Un centro de yoga, un hotel, dos viviendas en Girona y Ávila y una investigación sobre un bloque prefabricado en tierra cruda, premios Terra Ibérica 2021

El hotel Torre del Marqués de Matarranya (Teruel), el centro de yoga Mibi ubicado en Sant Just Desvern (Barcelona), además de dos rehabilitaciones de viviendas en Pozanco (Ávila) y Guimerà (Lérida) y la investigación sobre un bloque prefabricado de tierra cruda «Alive Earthblock» han resultado ganadores de los Premios Terra Ibérica 2021 por su calidad y por el rigor en la aplicación de los principios de sostenibilidad.

 

El jurado, formado por José María Acilu, decano del Colegio de Arquitectos de León (COAL); José Antonio Delgado, arquitecto de la Diputación de Palencia; Ana Espegel, presidenta de la Delegación en Palencia del Colegio de Arquitectos de León; Félix Jové Sandoval, especialista en técnicas de construcción con tierra y profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Valladolid (ETSA-UVa) y Esteban Rodríguez, secretario del COAL, han decidido conceder ex aequo los galardones en las categorías de «Edificio de otros usos» y «Vivienda». Los premios se entregarán el próximo 22 de octubre durante la apertura de la primera jornada del IV Meeting Terra Ibérica, que reunirá un año más a destacados profesionales del sector en un programa de conferencias y exposiciones.

 

El proyecto de rehabilitación y ampliación de una masía del siglo XVII convertida en hotel en Torre del Marqués de Matarranya (Teruel) se alzó con el primer premio de la categoría «Edificio de otros usos». Àngels Castellarnau firma este diseño, que aplica estrategias de descarbonización en las fases de construcción y de uso del edificio y que, al final de su vida útil, reintegrará gran parte de sus materiales en la naturaleza ya que el 90 por ciento de su peso es “kilómetro cero”. La ampliación se ha hecho en tapia calicostrada, una técnica de muy bajo impacto ambiental y con un alto carácter identitario; se han seleccionado materiales como revoco interior de arcilla local, pavimento de yeso local y cerámica artesanal y se ha aplicado un preciso diseño bioclimático. De huella ecológica extremadamente baja, el proyecto ha reactivado los cultivos (almendro, olivo, vid) y la gestión del bosque de la finca para producir astilla y, además, genera la energía necesaria.

 

El segundo galardón de esta modalidad fue para el centro de yoga Mibi, diseñado por Elisabetta Carnevale y emplazado en la planta baja de un edificio residencial de Sant Just Desvern. Se trata del primer proyecto realizado con bloques de tapia en el área metropolitana de Barcelona. Este trabajo demuestra que el uso de tierra en un entorno urbano es posible y que, además, se pueden emplear tierras locales y hacerlas dialogar con el tejido urbano en una apuesta por aportar sus beneficios bioclimáticos y por crear espacios saludables, acogedores y únicos. La obra conllevó la realización de dos paredes de tapia en la parte inferior de los escaparates que muestran la presencia de la tierra, que contribuye a la estrategia de diseño pasivo del edificio.

Premios para dos reconversiones en vivienda

El jurado ha reconocido también dos proyectos en la categoría de «Vivienda»: la reconversión de un almacén agrícola en un espacio de cohousing senior en el núcleo urbano de Guimerà, en la comarca del Urgell (Lérida) y la reconversión de un granero-bodega en vivienda en Pozanco (Ávila). Por su parte, la cooperativa de arquitectura Arqbag, que integran Bernat Colomé Franco, Alfonso Godoy, Jordi Mitjans y Marc Díaz, se encargó de la reconversión de un almacén agrícola en espacio de cohousing senior len el núcleo urbano de Guimerà, un pueblo de origen medieval que ha basado su economía en la agricultura. El núcleo central del nuevo espacio, constituido por Bloques de Tierra Compactada (BTC), aporta inercia térmica a la vivienda y regula los saltos de temperatura, aunque para reforzar esta inercia se sitúa una chimenea en la base del núcleo central que transmite su calor a los muros de tierra.

 

Por su parte, el proceso de reconversión del granero-bodega de Pozanco ha puesto de manifiesto la sostenibilidad que subyace en la arquitectura vernácula a través del uso de materiales locales de baja energía embebida que se reintegran en los ciclos naturales una vez terminada su vida útil, así como el uso de la alta masa térmica y de la inercia como estrategias para protegerse del frío y del calor. La solución para el inmueble, una edificación agrícola y ganadera de principios del siglo XX en desuso desde hace 40 años y con un importante grado de deterioro, se ha basado en su reutilización mediante la dotación de nuevas formas de rehabitar que respondan a la realidad actual y se ha apostado por limitar la intervención a una parte del gran complejo y graduar su alcance. La intervención en la edificación existente se planteó como reciclaje a fin de preservar la identidad del espacio productivo y el carácter vernáculo de su construcción.

Un impulso a la investigación

Fetdeterra, la arquitecta Maite Sainz de la Maza Benet y el ingeniero geólogo Macari de Torres Mestres son responsables de «Alive Earthblock«, un bloque prefabricado de tierra cruda con erosión controlada para la restauración del patrimonio construido con tierra que se ha alzado con el premio Terra Ibérica en la modalidad de «Innovación».

 

El proyecto de investigación busca dar respuesta a las necesidades observadas en el mercado emergente de la restauración de la arquitectura de tierra existente, entre ellas la demanda de materiales compatibles con la construcción tradicional de tierra. Ante su inexistencia, el equipo buscó crear un producto estandarizado, industrializado y tecnificado con tierra cruda, sin cocción y con la máxima sostenibilidad ambiental. «Alive Earthblock» logra el mimetismo con los muros de tierra objeto de la restauración y, al tratarse de un material de la misma naturaleza que el soporte, no crea incompatibilidades o discontinuidades y permite intervenir en proyectos de rehabilitación para zonas difíciles de actuar, como la base de los muros. Asimismo, se trata de una técnica de restauración totalmente reversible ya que su reutilización como material es infinita.

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