Arévalo, en la provincia de Ávila, fue el centro de las protestas de parte de los agricultores de Castilla y León, convocados en unidad de acción por ASAJA y la Alianza UPA-COAG, sin la adhesión de la UCCL, para reclamar precios dignos para el cereal. La concentración, en la que han participado cerca de 500 agricultores, ha comenzado frente a la sede de Harinera Vilafranquina, para después trasladarse al almacén de cereales y fertilizantes de Octaviano Palomo.
Previamente, a las puertas de la Harinera Vilafranquina, han portado la pancarta reivindicativa el presidente de Asaja de Castilla y León, Donaciano Dujo; el secretario general de UPA en Castilla y León, Aurelio González, y el coordinador general de COAG de Castilla y León, Lorenzo Rivera.
Donaciano Dujo, presidente de ASAJA Castilla y León, la más representativa de la comunidad tras las últimas elecciones agrarias, anunció que “las protestas no cesarán hasta que consigamos compromisos que nos den garantías de futuro a los agricultores, porque hoy por hoy el cereal está muy mal y no nos ofrecen garantías de que la situación mejore. Castilla y León no se entiende sin cereal, de él depende la agricultura y la ganadería y tiene que haber un plan de choque concreto para impulsarlo”.
Dujo ha puesto el foco en la responsabilidad “tanto de los que compran nuestro cereal a precios de vergüenza, especulando y presionándonos con la llegada de importaciones masivas, como a los que nos venden los medios de producción, y especialmente los abonos, a un coste desorbitado”, aunque, por encima de todos estos agentes económicos, ha reivindicado “el apoyo de los políticos, porque no se está cumpliendo ni por el asomo la Ley de Cadena Alimentaria, y también tienen mucho que decir para que no se permitan importaciones de cereal ucranio sin arancel”. Una situación desigual de comercio mundial que podría extenderse a otras producciones como la carne o el azúcar “si se da paso al tratado con Mercosur tal como está”.
Por ello, el responsable de ASAJA ha anunciado que continuarán las protestas el próxmo 10 de diciembre “para que la voz del campo se escuche con rotundidad”, por lo que apela al apoyo unido y sin fisuras de todo el sector, lanzando un mensaje a la Unión de Campesinos de Castilla y León y a las plataformas surgidas en las manifestaciones en la primera parte del año 2024. Precisamente, la UCCL, a pesar de no sumarse a esta unidad de acción de finales de noviembre, como tampoco lo hizo en la del mes de octubre ante la Delegación del Gobierno en Castilla y León, ha manifestado a través de su coordinador UCCL González Palacín, que su organización «rechazó participar en la concentración de Asaja y la Alianza UPA-COAG el pasado mes de octubre y, en esta oportunidad, no ha habido contacto pero compartimos las reivindicaciones y la preocupación y no descarto movilizaciones conjuntas en el futuro».
En esta misma línea, el secretario general de UPA Castilla y León, Aurelio González, ha afirmado que «el acuerdo de Mercosur puede ser la puntilla para un sector que a su juicio se encuentra en una situación dramática, después de tres campañas seguidas en pérdidas, lo que puede conducir al cierre de muchas explotaciones. Nos están estrangulando vía precios; ni siquiera las compensaciones de la PAC cumplen su fin, ya que no salen las cuentas».

Por su parte, el coordinador general de Coag en Castilla y León, Lorenzo Rivera, ha denunciado cómo «las importaciones masivas de cereales, están teniendo consecuencias en los precios, lo que impide que los agricultores puedan cubrir los costes de producción. Es el Gobierno central quien consiente y no impide esas importaciones y echamos de menos el apoyo por parte del ministro Planas y que se sume a los gobiernos de Francia y Polonia, que han vetado la posible firma del acuerdo de Mercosur, que traerá muchos más cereales sin aranceles, lo que se traducirá en una bajada masiva de precios de cereales y de maíz, por parte de estos países del otro lado del Atlántico.
En definitiva, las tres organizaciones profesionales agrarias participantes en las protestas advierten que, con este escenario, los agricultores y ganaderos de Castilla y León están, muy cerca, de un abandono real de su profesión, lo que, sin duda, redundará en la falta de alimentos para los consumidores, pero el mayor impacto será la falta de calidad y controles de los alimentos que están llegando de Mercosur y del resto de países exportadores de cereales y canales de carne, que no tienen las cargas ni las mismas exigencias, de los que los profesionales llaman la aplicación de «cláusulas espejo», es decir, las mismas exigencias y controles por parte de la UE.
Veremos como se producen los siguientes acontecimientos ante las nuevas protestas anunciadas para el próximo 16 de diciembre ante el Ministerio de Agricutura, Pesca y Alimentación, si bien la unidad de acción debería recuperarse para que los agricultores y ganaderos de Castilla y León puedan tener alguna oportunidad, puesto que solamente han anunciado su presencia en la concentración ASAJA CyL y COAG CyL. La división siempre juega en contra de los intereses unitarios y el futuro. Ustedes mismos. Las sequías seguirán existiendo, las altas producciones, también, y los «desaquisados» y «olvidos» de los políticos nacionales y europeos, igualmente. Solamente quedará la unión y la unidad para ser ganar fortalezas para reclamar los derechos y la dignidad profesional.




