
MIGUEL ANGEL GUADILLA
Todavía estaba en la memoria de los vallisoletanos, aquel incendio del 9 de septiembre de 1968, que amenazó con destruir nuestra emblemática Iglesia de San Pablo, cuando en el atardecer del martes 24 de julio de 1979, empezó a correr de boca en boca la noticia de que un edificio de la antigua Real Chancillería estaba en llamas.
La Real Chancillería, la antigua cárcel (hoy biblioteca), y los edificios colindantes entre los que estaba este edificio, habían quedado totalmente abandonados desde los años 60, cuando la Audiencia Territorial se trasladó a la calle de las Angustias.
Afortunadamente no era el edificio del Palacio de los Vivero, pero era el de al lado. Sobre las nueve de la noche se había declarado un incendio en el edificio que había sido sede del archivo viejo de la Real Chancillería. Estaba construido con mucha madera en su interior y al estar abandonado lo utilizaban muchas veces personas sin hogar para pasar allí la noche. Al parecer, el incendio comenzó cuando unos niños hicieron una hoguera en el interior del edificio.
El alcance del incendio fue tal, que se temió que se extendiera a los edificios cercanos: el Palacio de los Vivero, el nuevo Archivo de Chancillería, la Casa de la Beneficencia y el Hospital Clínico, pero sobre todo corría peligro de explotar el depósito de oxígeno líquido del Clínico que estaba junto al edificio incendiado, el cual fue enfriado continuamente con el agua de las mangueras, para evitar su calentamiento.

El ala norte del Clínico fue desalojado y los enfermos trasladados al ala sur, y de la Casa de Beneficencia evacuaron a los 130 ancianos allí acogidos.
Para sofocar el terrible incendio acudieron, además de los bomberos de Valladolid, otros de Olmedo, Medina del Campo, Tordesillas, Medina de Rioseco, Villanubla y Palencia, además colaboraron también los servicios antiincendios del Icona y de Fasa – Renault.
Cientos de vecinos nos aproximamos, hasta donde nos dejaron, para ver lo que ocurría y podíamos ver desde la calle Real de Burgos como el archivo viejo de la Real Chancillería estaba totalmente en llamas.

Después de más de seis horas el incendio quedó controlado, el edificio había quedado destruido en su interior y una pared del nuevo archivo de Chancillería quedó muy dañada con un gran abombamiento por el calor, más tarde tuvo que ser derribada y reconstruida, aunque ningún documento sufrió daños.

Este edificio que había albergado el Archivo de la Real Chancillería desde 1682, hasta unos años antes que se había trasladado al edificio nuevo, afortunadamente se salvó de las llamas y de la ruina, fue reconstruido y hoy es el Palacio de Congresos Conde Ansúrez de la Universidad de Valladolid, situado junto a la Biblioteca de la Universidad y cerca la Casa del Estudiante que ocupa las casas que fueron sede de la Beneficencia.
Fuentes consultadas:
Artículo de Luis Miguel de Dios en El País del 26 de julio de 1979
Hemeroteca de ABC – 25 de julio de 1979
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