Castilla y León ha aprobado, a través de su Consejo de Gobierno que, a partir del 1 de julio, fecha en la que cesa la bonificación del 100% por parte de España, se implantará una bonificación del 25% en los bonos de Media Distancia para viajar en tren desde las provincias de Ávila, Salamanca y Soria. ¿Por qué a los residentes de Ávila y Soria que no disponen de red alta velocidad no se les bonifica el 100%? Eso sí sería impulsar la movilidad fijando población en las dos provincias del sur de Castilla y León desconectadas de la red de alta velocidad y cumplir eso que llaman institucionalmente «un compromiso del presidente Fernández Mañueco». Castilla y León no ha ni puede funcionar en función de los «compromisos del presidente», como si de un virreinato se tratara, dado que el «rey» sería el presidente o secretario general del partido político de turno.

Para que los ciudadanos residentes y usuario de este tipo de transporte, antidiluviano, Castilla y León conviene con Renfe sobre bonificación tarifaria en servicios de media distancia convencional para dar respuesta a las necesidades de los ciudadanos de las tres provincias en sus desplazamientos habituales, principalmente por motivos laborales o de estudios, a las comunidades limítrofes, mayoritariamente a la comunidad de Madrid.
La bonificación, que se aplicará a todos los ciudadanos empadronados de Castilla y León sobre los títulos establecidos en el objeto del convenio, tendrá efecto sobre el precio inicial de los mismos. La bonificación del 25 % sobre los títulos establecidos en el objeto del convenio es compatible y acumulable con las bonificaciones de otras entidades.
Los títulos de transporte objeto de la bonificación son productos multiviajes unipersonales, nominativos e intransferibles, que se rigen por las condiciones establecidas en la normativa comercial de Renfe Viajeros. El convenio extenderá su vigencia por un periodo de 4 años desde el 1 de julio de 2025 y el coste presupuestario previsto llega a los 2,7 millones de euros.




