
Castilla y León, a través de su consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja, respaldó a la próxima exposición de las Edades del Hombre, , en la presentación del cartel y la temática de la exposición de ‘Las Edades del Hombre 2024’, que se celebrará bajo el título ‘Hospitalitas’ entre los meses de junio y noviembre en en las sedes simultánas de Villafranca del Bierzo (León) y de Santiago de Compostela (A Coruña). En el acto también han participado el secretario general de la Fundación Las Edades del Hombre, José Enrique Martín, y el alcalde de Villafranca del Bierzo, Anderson Teófilo Batista.
‘Hospitalitas’ es el título de la muestra, un término con raíces griegas y con recorrido latino que la exposición aborda desde el concepto primitivo de solidaridad, tal y como ha ido trasladándose y evolucionando hasta nuestros días. De la misma manera, su relato irá trascendiendo hacia un prisma contemporáneo, atendiendo a una realidad fragmentada.
Las Edades del Hombre se han convertido en una marca de prestigio a nivel nacional e internacional. Son mínimo 12 millones de personas las que han visitado a lo largo de los años sus exposiciones. Castilla y León siempre ha estado y estará con ‘Las Edades del Hombre’, porque constituye un modelo en la gestión, preservación y promoción del patrimonio que sirve de espejo para sus políticas en materia patrimonial.
Por otra parte, se ha aprovechado la ocasión para mostrar la riqueza patrimonial de Villafraca del Bierzo, la localidad leonesa que compartirá sede con Santiago de Compostela vinculada al Camino de Santiago secularmente, además de servir para unir dos territorios autonómicos vecinos y, sin embargo, histórica, económica, social y humanamente unidos
Un diseño disruptivo y evocador plagado de símbolos de vínculos y de unión
El título de este ciclo expositivo mantiene la tradición reciente de ‘Las Edades del Hombre’ de recurrir al latín, por ser raíz y punto matriz de culturas y lenguas. Pero el contrapunto a esa tradición viene aportado por un diseño conceptual disruptivo y evocador que prescinde de elementos figurativos para aportar una estética arropada de símbolos.
El amarillo predomina en la composición. Un color primario y enérgico, vinculado con la percepción, el conocimiento y la integración. Es el color de la hospitalidad y su solidez acoge a todos los elementos restantes.
Dos formas etéreas de luz extienden sin límites su haz, pero se perfilan en su cercanía bien definidos por la generosidad de la mano tendida, con la Gracia del Encuentro.
El halo verde denota todas las durezas y sinsabores. Por contraposición, el rojo, la calidez y el acompañamiento, el alma sosegada y atendida. Y es esa línea que genera la unión de dos colores y la que recorre la composición en una senda que irremediablemente evoca el trazado universal que vincula El Bierzo y Compostela: El Camino.





