El comercio de Aranda calcula una caída del 99% de las ventas y la hostelería un 95% de sus agendas debido al confinamiento

La Asociación de Comerciantes de Aranda calcula que el sector ha sufrido en esta semana de confinamiento una caída del 99% de las ventas y la Asociación de Hosteleros ratifica una disminución del 95% de las agendas, registrando numerosas cancelaciones, incluso para el mes de septiembre.

Desde ambos colectivos queremos señalar que estamos viviendo una grave situación difícil ya de remontar para ambos sectores, y especialmente complicada para el comercio local, en crisis desde hace años y muy damnificado por el estado de alarma anterior.

La alarma social creada con el confinamiento impuesto por la Junta de Castilla y León para este mes de agosto, y que ni siquiera está avalado por datos concretos y fiables, ha supuesto ya la puntilla.  Un confinamiento efectivo solo sobre el papel ya que las autoridades autonómicas no han proporcionado los medios necesarios para garantizar el aislamiento de la capital ribereña cuyo Ayuntamiento carece de efectivos suficientes para controlarlo.

Desde ACOA queremos recordar que Aranda de Duero recibe a diario un tránsito de unas 3.000 personas de la comarca que ahora no pueden entrar a hacer sus compras, realizar gestiones o recibir servicios tan elementales como los sanitarios ya que se les ha prohibido hacerlo.

Asimismo, queremos resaltar desde la asociación que cada establecimiento comercial de esta ciudad invirtió entre 200 y 500 euros como mínimo para ajustarse minuciosamente a la normativa higiénico sanitaria establecida por las autoridades y garantizar que ofrece un servicio seguro a sus clientes.

La situación, además, ha llegado con todo el género de la campaña de verano adquirido, sin posibilidad de darle salida en estos momentos ante la dificultad de que los compradores de la comarca encuentran para entrar en la villa y que los arandinos no salen a hacer compras por el miedo y desconcierto generado por la decisión de la Junta.

En similares condiciones se encuentran los hosteleros de la capital ribereña. En una ciudad, tercer foco industrial de Castilla y León, en la que el sector servicios es un pilar fundamental de su economía y en la que casi la totalidad de los clientes de los establecimientos provienen de fuera de la Ribera, los hosteleros ven cómo se suceden las cancelaciones de reservas sin que se les dé ninguna alternativa para paliar esta coyuntura.

Por todo ello, ambos colectivos urgimos a la Junta de Castilla y León a que busque soluciones alternativas para frenar la expansión de los contagios por el coronavirus al mismo tiempo que garantiza la viabilidad económica del comercio y la hostelería y la prestación de servicios a todos los municipios de la comarca de Aranda, que en época estival multiplica su población y supera con creces los 60.000 habitantes.

“Igual que se ha habilitado un corredor sanitario para permitir que los turistas extranjeros lleguen a sus destinos preferidos con total confianza, habrá que buscar una fórmula para permitir que a Aranda siga llegando la gente de la Ribera. Aranda de Duero es la Ribera y la Ribera es Aranda. No somos la aldea gala de Astérix que vive de espaldas a su entorno”, señala Susana de las Heras, presidenta de ACOA.

En caso de que sea imposible habilitar estas medidas, desde ACOA y ASOHAR instamos a la Administración regional a que convoque líneas de ayudas y apoyo económico que palíen las graves consecuencias que está teniendo para la economía local este confinamiento.

ASEMAR alerta de un daño económico irrecuperable si continúa el confinamiento de Aranda de Duero

Desde la Asociación de Empresarios de Aranda y la Ribera, ASEMAR, queremos advertir del daño económico irrecuperable que va a sufrir la ciudad y del inminente cierre de numerosos negocios, de aprobarse la continuidad del confinamiento impuesto por la Junta de Castilla y León con las mismas restricciones que se han sufrido hasta ahora.

Recordamos que ni en los peores momentos del estado de alarma se prohibió acceder a la ciudad para que la población de los municipios de la comarca se pudiera abastecer de productos de alimentación, frescos o perecederos, medicinas, o servicios como Correos, entre muchos otros.

No es verdad que se ha confinado a 32.000 personas, sino que se ha dejado desabastecida a toda el área de influencia de esta localidad, una comarca con más de 60 municipios, la mayoría de los cuales tienen la población triplicada en estas fechas.

Cuestionamos seriamente que el confinamiento esté siendo efectivo y que sirva para contener la expansión de positivos por covid-19.  Principalmente porque se han restringido las entradas y salidas a la ciudad, pero existe libre circulación en todo el resto de la comarca, y las dificultades de abastecimiento de las localidades pequeñas en su ciudad de referencia se han tenido que solucionar en otros pequeños municipios o en localidades más lejanas, lo cual estamos convencidos de que está provocando la expansión del virus.

Además, el empresariado local está preocupado porque algunos de los casos positivos que se están detectando fuera del ámbito laboral implican a trabajadores de las industrias del municipio, muchos de los cuales residen en diferentes pueblos de la Ribera, lo cual está ya afectando a las cadenas de producción.

Sospechamos que la Junta no conoce exactamente la realidad y seriedad de los rebrotes que se han detectado y que están manejando datos de manera superficial para adoptar medidas demasiado estrictas.

Por ello proponemos que se estudien y pongan en marcha otros procedimientos de contención del virus que no afecten de manera tan directa al tejido económico e industrial.

Prolongar siete días más en las mismas condiciones que las actuales el confinamiento de Aranda continuará empeorando aún más una situación que ya es muy negativa, pues numerosos comercios y establecimientos de restauración y hostelería se han visto obligados a cerrar temporalmente al no poder asumir todos los gastos que les supone permanecer abiertos sin clientela.

Desde ASEMAR queremos insistir en que lo primero es la salud de los ciudadanos, sin duda alguna, pero en una crisis sanitaria de esta naturaleza, y después de lo duros que han sido para todos los sectores económicos los meses del estado de alarma, estamos convencidos de que se puede y deben buscar fórmulas o métodos que busquen un equilibrio entre salud y mantenimiento de la economía.

Consideramos que la decisión del confinamiento adoptada por la Junta de Castilla y León se ha olvidado absolutamente de las consecuencias económicas y no estamos dispuestos a que esta situación se prorrogue una semana más y mucho menos los 15 días que ha anunciado el gobierno regional, porque supondrá para el tejido empresarial arandino y ribereño la caída en un pozo del cual va a ser difícil recuperarse.

Tenemos la impresión de que la Administración regional no se da cuenta de  que Aranda de Duero es el tercer polo industrial y económico de Castilla y León y que no es consciente de que los negocios que se ven obligados a cerrar ahora temporalmente no cuentan con las ayudas que se establecieron durante el estado de alarma.

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