Un viaje por el Cerrato palentino a través de la Ribera del río Pisuerga

El área de Turismo de la Diputación Provincial de Palencia está difundiendo en redes sociales los atractivos turísticos de los pueblos de la provincia de Palencia. En esta ocasión, se habla de la comarca palentina de El Cerrato, en la que se van a destacar algunos rasgos y pinceladas del inmenso cuadro y elenco de elementos dignos de ser visitados y disfrutados. 

 

El punto de partida se sitúa en la localidad de Astudillo, donde se puede contemplar su conjunto histórico artístico. De su pasado amurallado quedan en pie el Arco de San Martín y los restos del Castillo de la Mota. Asimismo, se puede visitar el Monasterio de Santa Clara asentado en parte sobre lo que fuera Palacio del rey Pedro I, donde hoy se encuentra instalado un interesante Museo. Además, dentro de la localidad se conservan las iglesias de Santa María, la de San Pedro y la de Santa Eugenia, convertida esta última en gran museo local, en el cual se expone parte del patrimonio de los citados templos. Son muy interesantes la Ermita de la Cruz, donde se guardan los pasos de Semana Santa y la Ermita de Torre Marte. No debes dejar de pasear por calles con casas blasonadas, subir hacia la zona de la Mota y ver alguna bodega, la localidad cuenta con una amplia red de galerías subterráneas bajo el casco urbano.

 

Desde Astudillo, el viajero puede direigirse hacia San Cebrián de Buena Madre, donde podrá ver el exterior del Palacio de los Mújica, de propiedad privada y la Iglesia de Santa Juliana. Continuará el viaje cruzando la localidad de Valvuena de Pisuerga donde se puede ver la iglesia de San Martín de Tours. Desde este punto, continuar, tras cruzar el río Arlanza, en dirección a Quintana del Puente, donde podremos ver la iglesia de San Esteban y desde allí a Herrera de Valdecañas, donde merece una atenta y reposada visita la románica iglesia de Santa Cecilia construida en el s.XIII con reformas de los siglos XV y XVI.

 

Desde aquí dirigirse  hacia Cordovilla la Real, población que se asienta en una zona llana, destacando entre el caserío la renacentista iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Esta población posee dos Rollos de Justicia.

 

Desde Cordovilla, el viaje sigue hacia Torquemada, tras cruzar el amplio rio Pisuerga por un puente de finales del siglo XVI que consta de 19 ojos, puente medieval sobre el rio Pisuerga, al que ya se han sumado las aguas del Arlanza, y que da entrada a Torquemada, donde sobre el caserío local destaca la gran mole de la Iglesia de Santa Eulalia. Este gran templo conserva restos del primitivo del s. XIV sobre el que se asienta.

 

Muy interesante es la románica Ermita de Santa Cruz ubicada junto en el 

cementerio. Pero más importante, si cabe, es la Ermita de Valdesalce sita en el valle del mismo nombre donde son tradicionales y populosas las romerías del 25 de abril, San Marcos y el 21 de septiembre San Mateo, con la popular procesión de la Virgen de Valdesalce que aglutina a miles de romeros.

 

Tras salir de Torquemada, dirigirse hacia Villamediana, que conserva parte de su trazado medieval amurallado, del que destaca la Ermita-Humilladero de la Esclavina. Con aspecto entre catedral y fortaleza se ubica la gran iglesia de Santa Columba. iniciada en el siglo XII y con construcciones de los siglos XIII, XIV y XVI, guardando valiosas obras de arte en su interior.

 

Desde aquí ir hacia Valdeolmillos, donde en un alto dominando el caserío se alza la Iglesia de San Juan Bautista iniciada en estilo románico en el siglo XII, pero con reformas posteriores de los siglos XV y XVII. Tras pasar por Villalobón que posee una interesante iglesia con retablo mayor renacentista, finalizará el viaje en Palencia capital.

 

Algunos datos sobre la comarca palentina de El Cerrato

El Cerrato es una comarca natural española que se localiza dentro de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, cuyo territorio histórico “el Cerrato Castellano” que fuera antigua merindad del Reino de Castilla en siglo XIV, hoy está repartido entre las provincias castellano leonesas de Palencia, Burgos y Valladolid. Toda una comarca natural de 3.200 km2 de superficie, cuyo eje norte-sur tiene una longitud de 70 km. y este-oeste de 63 km.

 

El Cerrato limita al norte con las también comarcas naturales de Tierra de Campos (Palencia) y Campo de Castrojeriz (Burgos). Al sur con el Campo de Peñafiel, Tierra de Pinares y La Ribera (Valladolid), y al este con los ríos Arlanza y Alto Esgueva (Burgos); y ya por el oeste, otra vez con la Tierra de Campos, los Montes Torozos y la Campiña del Pisuerga (Valladolid).

 

Geológicamente hablando el Cerrato es una comarca con personalidad propia, claramente diferenciable del resto de las comarcas que componen el variado mosaico de los paisajes castellano leoneses. Su antiguo topónimo de origen romance: «Çerrato», derivado a su vez del latino «cirratus», daría origen al actual Zerratoo Cerrato, vocablo este, que define por si solo y acertadamente a toda una amplia comarca, como el lugar o «las tierras onduladas o montuosas, dominadas por cerros” (cerrales).

 

Recorriendo el Cerrato Palentino veremos, que las formas de relieve que dominan y definen su paisaje son los paramos calcáreos, los cuales deben su origen a los depósitos de calizas Pontienses (Mioceno), que al ser más resistentes frente a la erosión que los materiales de otros períodos sedimentarios, han aguantado los sucesivos desmantelamientos erosivos sufridos en el sector suroriental de la cuenca del Duero, manteniéndose así hasta nuestros días y conformando su actual morfología y orografía.

 

Por todo ello hoy, las formas de relieve que definen el paisaje son fácilmente reconocibles: páramos amplios y llanos de suelos pedregosos y poco profundos, que sólo la mecanización agrícola ha permitido explotar intensivamente. De los antiguos bosques mediterráneos de encinas que los poblaban, poco queda, tras la tradicional tala de su madera y su posterior explotación para la fabricación de carbón vegetal.

 

Sepa también el viajero, que cuando campee por estas superficies horizontales bañadas de azul intenso, no anda a poca altitud, pues en todas ellos se supera la cota de los 900 metros sobre el nivel del mar, con puntos como el Pico de la Greda en Cevico Navero que se sitúa a 933 m., por el contrario en los valles la altitud se quedará en la cota mínima de 720 m.

 

Abruptas cuestas conectan páramos y valles, tradicionalmente aprovechadas como pastos, si bien su sobreexplotación pastoril y maderera dejó estos terrenos a merced de la erosión.

 

Y por ultimo, valles fértiles bañados por arroyos y ríos, lugar preferente para las actividades agrícolas. Uno de los entornos más hermosos del paisaje cerrateño son los frondosos bosques de ribera a orillas de los grandes ríos que cruzan el territorio.

 

Más información: Palencia Turismo

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