
Pese a los inconvenientes, su adaptación al equipo y al coche ha sido progresiva pero imparable. Desde el mejor tiempo en los libres 1 de 2:07 hasta el 1:59 en la carrera 3, la mejora ha ido en aumento hasta conseguir rodar con el grupo de cabeza. Además, el equipo ha tenido que superar la falta del diferencial autoblocante, el cual no se ha podido montar por una equivocación en el suministrador de las piezas de recambio.
Las dos primeras carreras fueron de progresión continua. El fin de semana ha concluido con una cerrada lucha con la piloto del equipo MRT a la que llegó a superar en carrera, posición que volvió a perder dada la inferioridad mecánica del Peugeot por montar un diferencial serie, en lugar de uno de competición más adaptado a las condiciones de la carrera.
Con este buen sabor de boca, el equipo ha demostrado que en Barcelona, la última cita de la temporada del Campeonato de España de Turismos, puede estar en la pelea por el triunfo y dejar así sentadas las bases para el próximo año.




