‘Lugar del elogio’ revisa las últimas décadas de creación del pintor Carlos León (Ceuta, 1948), desde sus cautivadores jardines hasta sus últimas piezas, creadas específicamente para esta muestra
La exposición permite al visitante acceder al imaginario de un artista maduro y plenamente consciente de las tradiciones y referencias que han influido en su trabajo

El comisario de la exposición temporal ‘Lugar del elogio’, Fernando Castro Flórez, destaca que es la primera exposición individual de Carlos León en el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, MUSAC, en la capital leonesa. Indica que revisa la obra de un artista consciente «de todo aquello» que ha absorbido, desde la abstracción gestual hasta la comprensión del soporte-superficie de la pintura, de la antigua tradición dionisíaca a la pasión barroca, de la digitación cromática a la serenidad reflexiva.
León no ha dejado nunca de lado su pasión pictórica, ni siquiera cuando, siguiendo las consideraciones teóricas de Marcelin Pleynet, se propuso retomar la pintura desde su grado cero.
Con un incontenible imaginario barroco que focaliza la pasión romántica de la naturaleza, este artista lleva, desde los años setenta, realizando una pintura tan unificada como modulada en singulares diferenciaciones, con la que da rienda suelta (estricta digitación) a una hondísima pasión cromática.
La obra pictórica de Carlos León es una indagación sobre las posibilidades de visión del deseo, sus ritmos, la agitación que surge cuando se reduce a un espacio, el territorio en el cual el tacto sensibiliza la materia.

La pintura se despliega como una actividad intensamente corporal y el deseo no es otra cosa que una potencia que, al mismo tiempo, realiza y vuelve fantasmal lo que constituye el fondo obsesivo de la vida, lo Real que es tanto traumático como fuente potencial del goce.
El artista sabe que, en esa dinámica deseante, lo que se intenta abrazar puede llegar a ser propiamente una sombra. El jardín tiene, para él, algo de fecunda contradicción, ahí se encuentra lo efímero y lo que se (re)genera, surge la pasión vital y sentimos la inminencia de la muerte. Esa zona de pugna de contrarios puede alegorizar la experiencia del naufragio, pero también muestra lo que salva.
La exposición de Carlos León en el MUSAC permite revisar las obras más importantes que este creador ha producido en las últimas décadas, trabajando sobre tela, Dibond y madera, soportes diferentes en los que su riquísima pintura se mantiene (literalmente) viva. Desde sus jardines hasta las últimas creaciones, inspiradas algunas de ellas en la fecundación mítica de Dánae, podemos entregarnos placenteramente a la contemplación de un territorio que tiene mucho de poético.

Ficha técnica
- Desde el 6 de junio, 2026 – 18 de octubre, 2026
Horario del museo
Martes a domingo:
11-14h / 17-20 h
MUSAC
Avenida de los Reyes Leoneses, 24- 24008 León
musac@musac.es





