
ASAJA de Castilla y León valora positivamente el anuncio del pasado viernes, 2 de abril, del ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, de establecer ayudas directas para los ganaderos de ovino y caprino, dada su situación crítica por la caída del consumo y, a consecuencia de ello, las cotizaciones de los corderos y cabritos. La organización agraria espera que el ministerio abra un periodo de consultas antes de publicar el real decreto que regulará estas ayudas, y que tenga en cuenta las opiniones de las organizaciones que representan a los afectados, de manera que el dinero que se destine a este fin compense de verdad a los profesionales por las pérdidas que les está ocasionando esta situación.
ASAJA recuerda que el problema no solamente es que los lechazos y cabritos se estén vendiendo muy por debajo del coste, sino que en muchos casos permanecen en las explotaciones sin que exista la posibilidad de encontrar un comprador, incrementándose los costes de alimentación y perdiendo categoría comercial al pasarse de peso y de edad. Por eso, el anuncio que ha hecho el ministerio no satisface al sector, ya que da respuesta parcial al que vende, pero no da respuesta a quien no tiene comprador, para el que también habría que habilitar ayudas.
ASAJA considera que el apoyo debería de destinarse únicamente a los ganaderos, y no a otros operadores que intervienen en la cadena, dando prioridad al ganadero profesional, y además debería elevarse el número de animales susceptibles de percibir ayuda por encima de los 70 que inicialmente propone el ministerio.
Por último, ASAJA pide que la ayuda se tramite en el procedimiento integrado de solicitud única junto con las ayudas de la PAC, y que se abone el importe que corresponda tan pronto como la administración haga las comprobaciones oportunas.
Esta medida que propone el ministerio de Agricultura no debe de ser la única, y se ha de trabajar en promocionar el consumo del lechazo y cabrito en los hogares, y sobre todo acordar con las grandes cadenas de alimentación una oferta variada y atractiva de estas canales, así como no importar de países de dentro y fuera de la Unión Europea mientras haya aquí excedentes. ASAJA considera muy grave que en momentos críticos como estos no haya una apuesta total por el producto nacional, y pide a las administraciones que ejerzan máximos controles en ese sentido.
La organización profesional agraria insiste en reclamar al Ministerio que reivindique en Bruselas la apertura del sistema de intervención para el ovino y caprino, dado que hasta ahora los responsables comunitarios solo contemplan este sistema de ayudas al almacenamiento para intermediarios para canales de vacuno “principalmente porque desconocen la importancia de la ganadería extensiva tiene en los países del sur”, apunta ASAJA.
Por último, ASAJA insiste en que las administraciones “están dejando fuera de cualquier cobertura al cochinillo, producción que se canalizaba casi íntegramente a restauración y que ahora mismo está totalmente bloqueada, porque ni siquiera está entrando en el canal de distribución normal, como supermercados y carnicerías”.
ASAJA Salamanca denuncia el abuso de los compradores en el sector del porcino y vacuno de carne

Por otra parte, ASAJA Salamanca ha puesto de manifiesto actuaciones de carácter especulativo para bajar los precios de forma injustificada que afectan especialmente al sector del ibérico y al vacuno de carne. La OPA advierte a la Diputación provincial que si entra en ‘el juego’ de los compradores se levantará de las mesas de cotización
La crisis del Covid-19 está afectando a todos los sectores productivos del país y el ganadero no es una excepción. En este ámbito, al impacto ‘natural’ del estado de alarma se suma ahora la especulación de algunos agentes de la cadena agroalimentaria que, con su forma de actuar, pretenden hundir los precios de ciertas cotizaciones.
En este sentido, ASAJA Salamanca denuncia que los compradores están aprovechando la crisis del coronavirus para renegociar a la baja los tratos que ya estaban cerrados con los ganaderos, bajo la amenaza de no retirar los animales de la explotación. Se produce, por tanto, una ruptura unilateral de los contratos en los que, una vez más, el mayor perjudicado es el productor, que no puede dar salida a la producción.
Además, muchos industriales que no presentan problemas de matanza están aprovechando la situación de crisis generada por el virus para reducir los precios de compra de forma injustificada. Estos agentes pretenden comprar a “precios de crisis” productos frescos como jamones y paletas que en aproximadamente dos años venderán a su precio habitual, por lo que multiplicarán sus beneficios mientras el ganadero ve cómo se pone en peligro la viabilidad de su explotación.
A medida que avanzan las semanas, los cerdos cogen más peso y es más difícil venderlos, circunstancia que ha llevado a algunos ganaderos a bajar los precios por debajo, incluso, del coste de producción ante el miedo de no poder dar salida a los animales. Esta situación tuvo su repercusión este lunes en la mesa del ibérico, donde bajaron todas las cotizaciones. El escenario es especialmente delicado en el caso del tostón ibérico, en el que las ventas se cerraron a 10 euros la unidad y con muchas dificultades para dar salida al producto.
Ante esta situación, muchos ganaderos están sacrificando madres para no seguir produciendo o están reduciendo al mínimo su producción. ASAJA Salamanca advierte que esto provocará que en 15 o 16 meses falten cerdos y la cabaña del ibérico se reduzca, lo que provocará picos de sierra en precios y producciones que no serán beneficiosos para ninguno de los agentes de la cadena agroalimentaria. Además, se pone en peligro la viabilidad de estas explotaciones y la de aquellas que hna decidido vender futuras reproductoras.
ASAJA Salamanca solicita al Gobierno que persiga y sancione las prácticas desleales que buscan rebajar los precios de estos productos de forma injustificada como medida de defensa del sector primario que, en esta situación de crisis sanitaria, sigue siendo imprescindible para la población. Además, y dada la paulatina vuelta a la normalidad de China, la OPA solicita ayuda a la Administración para dar salida en ese mercado a buena parte del producto fresco que se encuentra almacenado en estos momentos.
Ante la petición de los tratantes de suspender las cotizaciones de la mesa de vacuno de vida, ASAJA Salamanca considera que se trata de un intento más de desestabilizar un mercado ya de por sí muy afectado por la crisis del coronavirus. Aunque las transacciones han bajado y es previsible que sigan bajando en las próximas semanas, continúan cerrándose operaciones, por lo que las bajadas de precios solicitadas por parte de los compradores son desproporcionadas, ya que no responden a argumentos sólidos ni objetivos. De hecho, actualmente la oferta de pasteros se ha reducido sensiblemente en Salamanca por la suspensión de los saneamientos y debido a que se trata de un producto que, en este periodo primaveral, puede aguantar varias semanas más en la finca.
ASAJA Salamanca pide a la Diputación provincial que mantenga la cotización de un producto vital para la provincia salmantina y que no entre en ‘el juego’ de los compradores puesto que, en ese caso, la OPA se replantearía su presencia en la mesa de cotización.




