
El 28 de julio de 1998 el Museo de Zamora abría al público su nueva instalación museográfica en su actual sede. Un recorrido expositivo que, contando la historia de lo que hoy es Zamora y de los grupos humanos que la habitaron, encontró su espacio en el moderno edificio de los arquitectos Tuñón y Mansilla levantado, en la plaza de Santa Lucía, tras el palacio del Cordón.
Recuperaba la ciudad un centro que en 1974 cerraba sus salas del convento de las Marinas, en la calle Santa Clara, demolido poco después, y trasladaba sus fondos, de modo que su colección permanecería almacenada y sin ser exhibida durante más de dos décadas.
Veinticinco años después, con música y acceso gratuito al museo durante todo el día, se celebró el aniversario de una instalación museográfica que, poco a poco, ha ido actualizándose con nuevas incorporaciones procedentes de la constante investigación del patrimonio cultural. Una investigación y difusión del patrimonio zamorano, que en el terreno musical también realiza el Ensemble Semura Sonora, que protagonizó y compartió el concierto “Curiosos ministriles” con un programa que evolucionó desde el Renacimiento hasta el Barroco.





