Espinosa de los Monteros: Representación teatral del Milenario de los Monteros, en la localidad burgalesa

 

Lo que hacen en la localidad burgalesa de Espinosa, los Monteros, no es otra cosa que mezclar leyenda e historia a partes iguales, cuando representan «De Espinosa de los Monteros». Y lo hacen casi un centenar de personas reunidas en la iglesia de Santa Cecilia de Espinosa de los Monteros, el último fin de semana de Julio durante 3 sesiones –viernes, sábado y domingo-, llegando este año a la edición 19ª, desde que se realizara la primera representación allá por el año 2006, conmemorando el milenario del hecho histórico/legendario que se data en el año 1006 d.c.

 

A la nana, nana mi niño se duerma
A la nana, nana mi niño ya sueña.
duerma ya mi niño, mi niño se duerma
y con ser montero mi niño ya sueña.

 

Quiere ser montero cuando el niño crezca
Y será montero con la realeza
como lo es tu padre, como lo es tu abuelo,
ya hace mucho tiempo de este oficio nuestro.

 

Así comienza la segunda versión de la representación “De Espinosa, los Monteros” que, desde el año 2006, La Asociación Cuna de Monteros viene realizando en Espinosa, conmemorando y recordando/recreando/homenajeando al cuerpo de la Guardia Real de Los Monteros del Rey, originarios de la localidad.


… “Ya hace mucho tiempo de este oficio nuestro” le canta Sancha, esposa de Tello Téllez –Montero-, a Doménico, hijo de ambos, cuando es un bebé, augurándole un futuro en la guardia y custodia del sueño del rey.


Y aunque muchos son los antepasado de Doménico -en la ficción- que ha sido Monteros, nada hay que lo atestigüe, corrobore y certifique y es esta “falta de seguridad y continuidad en el oficio” la que ronda durante toda la representación y da lugar a la averiguación que, Alfonso VIII, manda hacer al abad de Oña, dando lugar al primer documento donde quedan plasmados los derechos y deberes de los Monteros del Rey.


Si bien este documento está fechado en el año 1208, son mucho más tempranas las referencias a ciertos solares que pertenecen ya a algunos nombres relacionados con los Monteros. Según Escalera Guevara, un documento encontrado en la iglesia de Santa Cecilia y fechado en el 1013, haría referencia a la venta de un solar por parte de Flarcines Peláez a doña Gormundia y donde figuran como testigos Armentario Télliz, Munio y Juan Ovéquez, identificados los cuatro como miembros de la “Cámara del Señor Conde”.


Sin duda, el origen legendario de los Monteros relatado en la “Leyenda de la “Condesa Traidora” que hace referencia a los amores doña Abba -madre del conde don Sancho- y un “príncipe moro”, donde Elsa -su “cobijera”- alerta de la traición que ambos quieren perpetrar en la persona del Conde, resulta mucho más atractiva para poner en escena y narrar, sirviéndonos de la ficción y sin faltar a la historia, la historia de los Monteros del Rey.


Y eso es lo que hacen en “de Espinosa, los Monteros”, mezclar leyenda e historia a partes iguales. Y lo hacen casi un centenar de personas reunidas en la iglesia de Santa Cecilia de Espinosa de los Monteros, el último fin de semana de Julio durante 3 sesiones –viernes, sábado y domingo-, llegando este año a la edición décimo octava.


Desde aquella primera edición de 2006, donde se representó con el objeto de celebrar el milenario de la guardia real, muchas actores y actrices ha crecido con la representación y, donde antes hacían de niños, hoy representan personajes con gran peso en la historia de los Monteros. A lo largo de estos años, unos se han ido y otros han llegado, desde Espinosa y desde otras poblaciones aledañas de las Merindades, contribuyendo a la configuración de la actual representación.

 

Los días 26, 27 y 28 de julio de 2024 a las 21:00 en la Iglesia de Santa Cecilia de Espinosa de los Monteros, se pondrá en escena la representación medieval «De Espinosa, los Monteros».

 

 

La trama de la obra desvela el motivo por el que desde el año 1006 y hasta 1931, los guardianes del sueño, primeros de los condes de Castilla y más tarde de todos los reyes de España, tenían que ser, por derecho propio, naturales de la Villa de Espinosa.

 

La obra  ha sido  rigurosa en el respeto histórico de la narración de los hechos documentados posteriormente en el siglo XII con Alfonso VIII. Sin duda la obra ayuda a dar a conocer la historia local, representando uno de los momentos históricos más transcendentales para la Villa; la creación del cuerpo de  Monteros de Espinosa, la guardia real más antigua de Europa.

 

Además de rigor histórico, la representación que nos traslada al Medievo puede calificarse de ágil y amena gracias a la aparición  en escena de amoríos, traiciones, fiestas moras, cristianas, bailes… Una representación en continua renovación, que ha superado la década y el millón de espectadores en la que más de  50 vecinos de la Villa y alrededores se convierten en actores desarrollando una labor interpretativa de nivel casi profesional y una notable calidad escénica.

 

Las entradas ya están a la venta en la web Asociación Cultural | Cuna de Monteros

 

Algunos datos sobre Espinosa de los Monteros

 
 
 
  • Estructura de la población por sexo y grupos de edad: Pirámide de población de 2022
La media de edad de los habitantes de Espinosa de los Monteros es de 51,04 años, 2,08 años mas que hace un lustro que era de 48,96 años.
 
Población de Espinosa de los Monteros por sexo y edad 2022 (grupos quinquenales)
Edad Hombres Mujeres Total
0-5 24 11 35
5-10 32 28 60
10-15 42 42 84
15-20 31 27 58
20-25 19 26 45
25-30 29 21 50
30-35 29 28 57
35-40 50 38 88
40-45 44 56 100
45-50 78 67 145
50-55 79 62 141
55-60 64 62 126
60-65 72 57 129
65-70 53 51 104
70-75 71 61 132
75-80 65 45 110
80-85 33 34 67
85- 37 74 111
Total 852 790 1.642


La poblacion menor de 18 años en Espinosa de los Monteros es de 214 (119 H, 95 M ), el 13,0%.
La poblacion entre 18 y 65 años en Espinosa de los Monteros es de 929 (488 H, 441 M ), el 56,6%.
La poblacion mayor de 65 años en Espinosa de los Monteros es de 499 (245 H, 254 M ), el 30,4%.

 

 

Crecimiento Natural o Vegetativo.

El crecimiento natural de la población en el municipio de Espinosa de los Monteros, según los últimos datos publicados por el INE para el año 2022 ha sido negativo, con 14 defunciones mas que nacimientos, manteniendo la serie de crecimientos negativos y su consecuente pérdida de efectivos demográficos en los últimos 26 años, serie en la que nacieron 289 personas, fallecieron 907 y se perdieron 618 personas en el año a una media de casi 24 personas por año.

 

Tabla con la evolución del número de nacimientos , defunciones y crecimiento vegetativo

Evolución Nacimientos y Defunciones desde 1996 hasta 2022
Año Nacimientos Fallecidos Diferencia
2022 7 21 -14
2021 8 30 -22
2020 9 25 -16
2019 5 30 -25
2018 7 27 -20
2017 10 30 -20
2016 9 31 -22
2015 14 29 -15
2014 12 40 -28
2013 10 39 -29
2012 20 37 -17
2011 16 41 -25
2010 14 23 -9
2009 15 37 -22
2008 15 42 -27
2007 16 34 -18
2006 13 30 -17
2005 15 38 -23
2004 9 35 -26
2003 11 35 -24
2002 9 41 -32
2001 7 37 -30
2000 6 47 -41
1999 12 37 -25
1998 5 18 -13
1997 6 34 -28
1996 9 39 -30
  • Datos históricos

Parece fuera de toda duda que la fundación de Espinosa la hicieron primitivos pobladores cántabros de la Península, posiblemente los Cántabros, remontándose su antiguedad al año 800 A.C. Recibió el nombre de Velliga y estaba situada en torno al término de San Martín, extendiéndose en dirección al Monte Edilla. Ocupaba un lugar idóneo para construir, fortalecido por la naturaleza montañosa, por el río Trueba y con posibilidades para albergar en buenas condiciones una gran población.

 

 

La conquista que los romanos hicieron de la Península Ibérica, encontró fuerte resistencia en el pueblo cántabro que presentó batalla durante tres siglos. Bajo las murallas de Velliga tuvo lugar una de las últimas batallas que se libraron entre ambos pueblos y la dificultad para vencer fue tan grande, que el mismo emperador Octavio César Augusto tuvo que dirigir en persona las operaciones para la conquista del norte de Hispania. Desde Sasamón con el ejercito de tierra y con la Armada hostigando desde el Cantábrico intentaron acorralar toda Cantabría.

La derrota fué absoluta para los cántabros. Velliga, como muchas otras poblaciones fue tomada y destruida pasando a ser de dominación romana. Durante su estancia, los romanos construyeron sobre las ruinas de Velliga una fortaleza bien amurallada, a la que denominaron Barrutha o Barrustha (lugar todo cercado).

La invasión visigoda desemboca, en tiempos del rey Atanagildo (año 554), en una terrible batalla con el ejército romano, con derrota de estos últimos, y posterior destrucción de todo vstigio de construcciones de la etapa romana.

Entre los años 600 y 700 los nuevos pobladores godos fueron creando pequeñas aldeas: Santotis, Nestedo, San Miguel, Villaverde; Santiago, santuyán, San Pedro de Tasugueras y San Juan. A todas juntas se les llamó Val de Espina, y más adelante Val de Espinosa, por los muchos espinos que había en la zona.

La llegada de los árabes a la Península tras la derrota de D. Rodrigo en la Batalla de Guadalete (año 711) supone el final del reinado visigodo y el comienzo de la conquista del territorio peninsular.

La empresa resulta especialmente dura para el pueblo invasor en las montañas cántabras ya que Don Pelayo en el reino de Asturias los derrota constantemente y extiende su reconquista por las zonas limítrofes.

En Val Espinosa, los musulmanes son atacados pero, gracias a la ayuda que reciben de los árabes residentes en Medina de Pomar, renuevan fuerzas y plantan cara dificultando especialmente la victoria.

Fue tal el arrojo de los primitivos Espinosiegos, que tras la victoria sobre los árabes, tomaron por armas un escudo de oro y en él un espino verde con majuelas coloradas y tronco pardillo, que añadieron al castillo que antes tenían.

A causa de tanto conflicto bélico, estas tierras quedaron mermadas en su población, conviertiéndose en tierra de nadie. Espinosa quedará de nuevo arrasada por completo en torno al año 920.

En pleno periodo de reconquista, tiempos del Conde Sancho García (año 1006), acontece el hecho de mayor trascendencia para esta villa, cuyo acontecer, mezcla leyenda y hecho histórico, ha llegado hasta nuestros días relatado de esta forma:

“El Conde Don Sancho residía al principiar el siglo XI en la Villa de San Esteban (Burgos) mientras que el Rey árabe Mahomad Almohadio tenía sus huestes en la Villa de Gormaz, frontera de aquella. El caballeroso Conde castellano invitó a una partida de casa al rey árabe, obsequiándole este a su vez con varios festejos, lo cual proporcionó ocasión al rey Mahomad para conocer y tratar a la madre del Rey castellano, Doña Aba, estableciéndose entre ambos en breve espacio de tiempo simpatía y afecto que derivó en violentísima pasión.

Más como el mayor obstáculo pasra la consagración de estos atrevidos e incorrectos amores fuese la oposición completa del Monarca castellano, cegados por la violencia de la pasión, concertaron el crimianl propósito de hacer desaparecer violentamente al Conde Castellano.

Los medios que se habían de poner en práctica para la ejecución de tan criminal hecho, consistían en preparar un activo veneno, el cual había de hacérsele beber al Conde por la misma Doña Aba. Esta, avisaría a su amado, el sarraceno, luego de haberse consumado el complot, arrojando una gran cantidad de paja al río Duero, señal que aprovecharían los sarracenos para caer por sorpresa sobre los cristianos y apoderarse de la villa de San Esteban y de los demás castillos del Condado, con los cuales se alzaría la propia Condesa Doña Aba.

Estos inicuos preparativos, observados por una camarera, Cobigera, que se decía entonces, de la Condesa Doña Aba, hubieron de ser trasmitidos por aquella a su esposo, que era escudero y mayordomo del Conde y éste hubo de ser avisado por su mayordomo llamado Sancho Espinosa Peláez, del peligro que le amenazaba.

Prevenido pues el Conde Don Sancho, no experimentó sorpresa de ninguna clase cuando, ya caída la tarde y al regreso de una cacería, fatigado, sudoroso y sediento, su propia madre, Doña Aba, le ofreció un refresco con objeto de que mitigara su sed; y cual no fue el asombro de la Condesa, el terror que embargaría su ánimo y el espanto que se pintaría en su rostro, cuando el Conde Don Sancho, invitó a su madre a que bebiese primeramente del refresco; después se lo ordenó ante sus negativas y últimamente la obligó a que lo bebiese so pena de atravesarla con su espada; ante cuyos mandatos y amenazas, Doña Aba, apuró el brebaje mortal que destinaba su hijo, y quedó muerta en el acto como herida por un rayo.

Don Sancho ordenó que arrojasen al río una gran cantidad de paja, y Mahomad, al ver la señal, creyendo muerto al Conde, salió con sus huestes seguro de derrotar a los cristianos.

El Conde les acometió por sorpresa antes de llegar a San Esteban y en la batalla, no se separó de su lado ni un solo instante su escudero y mayordomo Sancho, convirtiéndose sin descanso, en escudo de la persona de su amo y señor.

Y este es el momento crítico en que se crea el Cuerpo de Monteros de Espinosa, pues agradecido el Conde Don Sancho al nobilísimo proceder de su escudero y mayordomo a quien debía no ya la vida, sino la integridad del Condado, entregó de allí en adelante la guarda de su persona a tan leal vasallo y a las personas de su misma sangre.

Habida consideración a que dicho mayordomo era natural de la Villa de Espinosa, entonces en ruínas por haberla casi destruído en totalidad y en reciente fecha el Califa Abdherramán, instituyó para él, sus parientes y descendientes suyos, cinco oficios de Montero, dándoles el nombre de Monteros por haberse concertado y originado el hecho en un monte, y de Espinosa por ser todos naturales de esta villa (…)”

Seleccionado del texto citado por D. Rufino de Pereda Merino, en su libro “Los Monteros de Espinosa”, páginas 141 y siguientes.

Este acontecimiento histórico marcará en adelante la historia de la Villa desde el momento en el que el Rey Alfonso VI (hacia 1084) comienza la restauración encargándola a los caballeros navarros Martín Ruiz de Berrueza y su hermano, hasta la desaparición del último título de Montero de la Casa Real en 1931.

Y en esos casi nueve siglos, estapas de olvido histórico, encontramos continuas intervenciones para otorgar concesiones y privilegios a una villa tan querida por la realeza de España, como la concesión de un Mercado Semanal a realizar los martes de cada semana, otorgado en el año 1501.

Como curiosidad citaremos que en esta Villa se confeccionaron las lonas para las velas de las naves que formaban la Armada Invencible (año 1588).

Y aquí, en el año 1808 se produjo uno de las mayores derrotas del ejército español frente al francés en la Guerra de la Independencia, con protagonismo especial del general Acebedo, atropellado por las tropas en frenética huida, y auxiliado en sus últimos momentos por un, entonces, desconocido Sargento Riego, quien con el devenir de los años se convertiría en el General protagonista de Pronunciamiento contra el absolutismo de Fernando VII en 1820.

La lista de hijos ilustres de esta villa, de personajes de renombre ligados a ella y de acontecimientos que se relacionan con Espinosa de los Monteros sería tan extensa que escapa de las intenciones de esta publicación. Cualquiera que pasee por sus calles y contemple sus edificios será capaz de comprender que semejante grandeza sólo es posible por haber sido en la historia, una Villa con peso suficiente para haber protagonizado muchos episodios de la misma.

Texto obtenido del libro “La Ruta Heráldica de Espinosa de los Monteros” Libro realizado por los Alumnos de IES en Espinosa de los Monteros y IES “Merindades de Castilla” de Villarcayo. Proyecto Aldaba. Desde esta pagina web, “Agradecemos a los alumnos y coordinadores del Proyecto de la asignatura de “Recuperación del Patrimonio” de 4ª ESO – Curso 1999-2000 por toda esta información”.

Personajes Ilustres

  • – Juan de Salazar y Espinosa de los Monteros, nació en Espinosa de los Monteros en 1508. Fundador de Asunción, capital de Paraguay (1537).
  • – Gonzalo Gómez de Espinosa, la segunda persona que circunnavegó el globo (1527) después de Juan Sebastián Elcano.

 

Vídeo para entender la vínculación de Espinosa de los Monteros con la Guardia Real
 

Museo de los Monteros del Rey

Precisamente, en Espinosa de los Monteros disfrutan del Museo de los Monteros del Rey, inaugurado dentro de los actos celebrados con motivo del Milenario de los Monteros de Espinosa (1006-2006). El museo dispone de tres salas, dos de ellas dedicadas a la historia de Espinosa de los Monteros y, una tercera, reservada para exposiciones temporales.


En el interior de la sala principal el visitante puede encontrar todos aquellos elementos representativos más importantes del cuerpo de los Monteros de Espinosa. Cuerpo histórico formado durante muchos años por hidalgos naturales de Espinosa de los Monteros y cuyo cometido era velar los sueños de los reyes. El museo ofrece la posibilidad de visionar documentación histórica junto a los uniformes militares oficiales pertenecientes a los Monteros, algunos de los cuales datan de la época napoleónica. Otros de los uniformes expuestos representan a diversas unidades de la Guardia Real.

Una segunda sala está dedicada a la Batalla de Espinosa, librada el 10 y 11 de noviembre de 1808 contra las tropas napoleónicas. En ella se pueden encontrar tres maquetas representativas del avance de ambas tropas, así como diferentes piezas de armas y utensilios hallados en el campo de batalla.

En la sala de exposiciones temporales está dispuesta una espectacular exposición de relojes antiguos, de los siglos XIX y XX, propiedad del espinosiego Miguel Ángel Merino.

 

 

La gastronomía espinosiega conserva todo el sabor de antaño y sus productos gozan de reconocida fama a nivel nacional. Como derivados de la leche, destacan productos como la mantequilla, elaborada a partir de los mismos métodos naturales de fabricación famosos desde el siglo XVII, la leche y una amplia gama de quesos y yogures.

 

En la Villa espinosiega también destacan los productos derivados del cerdo, como son los embutidos y morcillas; y, los derivados del pato criado en libertad, como el Foei Gras, paté y confitados.

 

Se puede degustar una buena carne de ternera de leche y de vaca, carne de excelente calidad, extraordinaria madurez, sabor y terneza.

 

De la Villa también podemos llevarnos unas deliciosas conservas de filetes de anchoas en aceite de oliva, boquerones, bonito y mermelada artesana.

 

Otro de los productos artesanos elaborados en Espinosa de los Monteros es la miel de brezo de las montañas pasiegas.

 

Y para acabar, nada mejor que degustar un muestrario de dulces espinosiegos compuesto de italianas, cocadas, tostones, quesadas, mantecadas y sobaos pasiegos hechos artesanalmente.

 

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