Una Imagen vale más con mil Palabras
¿Cuántas horas de espera e incertidumbre pasaron muchas madres cuando tenían lejos a sus hijos?
Al contemplar este antiguo teléfono pensé en ellas, siempre esperando a que sonara, con el corazón en vilo, con la duda y el deseo continuo de recibir noticias.
Ahora, pueden estar en el otro lado del mundo que la tecnología nos permite estar cerca de ellos siempre.
Si, ya sé que a veces, vivimos enganchados a los móviles, redes sociales, internet… pero hoy quiero ver el lado bueno del progreso.
ESPERANDO LA LLAMADA

Sentada esperaba,
pasaban las horas.
Le alegraba el alma escuchar su voz.
Corazón de madre, siempre esperanzado.
Un hilo de seda unía ambos lados,
y su voz,
caricia para el corazón,
tocaba su alma cual si fueran manos.
Consuela la escucha,
también los silencios son bálsamo tibio
para sus lamentos,
desde el otro lado, lamentos de dos.
Un hilo de seda unía ambos lados,
por eso esperaba, siempre en su sillón,
que el hilo de seda trajera su canto
y le permitiera escuchar su voz.
Diciembre 2019
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