El del 12 de agosto es el primero del Trío de Eclipses (2026-2027-2028), que convertirá a España en epicentro astronómico mundial durante tres años consecutivos. Para el acontecimiento, se espera la llegada de numerosos expertos y científicos internacionales.

Pero también atraerá millones de turistas y ‘cazadores’ de eclipses, dentro de lo que se conoce como el ‘astroturismo’.

Algunas fuentes, como el informe de Analistas Financieros Internacionales (AFI) calculan en torno a los 360 millones de euros el gasto turístico que movilizará en España el fenómeno astronómico en una semana.

El impacto total estimado asciende a 421 millones de euros y la creación de 7.300 empleos, destacando especialmente el impacto del alquiler de corta duración.

El astroturismo se ha definido tradicionalmente como un turismo de intereses especiales dirigido a un público reducido con motivaciones científicas, culturales y de contacto con la naturaleza.

Según datos de Amadeus Air Visitors, las reservas de vuelos hacia aeropuertos ubicados en la trayectoria del eclipse, para llegadas entre el 7 y el 12 de agosto de 2026, han aumentado un 25% respecto al mismo periodo de 2025. Destaca un importante crecimiento en destinos con condiciones privilegiadas para su observación.

Los hoteles también están registrando un mayor gasto por parte de los viajeros, con un incremento del 36% en la tarifa media diaria (ADR).

En cuanto a ciudades, Bilbao, con más de un 366%, registra el mayor aumento de la demanda, con los viajeros procedentes de Estados Unidos liderando las llegadas de largo alcance. Le siguen  Asturias (+292%) y Valencia (+137%). Otras fuentes hablan de Mallorca (497%) y las islas Baleares en general como otros de los destinos en los que se ha disparado la demanda de viajeros.

En cuanto al tipo de turista que se espera que se desplacen para contemplar el fenómeno astronómico es bastante diversos: científicos compartirán espacio con viajeros de turismo experimental, fotógrafos profesionales, amantes de la naturaleza, familias y grupos de amigos nacionales y muchos turistas solitarios.

Los patrones de viaje muestran un aumento de las escapadas cortas y los viajes en solitario. Las estancias cortas de entre uno y cinco días han aumentado un 57% respecto al mismo periodo del año anterior.

Por otro lado, el 40% de los viajeros que se dirigen a destinos situados en la ruta del eclipse viajan en grupos de dos personas. Esto que supone un aumento del 18% frente a 2025, reflejando una fuerte demanda de parejas y compañeros de viaje que buscan experiencias compartidas.

Las reservas en campings, casas rurales, alquiler de bungalós y caravanas también se benefician de manera significativa del fenómeno. Se han reportado casas rurales en Valladolid o Salamanca con tarifas de hasta 800 euros por noche.

Sin embargo, muchos de estos pequeños negocios podrían convertise en ‘flor de un día’ por el éxito pasajero que supone beneficiarse un fenómeno puntual.

Eclipses en agosto de 2027 y en enero de 2028

Aunque ahora toque hablar del de 2026, el que realmente la comunidad científica considera el ‘eclipse del siglo’ no se vivirá hasta el 2 de agosto de 2027. Será excepcionalmente largo ofreciendo casi 5 minutos -6 minutos y 23 segundos en Egipto- de oscuridad total con el Sol en lo alto del cielo. También éste podrá verse desde muchos más puntos aunque se recomienda seguirlo desde el Sur de España (Cádiz y Málaga) por ofrecer más garantías climatológicas para esas fechas.

Otro tercer eclipse lo vivirá España el 26 de enero de 2028. A diferencia de los de 2026 y 2027 que son totales, éste será total, sino anular. La sucesión consecutiva de los tres eclipses lo han bautizado en la comunidad científica como ‘el trío ibérico’. Se trata de una coincidencia astronómica sumamente rara que no ocurría en la región desde hacía siglos