Hablemos de Valladolid -62: «Lo que ya no está. Valladolid desaparecido: Los antiguos puentes de La Esgueva»

MIGUEL ANGEL GUADILLA

De vez en cuando aparece en la prensa vallisoletana, que al hacer alguna obra salen a la luz restos o puentes enteros de los dos ramales de la Esgueva, y es que tenemos que acordarnos que el ramal norte y el sur recorrían todo lo que hoy es el centro de la ciudad.

Voy a intentar hacer un recorrido por todos los puentes que hubo y ver donde estarían situados, más o menos, si estuvieran en pie al día de hoy.

El ramal norte entraba por el Prado de la Magdalena, cuando era sencillamente un prado, y allí se encontraba el primer puente, llamado de los Molinos del Prado, cuyos restos podrían ser los que se encuentran hoy al lado de la Facultad de Filosofía y Letras, aunque también se cree que estos arcos pertenecían a la cerca de la ciudad.

Construido en 1880, en el Prado de la Magdalena también estuvo el llamado Puente de la Avenida del Matadero, estaba junto a las naves de la fábrica de papel continuo, aproximadamente donde hoy está el Polideportivo Miriam Blasco. Con sus 16 metros de longitud daba acceso a la zona del Matadero Municipal, que estaba donde hoy está la Facultad de Filosofía y Letras.

Continuaba su recorrido para entrar en la ciudad por la esquina de Sanz y Forés con la calle Real de Burgos, donde estaba el llamado Puente de las Chirimías o de San Pedro, llamado así por estar al lado la Casa de las Chirimías, lugar donde se tocaba música para los bailes que se celebraban en el prado. Como en esa misma zona el río, durante mucho tiempo, se dividía en dos y luego se juntaba en la calle Paraíso, a la derecha del mencionado había dos pequeños puentecillos para poder atravesar.

El siguiente era el de la Virgen o de Revilla, que se encontraba en la actual esquina de la Avenida Ramón y Cajal con Paraíso.

A principio del siglo XX todavía se veía parte del puente de la Virgen o de Revilla

Más adelante en la esquina de Marqués del Duero y Esgueva con la calle Juan Mambrilla, estaba el que recibía el nombre de Cancelada o de Esgueva.

Detrás de la iglesia La Antigua estaba el Puente del Bolo de la Antigua, y dando entrada a la Plaza de Portugalete se encontraba el Puente y el Mesón de Magaña. 

En la hoy Plaza de la Libertad se encontraba el de las Carnicerías y otro en Bajada de la Libertad  – Cantarranas, que era el de Gallegos.

Según se indicaba sobre el puente de las Carnicerías en la exposición municipal «Arqueología en Valladolid. Turismo cultural y riqueza patrimonial» de 2020:

  • «Su origen se encuentra en un pequeño puente conocido como del Corral del Abad, que en el siglo XIV estuvo en la Plaza de Portugalete. Hacia 1540 se levanta uno nuevo, el mayor sobre el Esgueva dentro de la ciudad, que soportaba el edificio de la Carnicerías Mayores. Es un puente-calle, con 70 m de longitud y una anchura entre 18 y 20 m, formado por dos grandes galerías abovedadas realizadas en sillería caliza, con bóveda ligeramente rebajada, separadas por un compacto estribo central, que se rematan al exterior con sendos arcos y tajamares.»

En la Bajada de la Libertad hoy está señalado en el suelo de la calzada con adoquín distintivo para saber donde estaba el puente, que se encuentra debajo.

En la actual Plaza de Cantarranas, el río se escondía por debajo de las casas para atravesar la calle Platería y salir a la actual  plaza del Val donde estaba, al entrar,  el Puente del Val.

Junto a la iglesia de San Benito un puente daba entrada a la Plaza de la Rinconada y a la actual Plaza del Poniente, donde se encontraban los molinos.

Los restos de la canalización y del puente se encuentran bajo parte del complejo de San Benito.

El último puente antes de bajar hasta el Pisuerga y desembocar, llamado de la Cárcel, estaba en la Plaza del Poniente casi a la altura de la esquina con San Lorenzo. Su nombre se debe a que al lado, en la entrada de la calle San Lorenzo, estaba la cárcel de mujeres en el antiguo edificio de la Real Casa de la Moneda.

El ramal sur entraba por los Vadillos, donde con el tiempo se construiría el puente del ferrocarril, seguía por Pérez Galdós donde había un pequeño puentecillo, luego llegaba a la actual Plaza de la Circular donde en el centro se encontraba el puente, de un solo ojo y de piedra, que al estar pegado a la puerta de la ciudad se conocía como las Puertas de Tudela.

Continuaba el río por la hoy calle de Nicolás Salmerón, estando en la esquina con la calle Labradores el Puente de Herradores, llamado así por ser esta calle la continuación de la calle Alonso Pesquera, entonces llamada de los Herradores.

En lo que hoy es la Plaza del Caño Argales, estaba el puente llamado de los Panaderos por estar junto a esta calle.

Recordando que en esas época no existían ni la calle Muro ni Dos de Mayo, el río continuaba por el paraje que estaba en medio de las dos para llegar hasta la actual calle Miguel Iscar, llegando a la plazuela del Rastro junto a la Casa de Cervantes, donde estaba el Puente del Rastro.

Continuaba por la hoy calle Claudio Moyano hasta llegar a la esquina de la calle Santiago donde se encontraba la Puerta del Campo, luego Arco de Santiago, y el puente que se llamó Puente de la Puerta del Campo o del Arco del Campo Grande. Se sabe de este puente desde la Edad Media, es de suponer que sería primero de madera y luego de piedra, que es el que se ha conservado entero bajo la calle Santiago. Es de un solo ojo y tiene gran altura.

Continuaba por Doctrinos hasta llegar al Pisuerga pasando por debajo del último puente, el del Espolón Viejo o Puente del Cubo, conservado a día de hoy debajo del asfalto del Paseo de Isabel la Católica.

Todos estos puentes estuvieron en funcionamiento hasta pasada la mitad del siglo XIX, incluso algunos a principios del XX,  cuando se realizó el soterramiento del río del ramal norte y parte del sur. Todos, menos el Puente de la Avenida del Matadero de 1880, aparecen en el plano de Valladolid editado por el Ayuntamiento en 1844.

Algunos desaparecieron definitivamente cuando el curso del río se desvió al cauce actual desde 1908, pero otros, gracias al soterramiento del río se han conservado bajo las calles y dentro de poco, con la intervención municipal que está trabajando en ello desde hace años, muchos vallisoletanos esperamos que se puedan visitar pronto.

Fuentes consultadas:

«Valladolid Recuerdos y Grandezas (1900 a 1902) de Casimiro G. García-Valladolid

«Las Calles de Valladolid» de Juan Agapito Revilla, edición facsímil editada por Grupo Pinciano 1982.

Exposición Municipal «Arqueología en Valladolid. Turismo cultural y riqueza patrimonial» Año 2020

Plano de Valladolid de Ventura Seco de 1738

Plano de Valladolid de Diego Pérez de 1788

Plano de Valladolid de 1844


Este artículo se publica con la autorización de Valladolidweb, portal que mantiene Miguel Ángel Guadilla, desde septiembre de 2000, que cuenta con más de 18.000 seguidores en Facebook, buceando por internet o por otros documentos como libros y cualesquiera otras publicaciones, con el fin de dar a conocer lo que Valladolid ha sido y es, en la actualidad. Desde Revista de Castilla y León difundimos algunas de sus aportaciones para mayor y mejor conocimiento del sustrato social, cultural, económico y humano que soporta al Valladolid actual y agradecemos a Miguel Ángel Guadilla su generosidad por permitirnos disfrutar de sus logros, en esa tarea sorda de búsqueda de referencias tan ardua, a veces tediosa y, casi siempre, silenciosa e invisible.

Si desean aportar documentos guardados en álbumes o en otros soportes pueden remitirlos a valladolidweb.contacto@gmail.com

 
Compártelo:
Scroll al inicio