Hablemos de Valladolid -101: «Lo que ya no está. El Valladolid desaparecido: Fábrica de harinas La Magdalena»

MIGUEL ANGEL GUADILLA

La Fábrica de Harinas La Magdalena estaba situada en el Paseo del Arco de Ladrillo, cerca del lugar donde estuvo el famoso y desaparecido Parador de la Alegría.

Su propietario y promotor fue el empresario Emeterio Guerra Matesanz, quién encargó el proyecto al arquitecto Teodosio Torres, autor también del Instituto Zorrilla, la Plaza de Toros o el Hospital Provincial.

La fábrica comenzó su funcionamiento en 1914.

El complejo fabril constaba del edificio de la fábrica propiamente dicho, un almacén de trigo y otro de harina. En 1937 se construyó el denominado edificio cuartel y en 1959 los silos.

Lo más bonito del edificio principal de la fábrica era su fachada con dos torres y los laterales. Tenía planta baja, dos pisos y sótano.

En el mes de noviembre de 1917 sufrió un incendio, de no demasiada importancia, provocado por una explosión. Este siniestro hizo que en 1922 se instalaran cuatro bocas de agua, por si había otro percance.

La dirección empresarial fue llevada por el propio Emeterio Guerra hasta el 5 de mayo de 1939 que se constituyó la sociedad «Emeterio Guerra S.A. Industrias Electro-Harineras Castellanas».

Esta fábrica llegó ser la mayor productora de todas las de la provincia, y a mediados de los años 50 del siglo XX fue considerada la más importante de toda, la entonces, Castilla La Vieja.

En 1976 tenía una plantilla de cuarenta empleados y seguía con una gran producción.

Pero el 2 de mayo de 1976 a las nueve de la mañana se produjo un incendio que en tan solo dos horas destruyó completamente la gran empresa. Ni los empleados ni los bomberos pudieran evitarlo, aunque se unieron a ellos el servicio de extinción de incendios de FASA-Renault y el Cuerpo de Bomberos de la Base Aérea de Villanubla. Las causas accidentales que provocaron el terrible incendio nunca se llegaron a saber.

Afortunadamente los 15 trabajadores que se encontraban trabajando desde las seis de la mañana, salieron ilesos.

El incendio quedó controlado sobre las 12 de la mañana, pero la cubierta del edificio había caído sobre la maquinaria, la harina provocó explosiones y del edificio solo quedó la fachada. Las pérdidas se calcularon en unos 200 millones de pesetas de la época.

Ese mismo mes se presentó expediente de crisis y se extinguió la empresa.

En 1984 los terrenos fueron adquiridos por la Sociedad Cooperativa Limitada de Viviendas Provired Campogrande.

En la actualidad este solar lo ocupan edificios de viviendas en la Plaza de los Ferroviarios y las calles Mikado y Santa Fe.

Fuentes consultadas:

«Las fábricas de harina en la provincia de Valladolid» de Miguel Angel Carrera de la Red

Hemeroteca de El Norte de Castilla – Artículo de Enrique Berzal de 17-10-2014

200 años de Industria y comercio en Valladolid capital –  Fundación Joaquín Díaz


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