
MIGUEL ÁNGEL GUADILLA

Hoy al hablar de hospitales pensamos en el Clínico Universitario, en el RÍo Hortega, el Campo Grande, el Sagrado Corazón o el Felipe II, lugares donde bien por medio de la sanidad pública o privada, los pacientes acuden para consultas médica, intervenciones o hospitalizaciones, pero no siempre fue así.
Desde la antigüedad hasta hace relativamente poco tiempo, los hospitales eran lugares, normalmente con no mucha capacidad, creados por ordenes religiosas masculinas y femeninas, cofradías, costeados por nobles o personas acaudaladas, para atender o cuidar a enfermos graves, huérfanos, dementes, viudas, etc., etc., y siempre pobres o de clase baja, ya que hay que recordar que, por lo menos, hasta el siglo XIX la gente de dinero, nobles, o de buena posición eran atendidos en sus propias casas cuando enfermaban.
Veamos algunos de los que existieron en Valladolid.
Al parecer, el más antiguo sería el «Hospital de la Cofradía de todos los Santos, de los Abades y San Miguel de los Caballeros», fundado en el año 1.100 por el Conde Ansúrez y su esposa en la calle Marqués del Duero. (Pueden referirse al Hospital de Esgueva en la calle del mismo nombre).

Pedro de Miago, mayordomo del Conde Ansúrez, fundó en una casa de su propiedad junto a la iglesia de San Esteban en la calle de los Herradores, hoy Alonso Pesquera, un hospital bajo la advocación de Santo Tomas Becker, que era conocido popularmente con el nombre de sus fundador. Cuando murió, fue enterrado en el propio hospital.
En el siglo XIII, Nuño Pérez de Monroy, Abad de Santander y Notario Mayor de Castilla, fundó en el extinguido convento de los Templarios, junto al río Esgueva en el arrabal de San Juan, un hospital para atender a 50 pobres y 30 enfermos. Cuando murió en Valladolid en el año 1326, dejó gran cantidad de dinero para el hospital donde fue enterrado en la capilla mayor. Años más tarde sería trasladado al Monasterio de Las Huelgas Reales.
El Hospital de San Antonio Abad, con iglesia propia, fue fundado hacia 1397 para cuidar a pobres enfermos de cáncer y otras enfermedades cutáneas. Estaba situada en la calle Santuario esquina con Simón Aranda, lugar ocupado hoy por la Sala Cervantes.
En la misma acera del Palacio del Marqués de Valverde, hacia la mitad de la actual Calle Ignacio, estuvo el Hospital de la Caridad.
Pasando el Puente Mayor a la derecha, extramuros, estuvo la ermita y el Hospital de San Lázaro, que al parecer fue fundado a instancias de Fernando el Católico y se dedicaba al cuidado y cura si era posible de los leprosos. La ermita, y es de suponer que también el hospital, fue derribada por su mal estado en la primera mitad del S. XVIII.
El Hospital de los Desamparados estaba a cargo de los hermanos de San Juan de Dios, que no solo cuidaban de los enfermos de enfermedades incurables, también trasladaban a hombros los cadáveres para su enterramiento. En 1591 estaba situado frente a la iglesia de El Salvador, posteriormente su fundador y administrador Luis de Mahúdes, solicitó y consiguió dinero al Ayuntamiento para el traslado del hospital a unas casas junto a la Puerta del Campo ( actual Plaza Zorrilla aproximadamente) donde el 15 de mayo de 1592 se consagró el nuevo convento y hospital de San Juan de Dios.
En la Corredera de San Pablo, hoy calle de las Angustias, junto al Palacio Pimentel estuvo el Hospital de San Pedro Mártir.

Muy cerca, en la iglesia de San Blas, situada en la calle del mismo nombre, estuvo el Hospital y Colegio de la Misericordia o de San Blas, fundado para cuidar e instruir a los llamados Niños de la Doctrina que ayudaban en los entierros a la Cofradía de este hospital que se encargaban de amortajar y dar sepultura a los pobres. A esta Cofradía pertenecieron los Reyes Católicos.
Junto a la portería del Convento de San Francisco en la calle Santiago y perteneciendo al complejo monástico estuvo el Hospital para Peregrinos fundado por Juan Hurtado de Mendoza y donde al parecer murió Cristóbal Colón.

En el actual Paseo de Filipinos, el Hospital de San Juan de Letrán, hospital y asilo, fundado en 1550 por el sacerdote Hernando de Dios. A la muerte de este pasó a ser patronato regio, al serle cedido a Carlos I de España. Se dedicaba al cuidado de ancianos e impedidos pobres con un máximo de 13, en recuerdo de Jesucristo y los apóstoles.
Al otro lado del Puente Mayor, en la plaza que hoy lleva su nombre estuvo el Hospital de San Bartolomé, fundado en 1555 gracias a Bartolomé de Canseco, limosnero de María de Mendoza, Condesa de Ribadavia, y su mujer Ana de León.Funcionó como hospital hasta 1616.
El Hospital de Convalecientes fue fundado en 1576 por Juan Zapata de Cárdenas, y estuvo situado en unas casas detrás de Chancillería, luego en la calle de las Parras, hoy Marques del Duero y después fue agregado a la Cofradía de la Piedad.
El Hospital de San José o Casa de Misericordia en la calle San Lorenzo, regentado por la Cofradía de San José y fundado en el siglo XVI para cuidar de los niños expósitos. El Hospital fue gestionado por la Cofradía hasta 1850-1870 cuando con la nueva Ley de Beneficencia la Diputación de Valladolid asumió su titularidad.

En la Plaza del Rosarillo el Hospital de San Cosme y San Damián, fundado por la Cofradía del mismo nombre en el siglo XVI, para ayudar a las viudas y litigantes sin recursos que venían a los juicio en Chancillería. El hospital funcionó hasta 1786.

Hospital de los Inocentes en la calle Cánovas del Castillo, entonces llamada de los Orates por estar este hospital en ella, y claro, por dedicarse a cuidar a «personas faltas de juicio por enfermedad». Fue fundado a principio del siglo XVI y permaneció en funcionamiento hasta finales del siglo XIX, que se hizo cargo la Diputación y lo trasladó a la calle de Herradores (hoy Alonso Pesquera) con el nombre de Manicomio Provincial en la desaparecida Casa del Cordón.

En 1590 se estableció el Hospital de San Juan de Dios, junto a la hoy Plaza de Zorrilla, que fue, funcionando hasta finales del siglo XIX.
Por último, el famoso Hospital de Esgueva situado en la calle del mismo nombre, y que según la leyenda fue palacio del Conde Ansúrez, que luego donó para ser hospital. Bueno lo cierto es que el hospital estuvo funcionando como tal hasta 1865 que se incorporó al Hospital de la Resurrección. El edificio continuó funcionando como Instituto de Puericultura y Meteorología hasta 1932. Luego quedó prácticamente abandonado hasta ser derribado, dado su mal estado, en 1970.

Hubo más , pero creo que con este repaso hay suficiente. Todos estos hospitales, exceptuando el de los Inocentes y el Hospicio, fueron agregados al Hospital de la Resurrección, fundado en 1553 y que a finales del siglo XIX era, por decirlo de alguna forma, el gran hospital de Valladolid. Ya en estado ruinoso cerró sus puertas pasando todo al nuevo Hospital Provincial situado en el Prado de la Magdalena e inaugurado en 1889. Los viejos edificios fueron demolidos y en su solar se edificó la Casa Mantilla.
Fuentes consultadas:
Compendio histórico-descriptivo y guía general de Valladolid 1922
«Valladolid Recuerdos y Grandezas (1900 a 1902) de Casimiro G. García-Valladolid
«Las Calles de Valladolid» de Juan Agapito Revilla, edición facsímil editada por Grupo Pinciano
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