Castilla y León intenta impulsar y consolidar el empleo femenino de sus mujeres, a través de la formación y facilitando su posterior inserción en el mercado laboral. Esos son los dos objetivos fundamentales de los itinerarios del Programa de apoyo a mujeres en los ámbitos rural y urbano (MUR), en el que participan 16 entidades colaboradoras que desarrollarán 133 itinerarios de formación y su posterior inserción laboral.
En la presente edición de 2025, está previsto la inversión de 4,3 millones de euros en el programa MUR, lo que permitirá mejorar la empleabilidad de 1.942 mujeres, de las que existe el compromiso de garantizar la inserción laboral de, al menos, 387 trabajadoras, lo cual supone un coste medio por mujer empleada de 11.111, 11 euros, importe al que habría que sumar las diversas ayudas, en forma de subvenciones, a las empresas empleadoras de dichas mujeres para incentivar su empleo. Otra cosa es la consolidación del puesto de trabajo que siempre es algo que no está registrado en ningún registro público.
El Programa MUR, cofinanciado con fondos europeos a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, tiene como objetivo fundamental promover la inserción laboral de mujeres en situación de desempleo o mejorar su cualificación durante los periodos de inactividad como consecuencia de un expediente de regulación de empleo o de un contrato fijo discontinuo.
A través del programa, se financian los proyectos promovidos por entidades sin ánimo de lucro que desarrollen acciones de acompañamiento e itinerarios de apoyo a la inserción laboral y el autoempleo dirigidos a mujeres desempleadas, con especial atención a aquellas que residen en municipios de menos de 5.000 habitantes; siendo obligado que, al menos, un tercio de las mujeres que participan en cada proyecto reúnan esa condición.
Los proyectos que se desarrollan incluyen una fase de orientación en la que se facilita información, asesoramiento y motivación en la búsqueda de empleo; una fase de habilitación en la que se capacita a las participantes en el manejo de medios tecnológicos, destrezas ofimáticas y dominio en la gestión de redes sociales y medios digitales; una fase de cualificación con acciones de formación para el empleo; y, finalmente, una fase de inserción y acompañamiento en la búsqueda de empleo o en la puesta en marcha de un negocio.
Durante la edición que se está desarrollando este año 2025, el programa cuenta con la participación de 16 entidades colaboradoras sin ánimo de lucro que van a desarrollar 133 itinerarios de formación y empleo para atender 1.942 mujeres
Estas acciones formativas, en las que se van a invertir un total de 4.298.030 euros, llevan aparejado el compromiso de inserción laboral de 387 mujeres, es decir, un coste medio por mujer insertada en el mercado laboral de 11.111 euros
El proyecto de Acción Laboral en Valladolid: Botón de muestra del programa MUR

A modo de ejemplo, informar que Jesús Blanco, gerente del Servicio Público de Empleo de Castilla y León (ECyL), ha realizado una visita a la entidad colaboradora Acción Laboral, en Valladolid, para analizar cómo se desarrolla su proyecto.
Acción Laboral desarrolla el programa MUR con un proyecto que se compone de cuatro fases: Orienta, Habilita, Cualifica e Inserta, ofreciendo un itinerario completo a las mujeres participantes con formación en materias que incluyen normativa laboral competencias digitales, habilidades comunicativas, herramientas para la búsqueda de empleo, apoyo al emprendimiento y formación en ámbitos específicos, en relación con la mejora de la capacitación y de la inserción laboral de las mujeres, especialmente de aquellas que enfrentan mayores dificultades para acceder al mercado de trabajo.
Cabe recordar que el paro registrado en Castilla y León, se redujo en junio en casi 5.000 personas, siendo más de la mitad mujeres, colectivo preferente en las políticas activas de empleo del ECyL.
Durante el pasado ejercicio de 2024, Castilla y León ha apoyado a más de 150.000 mujeres a través de sus políticas activas, lo que representa más del 55% de los participantes en dichos programas. Además, el 72% del empleo creado en 2024 ha sido femenino, traduciéndose en un incremento de la ocupación de más de 20.000 trabajadoras.
El programa MUR busca la financiación de la UE para proyectos con itinerarios integrados que contribuyan a mejorar la cualificación profesional y las oportunidades laborales de las mujeres de Castilla y León. En este sentido, la formación impartida está directamente relacionada con puestos de trabajo con buenas perspectivas de empleabilidad, derivados de las necesidades del mercado laboral rural y urbano, sin olvidar el objetivo intermedio de estrechar la la brecha de género, así como impular la permanencia de las mujeres en su territorio, contribuyendo al desarrollo productivo de las zonas rurales.
Precisamente, esa es la labor de las 16 entidades colaboradoras, entre las que se encuentra Acción Laboral, con la finalidad ultima de desarrollar proyectos que contribuyan a mejorar las condiciones laborales de las mujeres, favoreciendo su desarrollo profesional, aprovechando el talento femenino dentro de su territorio, actuando como motor de bienestar y cohesión social.
¿Lo conseguirán? Ojalá. No obstante, es necesario verificar si se mantienen los empleos de forma espontánea, es decir, por el rendimiento generado desde la productividad y no desde nuevas ayudas que lo único que hacen es mantener situaciones de empleo ficticias e irreales que es necesario poner de manifiesto para evitar esa modalidad de «corruptela» invisible gracias a los impuestos de los ciudadanos.




