
Tarhuna, una ciudad en ruinas a 60 kilómetros al sur de la capital de Libia, Trípoli, ha sido el escenario elegido para nuevas milicias y mercenarios para establecer una pista de aterrizaje militar, según recoge el periódico Al-Ain, citando a una fuente militar libia.
Cuando la guerra y el aspecto turístico se mezclan. Estereotipo de la nueva versión del militar en guerra: sin uniforme, con gafas negras a la última moda turística y con chanclas. Acercar la muerte de esta guisa da grima. Con una batería antiaérea y con esta pinta. ¿Qué tipo de especie es el ser humano?.
Y esta guerra tan cerca de los países mediterráneos y en España, ni pío en los telediarios ni en las «influyentes» y tediosas tertulias de los «sabiondos» participantes, ¿por qué?, ¿cuándo los países del orbe mundial, todos ellos integrantes de la ONU, van a ponerse de acuerdo para acabar con las guerras?.
A veces, puede pensarse que las guerras las alimentan los dueños de los medios de comunicación para tener «material» y así seguir sobreviviendo con la excusa de servir al deber de informar al ciudadano, permítaseme la licencia.
Y los seres humanos son más personas porque se emocionan con el comportamiento de los animales, lo que les hace ser mejores por defenderlos y luchar por sus derechos, especialmente, los perros. Sufrimimos una verdadera infección canina, sin alertas ni confinamientos, aunque lo de matar personas eso es otra cosa. Ver para creer. Seguimos caminando con las formas cambiadas pero con los mismos fines, y uno sobre los demás, exterminar al distinto, al diferente. Eso sí, se nos llena la boca de Democracia. Ante todo por encima de todo, somos demócratas. ¡Viva la Democracia!
¡Ah!, y en España ahora recurren a los «influencers» de las redes sociales. Los más trastornados y confundidos. Pero eso es la modernidad, dicen.
Revista Digital de Castilla y León
Imagen: PHOTO/AFP – Los combatientes leales Gobierno Libio de Acuerdo Nacional (GNA) publicada en Revista Atalayar




