
Con el título La eterna complaciente, la novela de Lidia Herbada ha resultado elegida entre las 337 obras presentadas al segundo certamen de Novela «Martín Fierro» de Denuncia Social, organizado por el colectivo Distrito 93.
La eterna complaciente es una novela que nos adentra en un viaje introspectivo en la vida de una madre y mujer envuelta y dominada por una relación tóxica. Un pasado que reconforta y a la par atormenta, mientras embala los recuerdos de su vida en una mudanza inesperada.
Una historia que explora la fragilidad de los sueños, de la memoria, la continua idealización de nuestros deseos y vivencias, el olvido de una misma para complacer a los demás, la confusión, la idiotización de la persona por amor.
En La eterna complaciente navegamos el fenómeno social de la violencia contra las mujeres, que no es algo nuevo. Si bien en los últimos años se ha adquirido mayor conciencia sobre el problema, no siempre se estudian todas las clases de relaciones afectivas. La relación tóxica es una transformación que ha sufrido este tipo de violencia al tiempo que expone uno de los grandes problemas sobre los que en esta última década se está comenzando a hacer eco.

Algunos datos sobre Lidia Herbada
Lidia Herbada, nació en Madrid. Licenciada en Ciencias de la Información, especializada en tecnología I+D+i. Su carrera siempre ha estado encaminada hacia el mundo del arte, la fotografía, la publicidad y las nuevas tecnologías. Comenzó su carrera literaria en el 2010. Ha publicado más de diez novelas y ha sido merecedora de importantes premios literarios, entre los que destacan el Premio Internacional Lobher.
Su primera novela 39 cafés y un desayuno se editó dos veces en España, fue número 1 en Italia y 2 en Alemania. Prologuista de diferentes libros entre los que destacan The invisible woman de Helen Walmsley-Johson. Ha impartido conferencias en el Liber de Barcelona sobre los desafíos del libro electrónico y lectura social. Se la reconoce por su escritura, tiene una voz propia.
Es una escritora todoterreno. Se atreve con todos los géneros, desde la novela romántica, pasando por la novela englobada en el domestique noir, poesía, teatro y la no fi cción. Cree que los escritores no deben encerrarse en un solo género debe abrir ventanas al jardín.





