Castilla y León destina algo más de 300.000 euros al proyecto «Reto Zamora» para luchar contra la despoblación en la provincia de Zamora con ciudadanos «oriundos»

El Consejo de Gobierno ha aprobado una subvención directa de 322.692 euros para Fundación Intras, con la que afrontará los gastos de formación, traslado e integración de los profesionales procedentes de Cuba, Argentina y México que participan en ‘Reto Zamora’, una iniciativa para reforzar los Servicios Sociales autonómicos y luchar contra la despoblación en la provincia zamorana. 

 

‘Reto Zamora’ es un proyecto de la Junta de Castilla y León para atraer y arraigar en esa provincia a personas interesadas en trabajar en el ámbito de los Servicios Sociales y a sus familias. Los participantes son personas nacidas y residentes en Cuba, Argentina y México, con nacionalidad española y preferentemente descendientes de emigrantes zamoranos, aunque también pueden participar descendientes de emigrantes de otras provincias de la comunidad.

 

Con el objetivo de financiar los gastos derivados de la puesta en marcha y desarrollo de este proyecto piloto que busca reforzar los cuidados de larga duración en los núcleos rurales de la provincia de Zamora, el Consejo de Gobierno ha aprobado hoy una subvención de 322.692 euros para Fundación Intras, una entidad que cuenta con una dilatada experiencia en esta área, ya que trabaja desde hace décadas en la integración laboral de las personas con discapacidad y en riesgo de exclusión social. Su misión es lograr que puedan desarrollar su proyecto de vida en igualdad de derechos y oportunidades respecto al resto de ciudadanos.

 

Este proyecto facilita a las personas seleccionadas la obtención, en origen y en España, de la adecuada formación para el puesto de trabajo; cubre los gastos del traslado a España del trabajador y su familia; una solución habitacional en la provincia de Zamora, asumiendo la Junta de Castilla y León los costes durante los tres primeros meses más la fianza de la vivienda; así como los apoyos que faciliten la integración plena de la persona seleccionada y su familia en la tierra de sus antepasados.

 

El proyecto ‘Reto Zamora’ arrancaba el pasado mes de marzo con la llegada del primer grupo de 16 personas procedentes de Argentina y Cuba, cinco de ellos menores de 12 años. Los participantes en el programa son profesionales de la medicina, enfermería, educación y contabilidad, entre otras disciplinas, que inician una nueva andadura laboral y vital en Castilla y León.

 

En el desarrollo de ‘Reto Zamora’, además de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades -impulsora del proyecto- y Fundación Intras, participan las consejerías de Educación y de Sanidad, así como los ayuntamientos del medio rural de la provincia de Zamora.

 

¿Cómo entender esta estrategia para luchar decida y contundentemente contra la despoblación. Esta medida se parece más a los festivales estivales que se desarrollan, voluntariosa y admirablementre, en las zonas más despobladas de Castilla y León (Sierra de la Demanda, Tierra de Campos) cuyo impacto es más testimonial y festivo que otra cosa. ¿Alguien puede entender que con 300.000 euros se puede luchar contra la despoblación zamorana?

 

Esto más parece una broma que resulta más cruel, si cabe, cuando la medida es captar población cubana, argentina ó mejicana, con el señuelo de que se prefieren a ciudadanos de esos países vinculados con la provincia de Zamora, a ver si se animan y también traen a sus familias.

 

Su «El Dorado» consiste en cuidar a personas mayores dpendientes que no pueden valerse por sí mismas en los moribundos pueblos zamoranos, aislados, sin servicios públicos esenciales, sin población infantil, sin potencialidades económoicas. Introduciendo el principio relativo, todo es válido. Mejor eso que su precaria y pobre vida en Cuba, Argentina o Méjico. Encima con trabajo y con Seguridad Social. Lo que no dicen que vienen a hacer un trabajo sin preparación de empleados de hogar o cuidadores no profesionales que Castilla y León debiera proporcionar con personal cualificado y bien pagado hasta que disponga de centros asistenciales de residentes de personas mayores o de otra edad dependientes.Y e España con una tasa de desempleo por encima del 13%. Esto es un nuevo proceso colonizador inverso, en Europa, en España, en Castilla, en León. Claro, que no son los barcos negreros del tráfico de esclavos de África a América de los siglos XVII a XIX, porque vienen con trabajo remunerado y no van a las plantaciones. En Castilla y León hay unas «plantaciones» también diferentes que son los cuidados a las personas dependientes que exigen unos cuidados técnicos y personales muy cualificados, y se suplen estos cuidados onerosos, sin duda, por los cuidadores hispanohablantes vinculados a Castilla y León por ser parientes de emigrantes, en este caso, zamoranos, lo que recuerda a los «oriundos» que fichaban los equipos de fútbol de Primera División en los años 70 en España que les fabricaban parentesco de 5ª generación para que no contaran como extranjeros. Esto es patético.

 

¿Y este es el nuevo modelo de servicios sociales, tan cacareado por la señora consejera? «A otro perro con ese hueso», que diría el sabio popular. ¿Y a esto se va a dedicar el dinero que viene de Europa para luchar contra la despoblación? Se lo ponemos en bandeja a nuestros socios luteranos y calvinistas del norte de Europa. Participantes muchos, financiación exigua. ¿A dónde te están llevando Castilla y León?

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