
MIGUEL ANGEL GUADILLA
La historia de la formación de esta plaza de forma triangular comienza en el siglo XIII, al mismo tiempo que la de la Plaza Mayor, llamada entonces Plaza del Mercado.
Mientras la Plaza Mayor era la plaza principal oficial, la de Fuente Dorada era la plaza comercial por excelencia de la ciudad.
En el incendio de 1561, al igual que la Plaza Mayor, las casas de los soportales de Espadería sufrieron grandes daños y se derrumbaron. Felipe II, por Real cédula de 13 de diciembre de 1564, aprobó su reconstrucción al igual que las de la Plaza Mayor.
Cada una de sus aceras y soportales tuvieron distintos nombres, en la mayor parte dados por los comercios que allí estaban instalados: Lorigueros, Frenería, Espaderos o Espadería, Guarnicioneros, Mercaderes, Lencería, etc
Concretamente, hacia1603, a los soportales que van desde Platerías a la Bajada de la Libertad se les llamada de los Guarnicioneros y a los otros, los que van de Teresa Gil a Cánovas del Castillo, de los Espaderos, mientras que a la propia plaza se la denominaba la «Gallinería Vieja».

El nombre de la plaza viene dado por la fuente que hubo en ella. Ya en el plano de Ventura Seco de 1738, aparece el dibujo de la fuente, con el nombre de Fuente Dorada. Por acuerdo de 10 de abril de 1863 se determinó que «Los portales de Guarnicioneros desde el número 5 y los llamados de Espadería con la manzana de casas que da vista a la Fuente, se denominará «Plazuela de Fuente Dorada».
Una de las preocupaciones de la época era hacer llegar el agua a los vecinos. El 29 de octubre de 1603, se acordó realizar las obras para instalar ocho fuentes en la ciudad, una de ellas en la Gallinería Vieja.
La fuente no empezó a realizarse hasta mediado el año 1616, el cantero Pedro de la Bárcena fue el encargado de labrarla, bajo la dirección de Diego de Praves, maestro de obras de la ciudad. La fuente se finalizó en 1618.
Poco se sabe de como era la fuente, al parecer tenía un pilón ochavado y en el centro un pilar donde estaban los caños. Ventura Pérez en una noticia de 1725, dice que en la Dorada, quitaron una bola con su aguja de bronce y pusieron unos delfines de piedra y encima un tiesto de flores a la estatua de la primavera, de tres cuartas de alta y muy dorada. También dice que un muchacho rompió la cabeza de la figura y nunca se la volvieron a poner, por lo que la llamaban la fuente de la primavera sin cabeza.
Posteriormente la fuente ha ido cambiando de forma y de sitio, mas al centro, mas a un lado, …..

En 1840 se colocó una estatua, ya sin dorar, de Apolo en la fuente.

En 1876 se desmontó la fuente de piedra, se llevó mas al centro de la plaza, y se sustituyó por un sencillo pedestal con columna para farola.

El 19 de agosto de 1949 se colocó una escultura de fundición, que procedía del Palacio Villena, y que popularmente se la llamó «Don Purpurino», por estar repintada con purpurina.
Posteriormente la fuente fue desmontada y Don Purpurino acabó en Tamariz de Campos, donde aún sigue.


A Don Purpurino le sustituyo una columna de piedra con cuatro faroles, que cuando se desmontó se llevó a la Plaza de la Trinidad donde permanece hoy en día.

En 1997 se realiza una remodelación de la Plaza de Fuente Dorada, realizada por el arquitecto Fernández González Poncio, instalándose la fuente actual en la que están representadas las cuatro estaciones y figuran inscripciones con los gremios de la ciudad.
En la Plaza de Fuente Dorada han estado y están muchos de los negocios más nombrados de la ciudad, recordemos los nombres de algunos de ellos que a muchos nos sonarán: El Cinematógrafo Oriental, Taberna Corral de Boteros, Casa Santarén, Zapatería La Imperial, Confitería Helios, Bazar Moliner, Calzados Lobejón con su gran bota, Joyería Relojería Potente, Farmacia Artero, Droguería Adulce, Pantaleón Muñoz, Arenillas, Calzados Villalonga, Foto Bariego, Caja de Ahorros Popular, Confitería Felipe Hernández y Padova, Café España, Justo Muñoz, etc, etc,.
Fuentes consultadas:
«Las Calles de Valladolid» de Juan Agapito Revilla, edición facsímil editada por Grupo Pinciano
Hemeroteca de El Norte de Castilla
200 años de Industria y comercio en Valladolid – Fundación Joaquín Díaz
Recuerdos propios
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