
Estos días me he acercado hasta el Tormes, el rio más caudaloso de toda la margen izquierda del Duero. Baja de Gredos entre bolos y gravas formando numerosas islas y realizando extrañas contorsiones en su viaje hasta la Almendra donde reposa en un gran embalse antes de reunirse con el Duero.
Comencé esta excursión en Encinas de Abajo. Buscaría el puente de Alba para cruzarlo y recorrer tierras del mítico Bernardo del Carpio, imaginar aquel castillo e imaginar también sus desvelos de caballero andante… y errante.
- Vado en el río Almar en término de Garcihernandez
Yo como simplón caballero rodante comienzo mi aventura por caminos titubeantes que me llevaron a graveras y maizales segados de los que tuve que escapar por la carretera y así conseguir llegar al moderno y animado Cilloruelo y, desde allí, hasta la complicada y pantanosa desembocadura del rio Almar; un pequeño paraíso para garzas y cormoranes del que salí con las botas empapadas de rocíos.

Traté de cruzarlo, pero el rio Almar no estaba para vadeos ni otras bromas. Así que junto al el seguí hasta el puente-acueducto del canal de Babilafuente por donde pude cruzar. Desde allí, junto al canal ahora vacío, llegue hasta el Azud de Villagonzalo. Una presa que distribuye aguas para riego y electricidad creando un embalse ancho y escaso de riberas que inunda la vega de Alba de Tormes.
- Campos de Amatos de Alba con el Carpio al fondo
Frente a mi, al otro lado del río, se levantaban imponentes los cerros pelados de la meseta de Carpio, insistentes e insolentes parecían esperar mi visita.
Hermoso lugar elegiste Bernardo, aquí, junto al Tormes, para desafiar a tus ingratos y soberbios reyes.
- Ermita del Otero, Palomares de Alba, Alba de Tormes
Y yo a Alba llegué tras visitar el altozano de Amatos de Alba. Una suave y fina lluvia caía sobre los brazos del rio mientras cruzaba por la isla Garcilaso.
Remonto la cuesta del Otero hasta la ermita. Las Tierras de Alba se muestran amplias y vacías y entre ellas sigo hacia Palomares de Alba un lugar en el que se encuentran más recuerdos que ilusiones.
Caballero generoso, valiente y desesperado, desposeído de padres, ¡Cuan respetado debiste ser por estas extremaduras vacías! …

Desde Palomares, bajo la discreta lluvia, encaro directamente hacia el vértice Carpio. Me preocupan los barros pero afortunadamente respetan las ruedas y puedo seguir sobre la hierba que cubre el camino. A pie y exhausto consigo llegar al cerro y pasear por sus cantiles salpicados de carrascas, disfrutar de la meseta y sus vistas, de Carpio y su castillo y, de nuevo del Azud azul de Villagonzalo con el rio plateado frente a mi.
- Peñas de la Traición. Carpio Bernardo
Cuando llego a Carpio Bernardo me encuentro con el mismo Bernardo sobre la fuente, hierático y en doloroso gesto, parece reclamar su fortaleza. Cuatrocientos estorninos posados sobre los chopos desnudos, como las almas de tus guerreros medievales, corean antiguos cantares de gesta.
Subo hasta el castillo. Lo que veo, que no es demasiado, tiene más de 1000 años y debajo seguramente habrá restos más antiguos. Entre cantiles de arenisca tallados el escenario de la Peña de la Traición cuenta leyendas o quizás realidades caballerescas de lances y torneos.
- Reflejos en el Tormes. Villagonzalo de Tormes
Yo ya me cansé de subires. En un cómodo bajar Llego a Villagonzalo y me asomo al Tormes. De nuevo represado y sin vega, pero ancho y hermoso, mostrándome sutiles reflejos vibrantes de los chopos de enfrente que bien podrían ser descomunales gigantes encantados.
Adiós caballero Bernardo me despido de tus campos y de tus tristes cuitas. Cuida a Durandal, tu espada. Yo abandono ya estas justas… Sigo con mi bicicleta…
Tomo una senda junto al rio; la del coto de pesca. Es muy baja y temo que esté inundada por la crecida. Tampoco es cómoda; arenas, gravas y árboles caídos estorban mi avance pero, con fortuna, me permite llegar hasta los caminos firmes de las graveras de Francos, el Nuevo y el Viejo, dejando atrás la magnífica selva inaccesible en que se convierte la ribera.
Sigue suave la lluvia cuando un rayo de sol asoma en el horizonte al caer la tarde. Ahora recorro Nuevo Francos y Francos Viejo, localidades de Machacón.
- Rio Tormes a su paso por Huerta. Salamanca
De nuevo llego a Encinas de Abajo, recojo mi bicicleta y sus barros en el coche y emprendo el regreso haciendo una parada en la playa de Huerta. La encuentro serena, llena de azulones y adornada con los últimos rayos de sol que asoman bajo las nubes oscuras. El rio Tormes sigue, inexplicablemente se tuerce, dobla bien el codo, y marcha hacia Salamanca dejando tras de si la historia de aquel legendario héroe.

Ruta ciclista por el Tormes de Bernardo del Carpio

Datos técnicos
Nombre: Segmento: 1
Tipo: Bicicleta Montaña
Hora Inicio: 10:01 29 dic 2023
Hora Fin: 17:18 29 dic 2023
Distancia recorrida: 56,8km (07:17)
Tiempo en movimiento: 06:06
Velocidad media: 7,8 km/h
Vel. en Mov.: 9,3 km/h
Velocidad Máxima: 37,16 km/h
Altura Mínima: 762 m
Altura Máxima: 952 m
Velocidad Ascenso: 566,1 m/h
Velocidad Descenso: 451,7 m/h
Ganancia Altitud: 1401 m
Pérdida Altitud: 1386 m
Tiempo Ascenso: 02:28
Tiempo Descenso: 03:04
Algunos datos sobre Carpio Bernardo y su entorno

Carpio Bernardo es una entidad de población perteneciente a Villagonzalo de Tormes (Salamanca) donde viven alrededor de una docena de familias.
Villagonzalo dista de la capital 20 kilómetros, se encuentra a una altitud de 801 metros y tiene una superficie de 25,26 kilómetros cuadrados; su población total (I.N.E. 2003) se reduce a 114 varones y 112 mujeres.
Carpio Bernardo, como la mayoría de los pueblos de la provincia hoy está casi despoblado, pero abundan restos de enseres del calcolítico en las proximidades en incluso se ha encontrado un bifaz paleolítico a unos cientos de metros del pueblo. Junto al casco urbano de Carpio-Bernardo hay una elevación del terreno: el Carpio, en el que el Padre Belda, en los años 60 encontró algunas de las mejores piezas de cerámica que exhibe en el museo arqueológico de loa PP. Reparadores de Alba de Tormes.

Posiblemente ya estuviera fortificado en época romana, pues se encuentra junto a la calzada romana de Alvia (Alba de Tormes) a Salmántica, de la que se conserva un pequeño tramo. Hoy, en lo que en algunas cartografías se llama «La peña de la traición», quedan vestigios de un castillo de época no determinada, pero del que se tienen referencias escritas del siglo IX.
Alfonso X el Sabio narra en la «Crónica general de España» su fundación por Bernardo del Carpio:
«Llegó a un otero que es a tres leguas de Salamanca, arremetió con su caballo e subió en somo del otero, entró a toda prisa e vio toda aquella tierra tan fermosa e complida de todas las cosas que son menester al omne, e fizo en aquel lugar un castillo muy fuerte e muy bueno e púsolo nombre Carpio, et allí adelante llamaron a él Bernardo del Carpio…»
«Mando dar pregon a todos los que quisiessen uenir con uiandas e con las otras cosas que menester eran al lugar, que non diessen portadgo ninguno nin pechassen nada»
(…)
El Obispo Don Lucas de Tuy fecha este suceso en su «Chronicon mundi» en el año 866. Desde este sitio estratégico Bernardo asolaba las tierras del Rey de Asturias, al que según la leyenda le entrega el castillo a cambio de la liberación de su padre.
Nada sabemos de sus avatares en los siglos siguientes, aunque dada su situación en la extremadura leonesa, suponemos en manos musulmanas hasta que el Rey Alfonso IX reconstruye y establece fortificaciones en la frontera buscando la expansión del reino hacia el sur, acosado por los nuevos reinos de Portugal y Castilla; uno de éstos es el castillo de «Carpio de Alva». Ordenó el levantamiento de una fortaleza de planta rectangular, flanqueada por cubos en sus ángulos, con fuertes muros de gruesa mampostería, quedando situado dentro de los límites del Alfoz Albense, considerándolo un punto estratégico en sus luchas con Castilla en 1196.
En 1197 en represalia por la invasión de Tierra de Campos por los leoneses, Alfonso VIII castiga duramente algunos lugares leoneses entre los que se cuenta el del Carpio que lo refortifica; tras el matrimonio de Alfonso IX con Berenguela, hija de Alfonso VIII, se restablecen las fronteras, de ambos reinos, devolviendo las tierras ocupadas excepto el Carpio, que no lo entrega hasta 1213, obligado por el tratado de Coimbra, que trae la paz entre los reinos cristianos para preparar la cruzada que vencerá en la batalla de las Navas de Tolosa.
Con la unión definitiva de Castilla y León bajo el reinado de Fernando III el santo, en 1230, el Carpio pierde importancia estratégica de vigía de frontera.
En el año 1282, el rey Sancho IV dona a los pobladores de Alba el castillo del Carpio para que se pusiesen de su parte, pero en 1295 vuelve a recuperarlo para enajenarlo y pasar a ser de condición señorial perteneciendo a Juan Fernández, Merino Mayor de Galicia.

En la Catedral vieja de Salamanca, en el altar mayor, del lado de la epístola, se encuentra un epitafio, que originariamente se encontraba en un arco junto a la torre; perteneció a Juan Fernández, hijo del Arcediano don Fernando Alonso, (hermano del rey Fernando III el santo) que murió en 1303. En su testamento ordena se venda su castillo del Carpio, que fue comprado por el concejo de Salamanca con ayuda del Cabildo catedralicio y vasallos del Obispo en 1313. «Otrosí mando e tengo por bien que el mi castiello del Carpio, que me dio el rey don Fernando mi sennior, que luego que yo finare, que lo venda Gil Martín mi mayordomo, e lo que valiere sea para pagar mis debdas.»
El 13 de marzo en carta otorgada por el Concejo dice: «que el caballero que lo obier de tener, faga homenaje dél a nos en esta manera: que cuando comprier a las personas e canónigos e companneros de la Eglesia, et a los otros clérigos de Salamanca e de su término, et a los vasallos del obispo de Salamanca, e del Cabildo e a sus omes que los coian y par defendimiento de sus cuerpos.» (que los acojan allí para defensa).
El 17 de Agosto de 1390, el rey Juan I establece unas ordenanzas para la ciudad de Salamanca, y sobre el reparto de oficios alternando entre los caballeros de la Iglesia de San Martín y los de San Benito, dice: «…que fagan juramiento de repartir sin bandería alguna todos los oficios que son fuera de las dichas regidurías en los tiempos debidos y con los salarios acostumbrados, salvo el castiello del Carpio, que haya de salario 2.000 maravedís de la moneda vieja, de los propios del Concejo.»….»E aquellos a quien repartieren los dichos oficios que los sirvan por sí mesmos, fuera de lo que oviere de haber el Castillo del Carpio, pues ha de fazer por él pleito de homenaje, que porná en él el recaudo…»
En 1486, ha revertido otra vez en la corona, pues el rey Enrique IV lo cede al Conde de Alba, don García, como pago por el auxilio prestado en sus contiendas consistente en 500 lanzas y 1000 infantes, concediéndole además del castillo, el título de Duque.
El Libro de los lugares y aldeas del Obispado de Salamanca, manuscrito de 1604 a 1629, define a Carpio de la siguiente manera: «Tiene cinco vezinos y una iglesia graciosa, bien reparada, con su capilla y sacristía; este lugar es anejo de la Villa Gonzalo, tiene necesidad de reparar la torre de las campanas y de dos arcas y echar redezillas a las ventanas y de una alva y purificadores y cíngulos y armitos, mandose a el maiordomo lo haga dentro de dos meses. Vale la fábrica quince mill maravedís, gastará los quatro en gasto ordinario.»
El año 1505, en las Cortes de Toro, los Reyes Católicos, para restar poder y pretensiones a la nobleza, ordenan derruirlo, lo que ha favorecido la rapiña de sus sillares que se han utilizado a lo largo de los tiempos como cantera barata.
El lugar de Carpio es de la jurisdicción de la ciudad de Salamanca y pertenece al cuarto de Peña del Rey y es un lugar de realengo.
Tiene 14 vecinos mas una viuda y tres residentes también viudas y pobres de solemnidad.
Tiene 16 casas con moradores y ninguna arruinada, más que el celebrado y antiquísimo castillo de Bernardo del Carpio situado en lo más eminente dél y apartado como a dos tiros de fusil y enfrenta con el levante con esta villa de Villa Gonzalo, por el poniente con Palomares y Martín Valero, Norte con dicho lugar de Carpio y mediodía con el Tormes que corre como medio cuarto de legua de distancia y pertenece dicho castillo a la Excelentísima Casa del Duque de Alba del que y su fortaleza se intitula Alcaide por uno de sus mayores timbres.
El concejo tiene casa donde tiene cepo con que asegurar los reos y para que tenga el herrero que hierra nuestros ganados y aguza las rejas de los labradores los emolumentos de la fragua.
(Libro 2670 del Catastro de Ensenada, Archivo histórico provincial de Salamanca)

El cartógrafo Tomás López de Vargas Machuca, nacido en Madrid en el año 1730 y fallecido en 1830, fue nombrado por Carlos III geógrafo de los dominios de Su Majestad y lo puso al frente de su Gabinete de Geografía recién creado. El proyecto por el que había apostado el gobierno era la elaboración del mapa de toda las provincias de España. Cumpliendo con ello, Tomás López publicó algunos mapas provinciales, entre los que se encuentra el correspondiente a la provincia de Salamanca, del que se conserva una copia en el archivo de la Diputación Provincial, y en el que curiosamente utiliza el topónimo de Bernardo del Carpio y dibuja los dos carpios.
En 1846 PASCUAL MADOZ (1806-1870) lo describe así en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España:
- El Carpio de Bernardo
- Ayuntamiento en la provincia de Salamanca (3 leguas); partido judicial de Alba de Tormes (1/2 legua); situado en una hondonada dominada al Este por un castillo; el viento más frecuente es el Norte y las enfermedades más comunes, reumatismos. Tiene 15 casas, escuela de primeras letras concurrida por 8 niños y dotada con 500 reales. Iglesia de la Asunción aneja a la de Villagonzalo que dista 1/2 leguas; cementerio, 3 fuentes de aguas delgadas en el término. Este confina por el Norte con Villagonzalo, Matamala de Arapil, Sur Palomares y Oeste Valdesantiago. El terreno es de mediana calidad y le atraviesa el río Tormes y aunque no hay ningún monte, tiene parte en el que se halla en el término de Villagonzalo. Los caminos se reducen a veredas del pueblo; la correspondencia se trae de Alba de Tormes los martes, jueves y sábados y se lleva en los mismos días. Produce trigo, cebada y centeno. Hay cría de ganado lanar en bastante abundancia; caza de perdices y pesca de anguilas, truchas, barbos y peces pequeños.
Carpio Bernardo es una pedanía del municipio de Villagonzalo de Tormes en la provincia de Salamanca. Su altitud es de 801 m sobre el nivel del mar. Se encuentra a una distancia de 22 km de Salamanca, la capital provincial. En el censo del año 2023 cuenta con una población de 32 habitantes de los cuales 19 son varones y 13 mujeres. aunque en época veraniega se llega a duplicar e incluso triplicar su población, en una superficie de 25,56 km².
El tipo de clima es mediterráneo continental con inviernos largos y fríos y heladas de entre 60 y 90 días al año. Las temperaturas más bajas se registran en el mes de enero. Los veranos son cortos y calurosos siendo julio el més que registra temeraturas más altas. Las precipitaciones son escasas, princimpalmete en otoño y primavera, repartidas irregularmente.
¿Quién fue Bernardo del Carpio? ¿Existió realmente? ¿Están sus restos enterrados en una cueva en la localidad palentina de Aguilar de Campoo?
Son algunas de las preguntas a las que trataba de dar respuesta el historiador Jaime Nuño en este artículo escrito en el año 1986 y publicado en el boletín de la Asociación de Amigos del Monasterio de Aguilar de Campoo
Ilustrado con fotografías de César del Valle, sirve para adentrarnos en la historia de este legendario caballero medieval
“Andados XXVII annos del reynado del rey don Alfonso el Casto… et del ynperio de Carlos en XII, el rey don Alfonso, pues que vio que era viejo et de muchos dias, enbio su mandadero en paridad a Carlos, enperador de los romanos et de los alemanes et rey de los françeses, commo el non auie fijos, el sil quisiese venir ayudar conta los moros, quel darie el reyno”. En este contexto referido por Alfonso X y plagado de errores cronológicos debe situarse la aparición del personaje llamado Bernardo del Carpio “uno de los mas illustres Caualleros que ha tenido España y de los mas celebrados de la fama por esforzado y animoso y venzedor de grandes batallas”, en palabras del cronista del monasterio de Santa María la Real Fray Antonio Sánchez.
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Su carácter mítico-literario, nacido en el seno de la leyenda altomedieval, dada más tarde por realidad histórica, no es óbice para que hoy podamos contar con una biografía tan detallada del caballero que para sí quisieran otros personajes reales, regios incluso, de aquellos siglos.
Vino al mundo Bernardo -o Bernaldo, según escribe el rey Sabio- en el año 794, fruto de unas relaciones poco claras entre el conde de Saldaña y la Infanta Jimena hermana del rey asturiano Alfonso II, llamado el Casto, circunstancia que le indispone, ya desde su nacimiento, ante el monarca:
Bastardo me llaman, rey, -siendo hijo de tu hermana;
tú y los tuyos lo dicen, -que ninguno otro no osaba;
cualquiera que de tal dicho- ha mentido por la barba
que ni mi padre es traidor- ni mala mujer tu hermana,
que cuando yo fui nacido,- ya mi madre era casada.
A la edad de 24 años realizará la hazaña más famosa de su vida, dirigir, junto con el rey Marsil de Zaragoza, un combinado de tropas que atacará la retaguardia de Carlomagno en el paso navarro de Roncesvalles:
Metiste a mi padre en hierros- y a mi madre en orden sacra
por dejar esos tus reinos- a aquesos reyes de Francia.
Con gascones y leoneses-y con la gente asturiana
yo iré por su capitan- o moriré en la batalla.

Sería en esta acción guerrera -que, curiosamente, tuvo lugar en el 778, dieciocho años antes del supuesto nacimiento de Bernardo, durante el reinado de Silo- donde moriría lo más florido de la nobleza franca, de los Doce Pares, entre ellos Roldán, personaje ciertamente paralelo al leonés, también sobrino de un monarca, en este caso del emperador Carlomagno.
Así pues con este episodio surgirá la fama y la figura, por ende necesaria, de un héroe nacional leonés que no duda en aliarse con los enemigos de su fe aunque, eso sí, de reinos peninsulares, para hacer frente a una invasión ultrapirenaica aunque sea cristiana.
La prisión de su padre le induce a pedir al rey su libertad, que le será repetidamente negada aún habiendo conseguido derrotar a los musulmanes en Benavente y Zamora. Despechado se retiró a sus posesiones patrimoniales en Saldaña dedicándose a la muy señorial actividad del saqueo en tierras reales consiguiendo, de este modo, que Alfonso II, sin herederos, no le nombrase a él como sucesor, permaneciendo en esta actitud de rebeldía durante los reinados de Ramiro I (842-850), Ordoño I (850-866) y en los primeros años de Alfonso III (866-910).
A pesar de las victorias frente a los musulmanes conseguidas durante el reinado del último monarca, éste no puede perdonar el pillaje y la rebeldía de Bernardo que ahora se traslada al castillo del Carpio, cerca de Alba de Tormes, acentuando su insumisión: “hacía cabalgadas en las tierras del rey, robaba, saqueaba y talaba ganados y campos. Por otra parte los moros, a su instancia, molestaban grandemente las tierras de cristianos” nos dice Mariana.
Harto el rey, promete devolver la libertad al conde de Saldaña si el de Carpio cesa en sus actividades y entrega el castillo, a lo cual accede sin saber que su padre ya había muerto en prisión. Decepcionado acabará sus días vagando por tierras navarras y francesas, según unos autores, o sirviendo, resignadamente y a pesar de todo, a su rey, según otros. Corría el año 876 y contaba Bernardo 82 años.
Desde Alfonso X hasta el padre Mariana pasando por Valbuena, Ambrosio de Morales o Lope de Vega, son numerosos aquellos que han inspirado en tan agitada vida sus crónicas, sus versos o su teatro convirtiéndolo de este modo uno de los personaje más representativos de la supuesta historia de la España medieval.
La cueva de Bernardo

La Cueva de Bernardo del Carpio constituye una pequeña cavidad de apenas siete metros de profundidad, de origen kárstico, emplazada en la falda meridional de la Peña Longa, inmediata al monasterio de Santa María la Real en la localidad palentina de Aguilar de Campoo.
Refiere el documento de fundación del monasterio que cuando el caballero Alpidio trataba de dar caza a un venado descubrió en la peña antedicha, junto al lugar donde hoy está el antiguo cenobio, dos pequeñas ermitas abandonadas: una contenía reliquias de San Pedro y San Pablo Apóstol, la otra, situada más abajo, guardaba las de Santa María, Santa Engracia, San Juan Bautista, San Pelayo Mártir y San Martín Cofesor, según rezaban tres letreros.
Excepto para el padre Flórez, quien en el siglo XVIII consideró como bueno este documento, los demás autores que se han ocupado del tema lo tienen por falso. Aún así es posible ver en esta leyenda cierta inspiración en la realidad -tal como puede ocurrir en la de fundación del Monasterio de San Pedro de Arlanza por Fernán González, ciertamente similar a la que nos ocupa-y no es difícil asociar la primera ermita con la Cueva de Bernardo -ya lo dice fray Antonio Sánchez- y la segunda con la de los Gitanos, desaparecida parcialmente por el ensanche de la carretera de Cervera.
Dentro de la cueva aún es posible ver la cubierta de un sepulcro, con toda certeza mil veces violado, en el con letra gótica se nos cuenta quien es el difunto que ahí reposa. El detérioro del conjunto es evidente: junto a toda la tierra removida aparecen sillares en total desorden e incluso la inscripción se ha perdido en parte, aunque gracias a fray Antonio Sánchez sabemos que cuando se hallaba completa decía:
«Aquí yace sepultado el noble y esforzado cavallero Bernardo del Carpio defensor de España hijo de don Sancho Diaz conde
de Saldaña í dela ínfanta doña Xímena hija del rey don Alonso el II llamado el Casto. Murió por los años de 850.»
Como se puede ver aquí, en contradicción con todas las demás fuentes, se hace a Bernardo no sobrino del rey, sino nieto.
El emperador Carlos, en uno de sus viajes, visitó el enterramiento del caballero llevándose su espada, que aún hoy se puede contemplar en la Armería de Madrid.
El mismo cronista nos dice que junto a este sepulcro se hallaba otro, el de Fernán Gallo “natural de Burgos, Canciller Maior en la batalla de Ronces Valles donde perdio un ojo mas no el estandarte”. Sobre la tumba, la leyenda: «Quoniam in víta, bernarde, conjunximus facta pulchra jungamos modo sepulcra‘, que el monje tradujo por: Pues en la vida, Bernarde, seguimos buenas venturas, juntemos las sepulturas.
Cuando Sebastián de Miñano entre 1826 y 1829 y Pascual de Madoz entre 1845 y 1850 redactan sus respectivos Diccionarios Geográfico-Estadísticos este enterramiento aún se podía ver. Hoy no queda ni rastro de él.
Más aún, en la misma Crónica del Monasterio se habla de que fuera de la cueva, en el suelo de la ermita propiamente dicha, bajo una lápida bien grande algo levantada con una espada labrada en la misma piedra por armas, reposan los restos del caballero francés don Bueso, derrotado en batalla por el propio Bernardo. Miñano y Madoz no hablan ni del enterramiento ni de la ermita probablemente ya desaparecida y con cuyos restos -románicos- se levantaría el actual muro de cierre de la cueva.
Con los pocos restos que actualmente se conservan nos podemos plantear varias incógnitas. Las primeras surgen con el carácter del enterramiento, pues si por un lado ya hay que tener en cuenta el hecho de que el propio Bernardo del Carpio es personaje nacido en la leyenda y no en la historia, por otro es importante destacar cómo una inscripción funeraria que por su tipo de letra se podría fechar en el siglo XV, correspondería a la sepultura de alguien que supuestamente murió en el siglo IX.

¿A qué se debe todo esto? La evidencia de falso enterramiento procurado por los monjes ya quedó apuntada por Miguel de Unamuno en Visiones y Andanzas españolas.
Durante la Edad Media es práctica común en iglesias y monasterios la invención de sepulturas de personajes famosos -algunos realmente las poseían-y de imágenes o reliquias milagrosas. Esto, sumado a la tradición de fundación antiquísima, hace que la institución gane en nobleza y prestigio constituyendo un buen sistema de atracción de devotos y peregrinos. En la España cristiana medieval contamos con un notable ejemplo: el hallazgo del cuerpo del Apóstol Santiago y su ubicación en Compostela, que dio lugar a uno de los movimientos económicos y culturales más importantes del medievo, el Camino de Santiago o Camino Francés, uno de cuyos ramales secundarios probablemente pasaba por Aguilar.
¿Fue esta la idea que animó a los monjes de Santa María la Real a inventar la tumba de Bernardo del Carpio? Es difícil dar un sí rotundo, aunque es muy probable. No olvidemos que la imagen del Santo Cristo -que hoy se halla en la Colegiata de San Miguel- era objeto de gran atracción y que el monasterio contaba con dos hospederías.
Este es un punto que quizás nunca lleguemos a esclarecer. Lo que resulta más accesible es poder conocer los primeros momentos de utilización de la cueva ya sea como cámara sepulcral ya sea como centro de oración o de hábitat -datable a priori en los siglos altomedievales-, aunque realmente sólo con la aplicación de métodos arqueológicos podremos llegar a saber la historia y el carácter de la misma.
Población de Carpio Bernardo
- Evolucion de la poblacion desde 2000 hasta 2023
Segun los datos publicados por el INE a 1 de Enero de 2023 el numero de habitantes en Carpio-Bernardo era de 32, 2 habitantes menos que el en el año 2022. En el grafico siguiente se puede ver cuantos habitantes tiene Carpio-Bernardo a lo largo de los años.

| Evolucion de la poblacion desde 2000 hasta 2023 | |||
| Año | Hombres | Mujeres | Total |
| 2023 | 19 | 13 | 32 |
| 2022 | 21 | 13 | 34 |
| 2021 | 22 | 13 | 35 |
| 2020 | 21 | 13 | 34 |
| 2019 | 21 | 13 | 34 |
| 2018 | 21 | 13 | 34 |
| 2017 | 23 | 12 | 35 |
| 2016 | 24 | 13 | 37 |
| 2015 | 26 | 16 | 42 |
| 2014 | 24 | 16 | 40 |
| 2013 | 24 | 17 | 41 |
| 2012 | 24 | 18 | 42 |
| 2011 | 23 | 18 | 41 |
| 2010 | 25 | 17 | 42 |
| 2009 | 25 | 18 | 43 |
| 2008 | 25 | 19 | 44 |
| 2007 | 25 | 18 | 43 |
| 2006 | 25 | 17 | 42 |
| 2005 | 28 | 21 | 49 |
| 2004 | 32 | 27 | 59 |
| 2003 | 31 | 26 | 57 |
| 2002 | 31 | 25 | 56 |
| 2001 | 32 | 25 | 57 |
| 2000 | 34 | 25 | 59 |




