Luis Sanz y María Luz Cid, de Dehesa de los Canónigos, premio Fundación UEMC 2024 a ‘Toda una vida dedicada al mundo del vino’

 

Luis Sanz y María Luz Cid, fundadores de la emblemática Bodega Dehesa de los Canónigos, ubicada en la Denominación de Origen Ribera del Duero, fueron galardonados con el Premio Fundación UEMC a ‘Toda una vida dedicada al mundo del vino’.

 

Un galardón creado por la Fundación de la Universidad Europea Miguel de Cervantes con motivo de los cursos monográficos sobre el mundo del vino que son ya una tradición consolidada. La distinción recae en esta 7ª edición en este matrimonio de bodegueros, tras haberlo recibido anteriormente figuras tan relevantes en el sector como Manuel Fariña, Jesús Yllera, Pilar Pérez de Albéniz, los Hermanos Pérez Pascual, Pablo Álvarez, de Vega Sicilia, y el enólogo Mariano García, quien inauguró estos galardones.

 

Este premio pretende reconocer a las grandes personalidades impulsoras del vino en Castilla y León, con el objetivo de poner en valor la trayectoria de profesionales que han consagrado su vida al vino, como es el caso del matrimonio Sanz-Cid, del que el jurado destaca “su labor constante de 35 años al frente de la bodega Dehesa de Los Canónigos, una pasión que ha sido también heredada por sus hijos Iván y Belén”. Un jurado que, en esta ocasión, ha estado compuesto por los asesores del curso, miembros de la Fundación y de la UEMC, y de la Diputación Provincial de Valladolid.

 

El jurado también subrayó que “en la actualidad, el relato es imprescindible en el mundo del vino, y la familia Sanz Cid tiene interiorizado el relato de los valores familiares, la amistad, el sacrificio, el esfuerzo y el trabajo. algo que se ha ido construyendo en Dehesa de los Canónigos desde que sus fundadores, Luis Sanz Bustos y Marí Luz Cid García, pusieron la primera piedra de esta bodega, una de las pioneras en la creación de la Denominación de Origen Ribera del Duero en 1982”. 

 

La entrega del premio tuvo lugar el pasado día 18 de julio, en el Salón de Actos de la Universidad Europea Miguel de Cervantes, dentro de las actividades del Curso de Verano “El vino que nos une”. 

 

Marta e Iván Sanz Cid, dos de los cuatro hijos de Luis y María Luz, que están ahora al frente de la bodega, han recibido en representación de sus padres, quienes no pudieron asistir al acto por motivos de salud, el galardón de manos del vicepresidente de la Fundación UEMC, Jesús Zarzuela, y del alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, un reconocimiento que reconoce a las grandes personalidades impulsoras del vino en Castilla y León, con el objetivo de poner en valor la trayectoria de profesionales que han consagrado su vida al vino, como es el caso del matrimonio Sanz-Cid, del que el jurado destacó “su labor constante de 38 años al frente de la bodega Dehesa de Los Canónigos, una pasión que ha sido también heredada por sus hijos”.

 

El Director General de Dehesa de los Canónigos, Iván Sanz, ha transmitido la alegría de sus padres y de toda la familia por un reconocimiento, puesto que “formar parte de esta lista de premiados con grandes nombres del vino es una verdadera satisfacción”. El acto también contó con la presencia del Diputado Delegado del Área de Empleo, Desarrollo Económico y Reto Demográfico, Roberto Migallón.

Algunos datos sobre la Bodega Dehesa de los Canónigos

 

La Bodega Dehesa de los Canónigos tuvo como primer propietario al Cabildo de la Catedral de Valladolid, compuesto por 22 monjes canónigos, de ahí su nombre.

 

A mediados del siglo XIX cambió de manos tras la desamortización de Mendizábal y fue el empresario vasco Toribio de Lecanda y Campo compró la finca en 1842. Después de perder a su esposa, en 1859 se la traspasó su hijo Teodosio Lecanda Chaves, un reconocido arquitecto que construyó su casa a imagen de un caserío vasco en honor a su tierra, la cual hoy se conserva como vivienda familiar.

 

La bodega Dehesa de los Canónigos destaca precisamente por su arquitectura, las naves se fueron reconstruyendo poco a poco, hasta albergar lo que es la bodega actualmente.

 

Tras pasar por varias manos, fue en 1931 cuando recayó en manos de la familia Cid, los hermanos Arturo e Ildefonso, casados con Amalia García y con Rosario Alonso respectivamente, fueron los dueños de Dehesa de los Canónigos hasta los años 60, cuando vendieron la finca.

 

Apenas pocos meses después, Luis Sanz Busto y María Luz Cid quisieron recuperar la propiedad familiar debido al arraigo que ella sentía. Luis tuvo que abandonar sus estudios de medicina, pero sentó las bases de lo que Dehesa de los Canónigos hoy representa.

 

 

Luis Sanz Busto vendía la uva en los inicios a la vecina Vega Sicilia y comenzó a plantar más viñas, hasta que en 1989 decidió sacar al mercado la primera añada de Dehesa de los Canónigos.

 

Belén e Iván Sanz Cid, dos de los cuatro hijos de Luis y María Luz, están ahora al frente de la bodega. Desde jóvenes, ambos tuvieron claro su vocación por continuar el proyecto familiar.

 

Belén es, desde 1998, la encargada de la Dirección Técnica y Enología, tras haber cursado estudios en la Universidad de Valencia y en Burdeos. No duda en poner en valor a sus mentores que tanto le han ayudado, Mariano García y Antonio Sanz.

 

Iván, por su parte, se ocupa de la Dirección General de la bodega, gracias a su formación como ingeniero técnico agrícola y en dirección de empresas. Su estancia en Estados Unidos le aportó su visión para que los vinos de Dehesa de los Canónigos sean conocidos en más de 20 países de todo el mundo.

 
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