
José María Bonmatí recibe el I Premio Vitartis de manos de Carlos Moro, expresidente y fundador de Vitartis
en el acto de clausura del IV Congreso de la Industria Alimentaria de Castilla y León, celebrado en Segovia. (Imágen Vitartis)
El presidente de la Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León, Vitartis, Santiago Miguel, ha destacado la “gran contribución” de José María Bonmatí, director general de Aecoc, “a la modernización del sector agroalimentario y de toda su cadena de valor, impulsando la colaboración de productores, industria y distribución”.
Así lo ha explicado el pasado viernes 8 de mayo, durante la entrega del I Premio Vitartis que ha tenido lugar en el marco del 4º Congreso de la Industria Alimentaria que la Asociación celebra en Segovia. “Con este premio queremos reconocer su trayectoria y su aportación al desarrollo del sector agroalimentario, fomentado la excelencia, la innovación y la sostenibilidad”.
Santiago Miguel ha explicado que con este reconocimiento también “queremos poner en valor y dar mayor visibilidad ante la sociedad y ante las instituciones a un sector tan importante para la economía regional y tan implicado en la modernización del mundo rural”.
Por su parte, Bonmatí agradeció la concesión de este galardón en su primera edición y aseguró que se trata de un reconocimiento a una trayectoria colectiva, que además lo concede el propio sector. “Las organizaciones necesitan mucha generosidad por parte de las empresas y también altura de miras para saber que, más allá de la competencia entre ellos, hay proyectos que generan valor”. Y aseguró que Vitartis es “un gran ejemplo de empresas que pueden colaborar para reforzar el conjunto del sector”.
José María Bonmatí:
“Desde el Covid queríamos una nueva normalidad y no va a haber una nueva normalidad, la normalidad sería la anomalía”
El galardonado es director general de Aecoc, la asociación de fabricantes y distribuidores de España, que reúne a más de 35.000 empresas de toda España
Bonmatí destacó también que desde Aecoc han tratado de ayudar al sector para ser cada vez más eficiente y a que la competitividad incorpore la sostenibilidad, para ayudar al sector también en su proyección exterior.
“No va a haber una nueva normalidad”
Sobre la situación actual, indicó que “desde el Covid queríamos una nueva normalidad y no va a haber una nueva normalidad, la normalidad sería la anomalía”. Y concluyó que hay dos palabras que han llegado para quedarse: la incertidumbre y la geopolítica, que cada vez afecta más a las empresas.
El presidente de Bodegas Familiares Matarromera y primer presidente de Vitartis, Carlos Moro, fue el encargado de entregar el premio a José María Bonmatí justo antes de la clausura oficial del 4º Congreso de la Industria Alimentaria de Castilla y León, que durante dos días ha reunido a más de 300 personas entre empresarios, directivos, expertos y ponentes para hablar de soberanía alimentaria en el Espacio de Eventos Zibá en Segovia.
Moro recordó que este premio ha nacido para empezar a reconocer a la gente que ha aportado mucho al sector y ha hecho que avance en su modernización. Y destacó la figura de Bonmatí como un “gran referente” y el “artífice” de la unión de la cadena de valor.
“Hay personas que son muy conocidas y reconocidas por quienes estamos trabajando en el sector agroalimentario; y nosotros sabemos muy bien el trabajo que ha hecho José María Bonmatí como director general de la única asociación que aglutina a los productores y distribuidores en la cadena alimentaria”, concluyó.
El galardón ha sido diseñado y fabricado por el Epic Center: Centro de fabricación aditiva social del Grupo Lince, que desarrolla soluciones técnicas avanzadas, con un enfoque industrial, sostenible y socialmente responsable, valores con los que se identifica Vitartis.
Trayectoria de Bonmatí
José Marín Bonmatí (Barcelona, 1961) —licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por Universidad de Barcelona, y diplomado en Dirección de Empresas por el IESE (Universidad de Navarra)—, es director general de Aecoc, asociación que reúne a más de 35.000 empresas de la producción y la distribución, cuyo objetivo es la mejora de la competitividad de toda la cadena de valor compartiendo soluciones, estándares y conocimiento que la hagan más eficiente y sostenible aportando mayor valor al consumidor.
Además, Bonmatí es presidente de la Fundación La Fageda, vicepresidente de Alimentaria, miembro del Patronato de la Fundación Banc dels Aliments y miembro del Consejo Asesor del Instituto Internacional San Telmo.
El jurado
El jurado del premio ha estado formado por los miembros del Consejo de Presidentes de Vitartis: Carlos Moro (Bodegas Familiares Matarromera), Félix Moracho (Huercasa Quinta Gama), Beatriz Escudero (Pharmadus Botanicals), Pedro Ruiz (Alma Carraovejas) y Santiago Miguel (Grupo Hermi); el presidente del centro tecnológico Cetece, Javier Labarga; el viceconsejero de Política Agraria Comunitaria y Desarrollo Rural, Jorge Llorente, en representación de la consejera; César Herreras, socio en Garrigues; y Javier Martín Clavo, director territorial del Santander en Castilla y León.
Vitartis alerta en su 4º Congreso sobre el impacto de la tensión geopolítica en la industria alimentaria de Castilla y León

“La tensión geopolítica, que se ha intensificado en los últimos meses, está afectando muy negativamente a la industria alimentaria de Castilla y León, tanto en términos de ventas como de empleo”, ha asegurado Santiago Miguel Casado, presidente de Vitartis, en la apertura del IV Congreso de la Industria Alimentaria, acto en el que han participado también la consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, María González Corral; y el presidente de la Diputación de Segovia, Miguel Ángel de Vicente.
“Lo que nos preocupa —explicó Santiago Miguel— es que la prolongada reducción de las exportaciones que padecimos durante casi todo el año 2025 se ha intensificado a principios de 2026, debido a las tensiones geopolíticas, que han ralentizado la actividad comercial en todo el mundo”.
De hecho, dijo, las ventas al exterior de la industria alimentaria de Castilla y León, que se redujeron algo más de un 3% en 2025, ya han caído por encima del 8% en los primeros meses de este año.
Santiago Miguel, presidente de la Asociación, asegura que la incertidumbre y los conflictos bélicos han hecho mella en las exportaciones del sector y en el empleo
Menos empleo
Y este contexto de desaceleración se ha hecho notar también en el empleo, añadió el presidente de Vitartis, quien recordó que la EPA del primer trimestre registra una caída superior al 5% del número de personas ocupadas en la industria alimentaria de Castilla y León. “Después de un ejercicio 2025 tan brillante en términos de empleo, que registró un aumento del 14%, el impacto de la geopolítica ha truncado esa buena evolución, aunque confiamos en que pueda corregirse a lo largo de este año”.
Castilla y León, aseguró el presidente de Vitartis, es “una potencia agroalimentaria, por su dimensión, por su diversidad productiva y por el compromiso de miles de profesionales que trabajan cada día en toda la cadena de valor”.
Sin embargo, añadió, “no podemos ignorar los retos a los que nos enfrentamos, entre los que enumeró las exigencias regulatorias, la presión de los costes, las exigencias del consumidor, la digitalización, la sostenibilidad, la creciente fiscalidad, la incorporación de talento, el relevo generacional… Y el absentismo laboral, “que nos preocupa mucho, porque cada día hay 4.500 profesionales que no acuden al trabajo en nuestro sector”. Retos que, en opinión del presidente de Vitartis, “tenemos que abordar juntos todos los eslabones de la cadena alimentaria.
“Necesitamos avanzar hacia un modelo en el que todos los eslabones se sientan parte de un mismo proyecto. Donde la creación de valor sea equilibrada y donde la innovación fluya desde el origen hasta el mercado. Y aquí es donde Castilla y León tiene una gran oportunidad”.
Y este es el sentido del lema del IV Congreso de la Industria Alimentaria de Castilla y León, ‘Soberanía alimentaria’, concluyó.
La economía en España
En contexto internacional adverso marcado por el conflicto en Oriente Medio, el PIB de España mantendrá un crecimiento sólido en 2026 (en torno al 2,3%), afirmó Sandra Esteve, responsable de análisis de escenarios para España del Servicio de Estudios de Banco Santander, encargada de presentar la primera ponencia del Congreso.
En su opinión, aunque la demanda interna ofrece señales de desaceleración, “la economía española crecerá muy por encima de la media de la Eurozona, impulsada por el turismo, que busca destinos seguros en un contexto internacional complejo”.
Según Sandra Esteve, la inflación marca un punto de inflexión al alza por el encarecimiento del petróleo ligado al conflicto en Oriente Medio, lo que ha llevado a elevar un punto la previsión para 2026 hasta el 3,3%.
“Este shock energético —dijo— se transmite a través de mayores costes en logística y en insumos clave como los fertilizantes; y podría trasladarse a los precios de los alimentos y otros bienes de consumo”.
Esteve reconoció que algunas medidas, como la rebaja del IVA de la electricidad y los combustibles, “están moderando parcialmente la inflación en el corto plazo, pero persisten riesgos al alza si el conflicto dura más de lo esperado”.




