
En este mes de marzo, solo han podido concluir una parte del segundo proceso de la nueva producción “El Jardín de las Hespérides” en residencia artística en el teatro de Serrada (Valladolid). «Emotiva ha sido esta residencia, pues volvemos después de muchos años, y hay que recordar que estuvimos siete años como compañía residente en Serrada», ha declarado un portavoz de la compañía.
Todo el proceso del proyecto «El jardín de las Hespérides», ha sido muy especial, tanto el periodo de Marruecos, como el periodo en Serrada. Así, del 11 al 13 de febrero se pudo desarrollar en la ciudad marroquí de Casablanca. La participación en el taller “cuenta tu cuerpo” en Casablanca fue muy elevada, contamos con 14 participantes, mujeres, realizado en el Thèâtre La Fol de la ciudad marroquí.
También en Marruecos, pudo celebrarse del 14 al 29 de febrero, El Jardín de las Hésperides, en la Residencia artística Ain Harrouda Mohammedia, «cuyo proceso de creación fue magnifico, gracias al trato recibido por parte del director y el equipo del teatro, que nos permitieron tener a nuestra disposición unas instalaciones estupendas», según ha destacado el mencionado portavoz.
Claramente el cambio de lugar y de cultura tuvo un impacto muy positivo y creativo en el imaginario del elenco proveniente de España. Que se puede apreciar en la pieza.
El Jardín de las Hespérides, en Serrada (Valladolid)
Así mismo destacar nuestro periodo de Serrada, en residencia artística en el teatro, queriendo agradecer a su Alcalde, Cesar López, su labor para impulsar a la cultura y a las artes escénicas.
Según las propias palabras del Alcalde Cesar López, “para Serrada es muy importante el poder contar con una compañía de este nivel, un pueblo que, desde hace 30 años, apuesta por la cultura como arma diferenciadora y hoy su programa cultural y su museo al aire libre son un referente”.
El portavoz de la compañía de Alicia Soto, concluye su balance señalando que «este tipo de proyectos culturales internacionales, Marruecos-España, Casablanca, Mohammedia, Serrada, Valladolid, en un viaje de ida y vuelta, demuestra que las culturas y países estamos mas cerca de lo que imaginamos, que no existen las diferencias, sino las personas. Y mas en este momento que nos ha tocado vivir, de alarma internacional.»





