El nacimiento en 2022 de casi veinte pollos de buitre negro en las nuevas colonias de esta especie amenazada creadas en la Sierra de la Demanda y el Pirineo catalán es una demostración del éxito de los proyectos de reintroducción de rapaces necrófagas que GREFA lleva a cabo desde hace años, con la colaboración de administraciones públicas y otras entidades.
Casi ochenta buitres negros se han liberado en la Sierra de la Demanda desde 2017 por parte del Proyecto Monachus de GREFA, con el apoyo de la Junta de Castilla y León y el Gobierno de la Rioja. En todo ese tiempo se han formado casi veinte parejas en esta zona y su entorno, donde han nacido siete pollos de buitre negro en la temporada de cría de 2022 y han sobrevivido seis (cinco de ellos en el sector burgalés y uno en el riojano).
Jornada de sensibilización
Con su Proyecto Monachus GREFA intenta contribuir a la recuperación de una especie amenazada como el buitre negro a escala internacional, conectando las poblaciones ibéricas de la especie con las que se están creando en otros países de Europa. Además de la Sierra de la Demanda, la Reserva de Boumort (Lleida) es otro punto donde participa el Proyecto Monachus en colaboración con otros organismos, entidades y asociaciones. Gracias a las reintroducciones de buitre negro desde hace quince años, en esta zona del Pirineo catalán se ha creado una población de más de medio centenar de ejemplares y unas veinte parejas. En 2022 once pollos nacieron en esta colonia, de los que han sobrevivido nueve.
Papel decisivo de España
Un ejemplo de ello es Bulgaria, país donde la pasada primavera fueron trasladados 17 buitres negros procedentes de España, con vistas a su liberación a finales del próximo mes de octubre en los Montes Ródopes. Esta actuación está impulsada por la organización internacional Rewilding Europe y la ONG Bulgarian Society for the Protection of Birds (BSPB/BirdLife Bulgaria), con la colaboración de GREFA, que aporta su experiencia de años en reintroducciones de buitre negro y otras especies amenazadas.
Un compromiso que va a más
“Hemos querido que nuestro compromiso desde hace décadas con la recuperación de los buitres vaya a más precisamente ahora, cuando se ha hecho más evidente que nunca la crisis global que sufre la biodiversidad y el gran valor de los servicios ecosistémicos que nos prestan especies y hábitats en una naturaleza bien conservada», indica Ernesto Álvarez, presidente de GREFA.




