La poesía de Sandro Luna, nada impostada, habla siempre de lo cotidiano, aunque buscando en los nimios acontecimientos y emociones de la vida un sentido que la salve del dolor y la tristeza. La enfermedad, el recuerdo y la vivencia de sus allegados y otros momentos íntimos quedan transformados con hondura y belleza por su palabra, que, además, busca siempre el calor del arte (cine, música, literatura) para dotarlos de un sentido existencial salvador y esperanzado.
Con «La noche que a Eddie Felson le rompieron los dedos», Sandro Luna se alzó con el 7º Premio Internacional de Poesía Jorge Manrique. El jurado destacó la autenticidad y profundidad de la obra, así como su gran sencillez en cuanto a la expresión y su carácter incisivo.
Luis Alberto de Cuenca, miembro de este jurado, remarcó «su gran originalidad al evocar al buscavidas Eddie Felson, el jugador de billar norteamericano que Paul Newman evocó en dos películas: El buscavidas y El color del dinero».
«La noche que a Eddie Felson le rompieron los dedos, 7º Premio Internacional de Poesía Jorge Manrique, es a la vez una recapitulación de sus libros anteriores y el comienzo de una nueva etapa. La poesía de Luna, que ha partido habitualmente de lo cotidiano para elevarse hacia el prodigio, se adelgaza aquí para quedarse en tuétano y aprende a transmutar el dolor en belleza; a sacar punta de la tristeza y el miedo hasta hacer que florezcan y den fruto.
Con palabras de todos, con música y cine y lectura y experiencias que son patrimonio de todos, Luna consigue hacernos ver de un modo nuevo, valiente y bellísimo, lo que suele pasar desapercibido cuando lo miramos con ojos rutinarios. Su verso se eleva ahora sobre la enfermedad y el sufrimiento como salvoconducto y prueba de vida. Desnudo, a veces incluso descarnado, nos abre nuestro corazón con el suyo, expuesto y entregado y a la espera, y nos convida al mundo.
En este sufrimiento y este miedo, en esta finitud tan suya y tan nuestra, es donde el poeta ha encontrado de nuevo un aliento de vida incombustible y le ha sabido dar música y vuelo. Como un Fénix, ardiendo en el acto mismo de persistir. Como el buscavidas que inspira este título hermoso y dolorido al mismo tiempo. Quienes sabemos que cada libro de Sandro Luna es una escuela de mirar y ser estamos otra vez de enhorabuena: esta noche, como la de Job, ha de resolverse en la firme esperanza de la luz.»

Así es el texto de la presentación que Agustín Pérez Leal ha realizado de este poemario publicado por la editorial palentina menoscuarto, uno de los beneficios de haber sido premiado con el 7º Premio Internacional de Poesía «Jorge Manrique», organizado por Paredes de Nava y patrocinado por la Diputación Provincial de Palencia.
Un jurado compuesto por Luis Alberto de Cuenca, Elena Medel, César Augusto Ayuso, Carlos F. Aganzo, Martín López Vega, Pedro Flores y Sergio García Zamora, copresidido por Ángeles Armisén, presidenta de la Diputación Provincial de Palencia, y Luis Calderón, alcalde de Paredes de Nava, adjudicó a «La noche que a Eddie Felson le rompieron los dedos», escrito por Sandro Luna, el Premio Internacional
de Poesía Jorge Manrique, en su séptima edición, organizado por la Diputación de Palencia en colaboración con el Ayuntamiento de Paredes de Nava.
La noche que a Eddie Felson le rompieron los dedos
Menoscuarto Ediciones. Palencia, 2024
Colección Cálamo Poesía, 33
ISBN: 978-84-19964-03-3
96 páginas – 210 x 140 mm
PVP: 13,00 €
Algunos datos sobre el autor, Sandro Luna
Sandro Luna (L’Hospitalet de Llobregat, 1978), residente en Esplugues de Llobregat, es profesor de instituto de Lengua y Literatura castellana y Filosofía. Ha publicado los siguientes libros de poesía: ¿Estamos todos muertos? (Pre-Textos, 2010), Eva tendiendo la ropa (Pre-Textos, 2015), Casa sin lugar (Canto y cuento, 2018), la plaquette Fuego de San Telmo (Banda legendaria, 2020) y El monstruo de las galletas (Hiperión, 2020). ‘La noche que a Eddie Felson le rompieron los dedos’ (Menoscuarto, 2024), con el que ganó el VII Premio Internacional Jorge Manrique de Poesía, es su último poemario publicado hasta la fecha.
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