Por primera vez, el BOCyL ha publicado la convocatoria de la primera edición de los Premios de la Música Folk y Tradicional de Castilla y León 2026, unos galardones impulsados por la comunidad, a través de la Fundación para la Promoción de los Valores y la Identidad de Castilla y León, con el objetivo de reconocer y poner en valor la labor de quienes contribuyen a la preservación, difusión e innovación de la música y el folclore de la comunidad.
Los premios cuentan con una dotación total de 9.000 euros y contemplan tres categorías: premio individual, premio al mejor grupo o agrupación de música o danza tradicional, y premio a la mejor iniciativa de recuperación, investigación o divulgación del folclore, cada una de ellas dotada con 3.000 euros y un distintivo acreditativo.
Estos premios nacen con la vocación de rendir homenaje a una música que forma parte de la manera de ser como comunidad y que constituye un legado cultural que se debe cuidar, transmitir y proyectar hacia el futuro. La música folk y tradicional ha servido, sirve y continuará sirviendo como pegamento de unión intergeneracional, fortaleciendo el vínculo entre sus pueblos reforzando una identidad compartida expresada con la cultura popular.
La convocatoria está abierta a candidaturas presentadas por asociaciones, entidades culturales, instituciones, grupos folclóricos y personas vinculadas a la música tradicional, y el plazo de presentación permanecerá abierto desde hoy hasta el 10 de febrero de 2026.
Los Premios de la Música Folk y Tradicional de Castilla y León se entregarán en un acto institucional que se celebrará en Villalar de los Comuneros el Día de la Comunidad, consolidándose como una herramienta de reconocimiento público al compromiso con el patrimonio cultural inmaterial y con la difusión de los valores que identifican a Castilla y León dentro y fuera de su territorio.
Quizás, quien mereciera el primer Premio de la Musica Folk yTradicional de Castilla y León, sin que pudiera disfrutarlo en vida, fuera el gran folklorista segoviano Agapito Marazuela. En su honor y recuerdo, se puede escuchar esta interpretación inigualable de las Habas Verdes, que en otras latitudes se conoce como la Respingona, y que las toca a la dulzaina con la compañía del tamborilero Facun Blanco.




