
La Unión de Campesinos de Valladolid se concentró frente al Mercadona, sito en Camino del Cementerio, en Valladolid con el objetivo de denunciar la diferencia brutal que existe entre lo que les pagan en origen y lo que se paga en destino y mostrar a los consumidores las causas de los desequilibrios en la cadena de valor, algunos de los cuales se ha mostrado muy interesados por conocer la realidad de los agricultores y ganaderos vallisoletanos así como castellanos y leoneses.
El acto se ha llevado a cabo dentro de la campaña de sensibilización que esta organización agraria va a realizar en todas las provincias, como ya sucedió el pasado 6 de abril en la provincia de León.
En Valladolid su puso de manifiesto a través de diferentes productos, lenteja, garbanzos, trigo, patatas y leche la diferencia de precio que nos pagan a los productores y lo que los consumidores tienen que abonar en la cesta de la compra.
La diferencia existente en algunos productos es abismal y es que, en la patata, al productor pagan de media en torno a 0,15 €/kg, mientras que los costes de producción se encuentran a 0,20 €/kg y la distribución vende el kilo de patatas a 1,53 €/kg, existiendo una diferencia de 1,38 €/kg entre el productor y el consumidor, un porcentaje de 900% de incremento.
UCCL considera que los agricultores y ganaderos no pueden soportar más esta situación, porque «actualmente estamos vendiendo a pérdidas y con el incremento desmesurado de los costes de producción, muchos productores no podrán aguantar el tirón.»
UCCL: «La diferencia abismal de algunos productos de hasta el 900% de incremento entre productor y distribución, hacen peligrar el reparto equitativo y justo de todos los eslabones de la cadena alimentaria»
En resumen, lo que la UCCL Valladolid pide a las administraciones públicas que «tomen medidas y deben establecer unos costes oficiales medios para que sean el punto de partida de la negociación. Además, reclaman que los productos que entran de terceros países deben cumplir los mismos requisitos que cumplimos los agricultores y ganaderos de España, tanto requisitos medioambientales como sanitarios.»




