
MIGUEL ANGEL GUADILLA
Muchas veces se ha hablado de poner tranvía en Valladolid para agilizar el servicio de transporte público, pero quizás no recordemos que Valladolid ya tuvo red de tranvías, y que además fue una de las primeras de toda España en desaparecer, ya que lo hizo en 1933.
Al parecer, hacia 1860 se inauguró lo que pudo ser el primer servicio de tranvías que unía San Pablo con la Estación y estaba tirado por mulas.
El Ayuntamiento adjudicó la primera explotación de tranvías de líneas de ancho métrico con tracción animal el 14 de junio de 1880 a Valerio Morales, quién transfirió los derechos a la «Sociedad General de Tranvías interiores de Valladolid», compañía de la que fue el primer presidente.

Después los derechos pasaron a Santiago Alba Bonifaz, empresario, ministro con Alfonso XIII y Diputado a Cortes por Valladolid en 1901, quién participó en creación de la empresa «S.A. de Tranvías Interiores de Valladolid», constituida el 20 de marzo de 1882 en Barcelona.
Las obras de acondicionamiento para el tranvía comenzaron el 1 de febrero de 1881, realizando los primeros 2.100 metros de la que se denominó «Línea de Circunvalación», que entró en servicio el 22 de diciembre de ese año. Posteriormente se realizaron otros tramos enlazando la Plaza Mayor con el cementerio y el hospital, y otro que unía la Estación del Norte con la de San Bartolomé.
Al principio, las líneas constaron con cuatro coches con 19 plazas de asiento. En 1882 se añadieron seis jardineras, llamadas así por estar descubiertas, dos coches y un vagón de plataforma, utilizando 26 caballerías.
En 1899 la sociedad de Eduardo Barral y Vidal, que explotaba la línea entre la Estación del Norte y la calle San Quirce con 20 caballerías y seis coches, la adquirió Emilio Cuylts, quién al año siguiente creó en Bruselas la compañía «S.A. Tranvías de Valladolid», que comenzó a dar servicio con tracción animal en un recorrido de 2.500 metros. Esta sociedad fue adquirida por Santiago de Alba y sus socios en 1909, formando la compañía «Tranvías de Valladolid» el 10 de enero de 1910.
En 1908 ya estaban en funcionamiento 32 coches con 80 caballerías y cerca de la plaza de San Pablo se ubicaron las primeras cocheras y cuadras.
El Ministerio de Fomento dispuso en el año 1910, que las compañías de tranvías de Valladolid deberían unificarse y ese mismo año autorizó el cambio de los tranvías de tracción animal por los eléctricos.

Los trabajos de acondicionamiento para el tranvía eléctrico comenzaron el 20 de mayo de 1910, finalizando la Línea de Circunvalación de 4.233 metros el 1 de septiembre.
El 7 de septiembre de 1910 comenzó a funcionar el tranvía eléctrico por la «Línea de Circunvalación» uniendo la Plaza Mayor con la Estación del Norte, Plaza de Toros y Paseo de Zorrilla.
En octubre de 1910 estaban en funcionamiento las líneas Plaza Mayor – Puente Mayor y Plaza Mayor – Audiencia, posteriormente entró en funcionamiento la línea hasta el Cementerio y la prolongación de la del Puente Mayor hasta el Canal de Castilla.
En 1911 comenzó a funcionar la línea Plaza de Toros – La Rubia, que se aprovechó para transportas los productos de la Alcoholera Castellana.
En octubre de 1911 había 12 km de línea electrificada, energía suministrada por la Electra Popular Vallisoletana.
Las antiguas cocheras desaparecieron y se trasladaron cerca del campo grande.

En 1930 las líneas alcanzaron el máximo número anual de pasajeros, llegando a los 3.029.096.
La compañía, al parecer, nunca obtuvo beneficios, esto más la competencia de los autobuses y taxis desembocó en el cese de la actividad de los tranvías que se produjo el 6 de noviembre de 1933. El 7 de junio de 1940 el Gobierno declaró la caducidad de las concesiones y en 1942 todo el material móvil lo adquirió la Compañía de Tranvías de Gijón por 600.00 pesetas.
Fuentes consultadas:
«Los Tranvías de Valaldolid», de Pedro Pintado Quintana
Artículo de http://www.spanishrailway.com/2012/06/01/tranvias-de-valladolid/
Artículo en http://historiastren.blogspot.com.es/2014/11/los-tranvias-de-valladolid.html, publicado por Juanjo Olaizola 02-11-2014
«Diccionario curioso e ilustrado de Valladolid» de Rubén D.L. Martín Vaquero – Antonio Varas de la Rosa
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