La directora general de Políticas Culturales, Inmaculada Martínez, ha asistido este martes al acto de inauguración del Centro de la Memoria Sefardí, en la localidad burgalesa de Castrillo Mota de Judíos.
La principal finalidad de esta nueva instalación es fomentar y promocionar el legado histórico de la cultura sefardí en esta zona de Castilla y León, además de estudiar y analizar los elementos más característicos que marcaron la presencia judía en España. Por último, este centro también buscará reflejar la presencia de la cultura sefardí en el Camino de Santiago.
El Centro de la Memoria Sefardí está en un punto clave de la región desde la perspectiva cultural. Además, este centro de estudio está en línea con el proyecto de excavaciones “La Mota”, correspondiente al antiguo asentamiento judío del que hereda su nombre el municipio.
Durante el acto de presentación, la directora general de Políticas Culturales, Inmaculada Martínez, ha resaltado la importancia de este tipo de instalaciones para salvaguardar el patrimonio cultural de Castilla y León y para poner en valor la riqueza cultural de las zonas rurales. Por ello, ha querido subrayar el compromiso de la Junta para seguir apoyando los proyectos que cuiden el legado histórico y cultural de nuestra región.
La principal finalidad de esta nueva instalación es fomentar y promocionar el legado histórico de la cultura sefardí en esta zona de Castilla y León
De Castrillo Matajudíos a Castrillo Mota de Judíos, un cambio de nombre elegido por democracia directa
Es el lugar donde estuvo situada la aljama judía. Esta zona fue muy favorable durante la Edad Media para la población judía. Allí tuvieron muchos establecimientos de negocios con vistas a la ruta del Camino de Santiago. Además fueron siempre tratados con respeto por los habitantes cristianos. El conde García Fernández de Castilla les otorgó una carta puebla en el año 974 en que se les daba los mismos derechos que a los cristianos. En algún momento, el nombre del antiguo reducto judío, «Mota de Judíos», pasó a ser «Matajudíos».
Anun Barriuso y José Manuel Laureiro sostienen otra teoría, según la cual el origen del nombre es una matanza de judíos (pogromo), a quienes se les acusaba de cobro abusivo en los empréstitos, es decir, la usura, dando lugar a un asalto del palacio real y a la muerte de cuatro oficiales del rey y de sesenta varones judíos, así como a la destrucción de casi la totalidad de la próspera judería de Castrojeriz. Esta teoría está bastante cuestionada, ya que justamente en Castojeriz es donde se otorga la Carta Puebla de 974, ejemplo en toda la legislación medieval, en que se equiparan por primera vez los derechos de cristianos y judíos.
Otra explicación defiende que «mata» se refiere a la acepción de «Porción de terreno poblado de árboles de la misma especie», como defendió Julio Llamazares en el diario El País. En este sentido, «Matajudíos» haría referencia a una arboleda que, en su día, fue poblada por judíos.
Debido a varias acusaciones de antisemitismo provocadas por la corrupción del topónimo, el 25 de mayo de 2014 se sometió a referéndum la posibilidad de cambiar el nombre, con un resultado de 29 votos a favor por 19 en contra, Castrillo Matajudíos inició el proceso para pasar a denominarse oficialmente Castrillo Mota de Judíos el 3 de junio de 2014. El alcalde estimaba que el proceso debería finalizar en 2015. El nuevo nombre fue oficial a partir del 22 de junio de 2015.




