Castilla y León demanda a España asumir el nuevo escenario protector del lobo al norte del Duero tras el cambio de posición de la UE

Castilla y León apoya la decisión de flexibilizar la normativa de protección del lobo que ha declarado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en el debate sobre los grandes carnívoros en la Unión Europea, en el que señaló que algunas concentraciones de lobos son un verdadero peligro para el ganado o las personas.

 

La Comisión Europea ha dado un paso fundamental en relación a la gestión del lobo en Europa, marcando otro paso decisivo en un proceso que ha durado meses y que ha sido objeto de preocupación tanto para la ganadería como para la conservación de esta especie emblemática. Desde noviembre del año pasado, cuando el Parlamento Europeo tomó una decisión histórica en la que instaba a la adopción de medidas para flexibilizar la gestión del lobo y restablecer el equilibrio entre la conservación de la especie y las actividades económicas en el medio rural, se ha trabajado arduamente en este proceso. La preocupación por los crecientes daños causados por los lobos a la ganadería y la necesidad de controlar el aumento de su población en zonas muy humanizadas o con alta densidad de ganadería extensiva fueron factores clave que impulsaron esta iniciativa.

 

La propia Ursula von der Leyen, el 25 de noviembre, instruyó a los servicios de la Comisión para recopilar datos sobre esta cuestión, lo que marcó el inicio de un proceso de consulta y recopilación de información esencial. Es de esperar que esta implicación personal de la Presidenta de la Comisión de la UE no estuviera relacionada con la muerte de su poni Dolly por un ataque de lobo, dado que si fuera así, estaríamos ante una nueva actuación «política» vinculada a sacar votos o vinculada a intereses personales o de su entorno. Este aspecto debiera quedar claro por parte de la alemana von der Leyen para eliminar cualquier suspicacia por nimia que fuere, máxime teniendo en cuenta la sensibilidad del asunto.

 

El 23 de junio, durante el Consejo de Ministros de Agricultura, Rumanía mantuvo la necesidad urgente de tomar decisiones al respecto. Varios países habían experimentado considerables daños a la agricultura y demandaban medidas concretas para abordar esta problemática, sumándose a la iniciativa.

 

No fue el caso del Gobierno de España, que se colocó en una posición contraria. Cabe recordar que los datos aportados por España a la Comisión sobre las poblaciones del lobo no se correspondían con la informacion que tenían las regiones españolas responsables de la gestión de esta especie, cuestión que fue comunicada el pasado mes de abril no solamente por Castilla y León sino también por Asturias, Cantabria y Galicia, comunidades autónomas también con poblaciones de lobo superdimensionadas, a la Comisón de la UE. Es más, España, junto con otros diez países de la UE (Bulgaria, Alemania, Grecia, Irlanda, Chipre, Luxemburgo, Austria, Portugal, Rumanía y Eslovenia) envió el pasado febrero de 2023 una carta a Bruselas pidiendo que no se modificase la protección de la que goza el lobo. 

 

Pues bien, la Comisión ha invitado a las comunidades locales, a los científicos y a todas las partes interesadas a presentar datos actualizados antes del 22 de septiembre de 2023 sobre la población de lobos y sus repercusiones. Sobre la base de los datos recogidos, la Comisión decidirá sobre una propuesta para modificar el estatuto de protección del lobo en la UE y actualizar el marco jurídico, a fin de introducir una mayor flexibilidad, a la luz de la evolución de esta especie.

¿Cómo era el escenario anterior a la nueva regulación protectora del lobo en Castilla y León?

Al norte del río Duero, el régimen europeo de protección del lobo permitía la gestión de la especie a la Administración, lo que hacía que Castilla y León, así como las comunidades autónomas loberas, fundamentalmente Galicia, Asturias y Cantabria, tuvieran planes de gestión y conservación con sistemas de control público de la especie que garantizaba un equilibrio entre la evolución favorable de la especie y unos daños a la ganadería limitados.

 

No obstantte, al sur del río Duero el régimen era y es de estricta protección, no cabiendo medidas de gestión. Ambos regímenes en Castilla y León plasmaban cuál es el efecto de uno y otro. Al sur del Duero, el 20 % de la población del lobo venía causando el 80 % de los daños a la ganadería. Al norte del Duero, el 80 % de la población de lobo causaba el 20 % de los daños a la ganadería. Los datos son claros al respecto.

 

Europa permitió este régimen flexible al norte del río Duero en el año 1992 (en que se dictó la Directiva Hábitat) por la importante población de lobos existente, que en aplicación de este régimen ha venido incrementándose con equilibrio. En Europa, el régimen es de estricta protección, existiendo sólo la posibilidad de gestión por la Administración en España al norte del río Duero y en una parte pequeña en Grecia.

 

Precisamente, lo que Europa estudia es cambiar el régimen, de manera que el que venía disfrutando Castilla y León al norte del río Duero se extendiese a otros territorios de la Unión en vez del régimen de estricta protección.

 

Las cuatro comunidades autónomas con altas poblaciones loberas que atacan a la ganadería y, en algunas ocasiones, a las personas, conjuntaron sus intereses y actuaciones al indicar que «… mientras Europa busca flexibilizar esta normativa y extender a otros territorio de la Unión el régimen del norte de España, el Gobierno de España, por razones no de conservación sino meramente ideológicas, tomó la dirección opuesta en septiembre de 2021 al hacer pasar el régimen del norte del río Duero al de estricta protección al incluir el lobo en el Listado de Especies de Especial Conservación (LESPRE) en contra de la opinión de todas las comunidades autónomas loberas y en contra de 11 comunidades autónomas, incluida la Ciudad Autónoma de Ceuta. Esto supuso la retirada de facultades de gestión a las comunidades autónomas, incluyendo Castilla y León, Galicia, Asturias y Cantabria, que concentran el 98 % de la población de lobos. Esta decisión está recurrida ante la Audiencia Nacional por varias comunidades autónomas y organizaciones profesional agrarias.»

 

 

Para Castilla y León esta nueva posición de la UE, respecto a la protección del lobo, marca un hito relevante no sólo para la ganadería, sino también en la conservación del lobo, ya que está demostrado que las estrictas medidas de protección no solo generan conflictos sociales y amenazan la ganadería y son causa de despoblación, sino que tampoco contribuyen al aumento estable de la población de lobos.

 

Este nuevo escenario ha llevado a Castilla y León a instar a España a que derogue la Orden Ministerial de inclusión del lobo en el LESPRE y a alinearse con la corriente europea para recuperar y reforzar el papel de las administraciones, especialmente de las regionales, como competentes en España en la materia, para recuperar el equilibrio entre conservación favorable de la especie y la actividad económico-social en el medio rural.

 

Resulta sintomático que desde España no se hagan eco de esta nueva posición de la UE, pero ya se sabe que en el mundo de la política cuentan más las estrategias y movimientos tácticos que la transparencia y la naturalidad frente a los ciudadanos, en este caso, frente a los ganaderos. Todo se demora con expresiones tales como «tenemos que analizar…», «vamos a estudiar a forndo….». Nuevamente el ninguneo de los verdaderos protagonistas. 

 

UPA-COAG exige a Teresa Rivera que rectifique el enorme error que supuso “superproteger” al lobo

La Alianza UPA-COAG exige al Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO) que rectifique inmediatamente el error cometido en septiembre de 2021 al incluir al lobo entre las especies especialmente protegidas, y se ponga en línea con la Unión Europea, que pide flexibilizar esta protección porque “la concentración de manadas de lobos en algunas regiones europeas se ha convertido en un verdadero peligro para el ganado y potencialmente también para los seres humanos” según ha confirmado en las últimas horas la Presidenta de la Comisión Ursula von der Leyen, que además ha instado a las autoridades locales y nacionales a tomar medidas cuando sea necesario.

 

«Sin lugar a duda, entre las regiones europeas a las que se refiere von der Leyen se encuentra Castilla y León, una de las que alberga mayor población de lobos (se estima que superan los 2.500 ejemplares), y cuyos ataques al ganado crecen exponencialmente año tras año, ritmo que se ha acrecentado desde su estricta protección en 2021. Según datos de la Consejería de Medio Ambiente, en 2022 se ha producido un incremento tanto en el número de ataques como en el número de cabezas muertas, alcanzándose una cifra récord en ambas. En concreto, el ganado afectado aumentó un 19 por ciento llegando a las 5.086 reses abatidas, con incrementos preocupantes como el de Palencia, Burgos o Soria, que acumulan un 30 por ciento.  Para la Alianza UPA -COAG es el momento de realizar una profunda reflexión sobre el efecto de una medida proteccionista tomada sin atender a razones objetivas sobre la situación real de la especie, que está en expansión y no en peligro, y sin escuchar a las zonas y sectores más afectados. El MITECO debe reconocer que la posición de la UE manifestada por su presidenta cuestiona claramente la decisión de aumentar la protección del cánido, por lo que tiene ahora una magnífica oportunidad para rectificar», ha declarado un portavoz de la citada coalición agraria.

 

Por ello, desde UPA-COAG exigen la derogación de la Orden  TED/980/2021, de 20 de septiembre, y que se abra un proceso de diálogo con Comunidades Autónomas loberas y organizaciones agrarias para consensuar una estrategia nacional de compatibilización de las poblaciones de lobo y el mantenimiento y desarrollo de la ganadería extensiva, que es una pieza fundamental tanto para la pervivencia de las zonas rurales como para la preservación de los valores naturales, paisajísticos, gastronómicos y culturales de las mismas.

Los que están a favor de la máxima protección del lobo: Llobu Ecoturismo y Medio Ambiente en la Sierra de la Culebra zamorana

En la otra parte de la ecuación, esto es, en la parte que defiende la mayor protección posible del lobo, se encuentra, por ejemplo, Javier Talegón Sevilla, biólogo que hace una labor de conocimiento, divulgación científica, educación medioambiental a través de su blog Llobu (Lobo en leonés) y que sostiene que proteger al lobo permite recuperar actividades realaciondas con su defensa ya desaparecidas, como el mastin, protecciones humanas contra el lobo, que no se alimente de ganado sino de especies salvajes, su dieta fundamental. En definitiva, mantiene una posición contraria a la de los ganaderos y de las comunidades autónomas citadas y así lo defiende a través de la empresa Llobu Ecoturismo y Medio Ambiente, de la que es fundador, gerente y guia. 

 

Esta empresa opera desde 2013 en la Sierra de la Culebra (localidades de Villardeciervos, Figueruela de Arriba, Mahíde, Codesal, Ferreras de Arriba) y en la comarca de Sanabria (Lubián, Parque Natural del Lago de Sanabria), territorios incluidos en el ámbito geográfico de la Reserva de la Biosfera. Desde entonces, han promovido la necesidad de conservar al lobo y han mostrado su verdadera realidad a más de 2500 personas. 

 

‘Llobu Ecoturismo y Medio Ambiente’ organiza actividades sobre el lobo y la biodiversidad de este territorio: salidas de observación al amanecer y atardecer, talleres de conocimiento con materiales biológicos, itinerarios de interpretación en los ecosistemas, visitas a ganaderías locales que coexisten con el lobo utilizando métodos preventivos, visitas interpretativas al patrimonio etnozoológico asociado al lobo (trampas históricas), o actividades de conocimiento del lobo y la fauna local para familias.

Fuente imágenes: Llobu.es

 
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