
MIGUEL ÁNGEL GUADILLA
La apertura del cine Vistarama en la calle Portillo de Balboa nº 4 fue todo un acontecimiento en Valladolid, anunciado como la mejor y más grande pantalla de la ciudad y con un sonido extraordinario, cautivó a los vallisoletanos desde el día de su inauguración, y no era raro ver largas colas en la taquilla para conseguir una entrada para el último estreno.
Su construcción en el año 1973 fue promovida por Demetrio Manzano Manzano y la sala fue diseñada por los arquitectos Luis Alberto Mingo Macías y Eladio Loriente Guerra.
Contaba con un amplio recibidor que daba entrada a una gran sala de butacas, eran de color naranja si no recuerdo mal, con una gran pantalla curva, la primera de este tipo y tamaño que tuvo la ciudad, y dotada con proyector y equipo de sonido de última generación.
Se inauguró el 31 de octubre de 1974 y abrió sus puertas al público al día siguiente, 1 de noviembre, con la película «El Gran Gatsby dirigida por Jack Clayton y protagonizada por Robert Redford y Mia Farrow.
Desde ese día, en los meses siguientes grandes estrenos de súper producciones se sucedieron, como «El Coloso en Llamas», «Terremoto», y un largo, muy largo etcétera, que hicieron las delicias de todos los aficionado al cine que tuvimos la suerte de poder disfrutar de esta sala.

Era un gran cine de estreno y situado en un barrio, lo que no dejaba de ser un poco raro, ya que en esa época los estrenos parecían destinados solo a los cines del centro, como el Calderón, Roxy, Lope de Vega o Carrión, y los de barrio como el Goya, Embajadores, Rex, La Rubia, Matallana o Alameda, entre otros, eran para sesiones dobles, continuas muchas veces, con una película de las que quitaban de los de estreno y otra un poco más antigua.
El Vistarama dio vida al barrio, nuevos negocios como bares y tiendas de frutos secos y palomitas abrieron sus puertas cerca del cine. Como curiosidad decir que lo que hoy es la plaza de las Once Casas era entonces un descampado, que fue utilizado como aparcamiento para los que venían con coche al cine.
Y así fueron pasando los años, empezaron abrirse cines en zonas comerciales con multisalas, y el Vistarama hizo un intento de rejuvenecerse, después de una reforma proyectada por el arquitecto Luis Manzano Homnest-Redlich, en la que se acortó la gran sala de butacas, se reinauguró el 22 de octubre de 1988 con tres salas, la principal y otras dos más pequeñas en las que se proyectaban «Por encima de la ley», La jungla de cristal y Cocodrilo Dundee II.

El 3 de junio de 1997 cerró otra vez para hacer una nueva reforma, reabriendo al público el 4 de julio de 1997. En esta reforma desapareció casi el hall de entrada y se añadieron otras dos pequeñas salas, sumando así cinco en total.
Pero a pesar de las reformas el Vistarama no sobrevivió, el 24 de abril del año 2000 ofreció sus últimas proyecciones y cerró sus puertas definitivamente al día siguiente.
El cine fue desmantelado y el local adquirido y reformado para abrir un supermercado.
Si quieres recordar el resto de cines que hubo en Valladolid y que ya no están, lo puedes hacer en mi artículo: «Desaparecieron los cines».
Fuentes consultadas:
El Norte de Castilla
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