¡Nunca imaginé que una ventana diera para tanto!

Una Imagen vale más con mil Palabras

Nunca imaginé que una ventana diera para tanto.

Si en otros momentos las utilizábamos  para que a diario se renovara el aire de la casa, ahora son lugares de encuentro, de libertad, de ayuda psicológica, de vida y de esperanza.

Salimos a diario, tomamos el aire y el sol,saludamos a la vecindad y agradecemos con aplausos el trabajo y la entrega de los que están en primera linea  cuidándonos.

Lo dicho: 

 

¡Nunca imaginé que una ventana diera para tanto!

 

¡Abran puertas y ventanas!

¡Qué entre la vida a raudales,

calentando  corazones,

llenando  espacios, rincones,

los  pasillos y salones!

 

¡Abran  puertas  y  ventanas!

¡Qué el sol caliente las casas

y  derrita los dolores!

¡Qué la vida y la esperanza

nos mueva de los sillones!

 

Reservados todos los derechos por la autora

 
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