
Más de 60 personas han participado en las I Jornadas de Arte Medieval que organizaron conjunamente, en formato online, la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, con sede en Aguilar de Campoo (Palencia) y Valladolid con el Museo Nacional de Escultura, con sede en Valladolid.
De la mano de seis expertos investigadores, los asistentes abordaron durante tres días el estudio de la escultura románica en la Extremadura castellana y leonesa, demarcación medieval para repoblar las tierras reconquistadas a los musulmanes.Cabe recordar que la Extremadura leonesa también se conocía como «tierra aquende del río Duero» y la Extremadura castellana, «tierra allende del río Duero», denominaciones ambas relacionadas con el avance de la reconquista de los territorios pertenecientes, en el primer caso, al Reino de León cuando aún no habían llegado las huestes cristianas del Reino astur-leonés al río Duero, mientras que en el segundo, se refiere a los territorios reconquistados y repoblados, en un primer momento, por el Condado de Castilla, dependiente de aquel reino, y más tarde Reino de Castilla, una vez que se independizó del Reino de León, con el Conde Fernán González, en el siglo X de nuestra era.
Las sesiones han comenzado con el análisis de los talleres escultóricos abulenses y las evocaciones a Tierra Santa en el románico castellano. Las intervenciones continuaron con los programas iconográficos de la ‘Catedral Vieja’ de Salamanca y las galerías porticadas castellanas; mientras que el jueves se hablará de la influencia del islam y las grandes portadas historiadas.
El encargado de presentar las jornadas fue Pedro Luis Huerta, coordinador de cursos y publicaciones de la Fundación Santa María la Real, quien recordó que estas primeras jornadas íntegramente en formato online se centran en analizar la escultura románica de “la Extremadura, el territorio que se fue conquistando según fue avanzando la Reconquista, normalmente del Duero hacia el sur” y que es un románico con unas características “curiosas y diferentes”, donde se desarrollan, por ejemplo las galerías porticadas y unos programas figurativos “al hilo del proceso repoblador”.
Para ello, a lo largo de los tres días, que duraron las jornadas, del 27 al 29 de octubre hubo seis ponencias de destacados especialistas procedentes de varias universidades y centros de investigación españoles. Los protagonistas han sido Miguel Sobrino, profesor de la Universidad Politécnica de Madrid, que ha analizado “Los talleres escultóricos del románico abulense”; el investigador de la Universidad Complutense de Madrid, Javier Martínez de Aguirre, que se ha centrado en las “Evocaciones a Tierra Santa en el románico castellano”; Antonio Ledesma, investigador del CSIC, se centró en la decoración escultórica del antiguo claustro de la ‘Catedral Viaje’ de Salamanca; José Arturo Salgado, de la Universidad de Castilla-La Mancha, analizó “una tipología arquitectónica genuinamente autóctonade la Extremadura castellana”; Inés Monteria, de la UNED, quien centró su ponencia en “La influencia del islam en la iconografía del románico castellano” y, por último, Marta Poza Yagüe, de la Universidad Complutense de Madrid, quien tuvo la oportunidad de descifrar la «transculturalidad”, el desarrollo de “iconografías de frontera” y las “metáforas al servicio de la propaganda del poder”, entre otros conceptos clave, para entender la dimensión artística de estos elementos.
Ávila, centro fundamental de la escultura románica
En su exposición, Sobrino se ha centrado tanto en la ciudad de Ávila, “uno de los centros fundamentales para la escultura románica hispana”, como en los “escasos ejemplos” existentes fuera de la capital de provincia. Además, refiriéndose a la primera, ha destacado lo complejo de su estudio ya que junto a “creaciones magistrales” -como la portada occidental de San Vicente o el Cenotafio de los Santos Mártires- “se muestran piezas de difícil filiación o interpretación”.
Estas últimas, expuso, se deben a que pudieron ser removidas de sus lugares originales, objeto de restauraciones antiguas que adaptadas al gusto de los nuevos fieles o por la particularidad de sus materiales. “Las rocas locales, poco favorables para la labra escultórica, obligaba a importar piedra de otros lugares -algo que encarecía notablemente las empresas constructivas- o a adoptar la talla del yeso, un material de larga tradición en el prerrománico y que aquí, debido a la dureza del granito local, encontró una nueva vía de desarrollo que hasta ahora había permanecido inédita”.
Reminiscencias de la Ciudad Santa en el reino de Castilla
Tras esta primera ponencia, Javier Martínez de Aguirre trató las evocaciones a Tierra Santa, destacando que “la presencia de Jerusalén es constante en el imaginario cristiano de todas las épocas”y muy habitual en el arte románico del reino de Castilla. “En esta época se representaban sucalles, plazas y edificios, en lo que podríamos considerar representaciones destinadas a crear un escenario apropiado para las acciones de Jesús y sus discípulos”, explica el investigador de la Complutense.
Otro de los temas que trató en su intervención y que creo gran expectación fue la falsa idea, extendida durante siglos, de que lasiglesias de los templarios se construyeron mayoritariamente imitando las formas del Santo Sepulcro. “A lo largo del siglo XX las investigaciones de Krautheimer y Lambert, entre otros, pusieron los cimientos de lo que hoy sabemos: solamente en edificaciones concretas, como la Vera Cruz de Segovia, hubo voluntad y capacidad de dotarlas de elementos a semejanza del referente hierosolimitano”, concluyó.
Las galerías porticadas del románico castellano, un elemento clave
Las jornadas continuaron con otras dos nuevas ponencias. Antonio Ledesma, investigador del CSIC, que se centró en la decoración escultórica del antiguo claustro de la ‘Catedral Viaje’ de Salamanca, que posee un conjunto escultórico singular, “pero escasamente conocido en los estudios generales dedicados al románico hispano en su evolución hacia el gótico”.
José Arturo Salgado, de la Universidad de Castilla-La Mancha, analizó“una tipología arquitectónica genuinamente autóctona de la Extremadura castellana”, los pórticos eclesiales, para centrarse en su profusa decoración escultórica. Según explicó, los temas más habituales en los aleros, vanos y capiteles de estas galerías porticadas se pueden dividir en cinco grandes bloques: “Pecado y castigo”, “Psicomaquia” -la lucha simbólica entre el Bien y el Mal-, “Homoousios” -la doble naturaleza, humana y divina, de Cristo-, “Reino vegetal” y “Espejo social”.
Programas iconográficos contra los enemigos musulmanes

Las jornadas se cerraron el jueves, 29 de octubre con las intervenciones de Inés Monteria, de la UNED, y Marta Poza Yagüe, de la Universidad Complutense de Madrid. La primera explicó “La influencia del islam en la iconografía del románico castellano”, centrándose en el rico intercambio cultural que se produjo entre cristianos y musulmanes“y en cómo los programas iconográficos de la época sirvieron como vehículo para una intensa campaña ideológica volcada en la demonización de los musulmanes y la sacralización de las iniciativas bélicas contra ellos”.
Las disputas entre cristianos y musulmanes también fueron uno de los temas recurrentes de las grandes portadas historiadas del románico de la Extremadura castellana. Así lo explicó Marta Poza en una intervención en la que también habló de “transculturalidad”, del desarrollo de “iconografías de frontera” y de “metáforas al servicio de la propaganda del poder”, entre otros conceptos clave para entender la dimensión artística de estos elementos.
En noviembre, obras maestras del románico hispano
Además de esta actividad, la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico celebrará sus II Jornadas sobre arte románico, de manera online y en colaboración con el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC. Del 10 al 12 de noviembre, otros seis especialistas analizarán “obras maestras del románico hispano”, como la catedral de Jaca, San Salvador de Leire, San Isidoro de León, San Martín de Frómista, el castillo de Loarre y el claustro de la catedral de Tarragona.
Fruto de la colaboración entre la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico y el CCHS-CSIC son estas jornadas con las se pretende realizar un acercamiento al arte románico desde distintos puntos de vista. Para ello contaremos con destacados especialistas procedentes de diferentes universidades y centros de investigación.
El románico español es uno de los más ricos de Europa, no sólo por la cantidad de testimonios conservados sino también por la calidad de muchos de ellos. En este variado y extenso catálogo de obras sobresalen algunos edificios con particularidades propias y específicas que los hacen singulares dentro del panorama general del estilo. Estas segundas jornadas se contemplan como una segunda parte o continuación de las celebradas el año pasado. En esta ocasión hemos seleccionado seis grandes edificios románicos cuyo estudio correrá a cargo de destacados especialistas que tratarán de ofrecer una puesta al día sobre estas obras maestras, así como dar respuesta a las incógnitas que todavía presentan muchas de ellas, siempre desde metodologías y enfoques actualizados.
El curso va dirigido a todo tipo de público, desde estudiantes universitarios a entusiastas del arte románico en general. Se desarrollará íntegramente en versión online. Todas las conferencias serán grabadas para que los alumnos que no quieran conectarse a las horas indicadas en el programa puedan visionarlas cuantas veces quieran durante un mes. Se podrán formular preguntas a los ponentes en tiempo real, a través de los coloquios. En su momento se darán las instrucciones precisas de acceso al curso.
Se puede ampliar la información en la web de la fundación: https://www.santamarialareal.org/cursos/ii-jornadas-sobre-arte-romanico-online-obras-maestras-del-romanico-hispano-ii-10-12-de-noviembre




