
Oficio y Arte, Organización de los Artesanos de España, participó el pasado 6 de julio en una reunión celebrada en el Ministerio de Industria y Turismo, junto a más de 30 representantes de entidades públicas y privadas vinculadas al sector artesano español, entre los que se encontraba representada FOACAL.
En representación de Oficio y Arte acudió su presidenta, Amaya Barahona Marín, quien trasladó algunas de las principales preocupaciones y propuestas del sector en un encuentro que se prolongó durante casi tres horas.
La reunión permitió poner sobre la mesa cuestiones clave para el presente y el futuro de la artesanía en España y avanzar en un diálogo institucional que OAE considera necesario para mejorar el reconocimiento, la medición y la atención pública del sector.
El encuentro dejó una sensación clara: hay interés, hay escucha y existe voluntad de seguir trabajando.
Desde Oficio y Arte se insistió en la importancia de avanzar hacia una definición común de artesanía a nivel estatal, una cuestión fundamental para que el sector pueda ser reconocido con mayor claridad en las políticas públicas, en las estadísticas oficiales y en los programas de apoyo.
Durante la reunión se abordaron temas muy concretos: la invisibilidad estadística del sector, la necesidad de un CNAE propio, la reducción del IVA, la posibilidad de un contrato de aprendiz con bonificaciones en la Seguridad Social, las certificaciones profesionales, los registros de artesanos y artesanas y el papel de la artesanía como motor de desarrollo en el medio rural.
El sector artesano español genera más de 6.076 millones de euros de valor añadido y emplea a más de 137.000 personas, según datos de la AEAT recogidos en el estudio sectorial elaborado por INFYDE para EOI-Fundesarte en 2026. Sin embargo, la artesanía no dispone de un código CNAE propio, lo que la mantiene fragmentada en más de 200 epígrafes distintos, mezclada con actividades industriales y prácticamente invisibles para el INE, el SEPE y la Seguridad Social.
«Un joyero artesano comparte código estadístico con una fábrica de joyería industrial. No es un matiz: es la razón por la que llevamos décadas sin estadísticas propias, sin políticas específicas y sin capacidad de negociación real», señaló Amaya Barahona durante su intervención
Oficio y Arte compartió también los resultados de su encuesta sectorial, en la que cerca del 90% de las personas participantes apoyan avanzar hacia una definición común de artesanía a nivel estatal. No se trata solo de una cuestión administrativa. Es una forma de decir: existimos, trabajamos, generamos economía, cultura, empleo y territorio.
OAE presentó en la reunión los resultados de su encuesta sectorial, con 232 respuestas de artesanos y artesanas de toda España. Los datos son contundentes: el 81,9% considera necesaria una definición común de artesanía ante la administración central, puntuando con la máxima valoración. El 90,5% respalda la definición propuesta por OAE, que incluye actividades de creación, producción, transformación, reparación y restauración con conocimiento técnico determinante. Y el 76,8% valora positivamente que una clasificación por áreas económicas mejoraría el reconocimiento y la competitividad del sector.
Las tres reivindicaciones prioritarias del ecosistema artesano

En el encuentro se reiteraron tres medidas concretas:
- Un CNAE propio para la artesanía, como primer paso para que el sector exista estadísticamente y pueda acceder a políticas públicas específicas. OAE ha desarrollado una propuesta de organización en 15 áreas económicas como base para este reconocimiento.
- La reducción del IVA aplicado a la producción artesanal, actualmente al 21%, asimilándola a bien cultural. La disparidad con los artistas plásticos, que tributan al 10%, genera una competencia desleal entre actividades de idéntico valor cultural. También se pidió un IVa cultural del 4% para oficios en peligro de extinción, que destaquen por su valor antropológico o etnográfico, ligado a las técnicas tradicionales.
- La creación de un contrato de aprendiz artesano con bonificaciones en la Seguridad Social, para hacer frente al relevo generacional, identificado como riesgo crítico por el estudio de Fundesarte: jubilaciones masivas en la próxima década en oficios tradicionales sin cobertura suficiente.
El Ministerio planteó, por ahora, no crear una Mesa Nacional formal, pero sí celebrar un encuentro anual y organizar líneas de trabajo por temas. Para Oficio y Arte, esta propuesta puede ser un primer paso importante si se acompaña de continuidad, seguimiento y propuestas concretas.
La reunión no resuelve todos los retos pendientes, pero confirma que la artesanía está ganando espacio en la conversación pública, institucional y económica.





