
El pasado sábado 19 de julio, en el salón de actos del Castillo, el zamorano Javier Novo presentó y comentó su primera novela ‘Farallón’, publicada por el sello zamorano Salto al Vacío, que se desarrolla en algún punto de la costa gallega, un estudio sensible de las naturalezas humanas a ritmo cinematográfico en el marco del Verano Cultural de Puebla de Sanabria.
El autor (Zamora, 1989), vinculado a Sanabria, recrea la historia de Juan, un hombre desesperado que decide ocupar una roca frente a la costa gallega y declarar su independencia del mundo. Tras esta acción, que pronto se convierte en el foco de todas las miradas, se esconden y entremezclan historias de soledad, lucha y esperanza. Juan no será protagonista único de la narración: su decisión agitará también las vidas de Raposo, un muchacho del pueblo; del inspector de la Policía Nacional Francisco Nogueira y del propio narrador que, años después, trata de desenmarañar todos los hilos de esta trama.

Entre las páginas de Farallón destacan también las numerosas referencias literarias, musicales y cinematográficas como parte inseparable de estos personajes, un bagaje que dibuja sus perfiles. Generacionalmente alejados y con problemas también de distinta índole, todos se encuentran enrocados en farallones, metafóricos o literales. Porque, como dice uno de los habitantes de esta novela, «cualquiera en estos días tiene motivos para aislarse del mundo».
Javier Novo Espiñeira reparte su tiempo entre Zamora, Sanabria y A Coruña. Es técnico superior en Imagen y en Realización de Audiovisuales y Espectáculos. Ha trabajado como fotógrafo y realizador de vídeo y desde 2015 desarrolla su labor en el gabinete de la alcaldía del Ayuntamiento de Zamora. Colabora con medios digitales y forma parte del ‘Colectivo 49’, desde donde organiza conciertos, eventos y festivales alternativos en Zamora.
El dibujo que ilustra la portada es obra del tatuador Arkaitz Uriarte. Uriarte (1987), zamorano de Lekeitio, se ha pasado toda su vida dibujando. Lo único que ha ido cambiando han sido las herramientas. Del lápiz y el papel al grafiti, y de ahí a la piel, paso a paso de una manera que define como muy natural. Desde hace algunos años regenta en Zamora Homeward Tattoo.




