Hablemos de Valladolid -63: «Calles, plazas y jardines. Plaza Circular»

MIGUEL ANGEL GUADILLA

Bueno, hoy la conocemos como la Plaza Circular, justamente por eso, por ser un círculo formado por los altos edificios que la rodean, pero no hace demasiados años en su lugar había casas molineras, que también la daban esta forma.

Pero, como vemos en el plano de Ventura Seco de 1738, antes, mucho antes, quitando algunas casas en las hoy calles Tudela y Cervantes, solo era campo y huertas, pasando por el actual centro de la plaza el río Esgueva con su ramal sur, camino de la hoy calle de Nicolás Salmerón, por donde discurría hasta llegar al centro de la ciudad.

En el centro estuvo un puente sobre la Esgueva y adosado a él la llamada Puerta de Tudela, lógicamente por ser la salida de la ciudad hacia esta localidad. Pluralizando el vocablo se llamó «Puertas de Tudela», aunque la puerta solo tenía un hueco, el otro era el del puente. La puerta fue demolida en 1873.

El paso del río provocó en muchas ocasiones, grandes inundaciones en toda esta zona de la ciudad, que provocaba el hundimiento de casas.

Con el tiempo el puente se amplió bastante para facilitar el paso de los carruajes. Una vez desviado el Esgueva, el puente fue demolido, y a la plaza o plazuela, como se decía entonces, que se formó se la llamó «Plazuela de Tudela» o «Plazuela de las Puertas de Tudela».

A finales del siglo XIX, a la vez que la ordenación de la zona de Vadillos, se aprobó le proyecto del Arquitecto Municipal, José Benedicto Lombía, para la creación de una plaza de forma circular para urbanizar la zona y unirla con Vadillos, San Juan, Cruz Verde y San Isidro. El proyecto original era de una plaza de mayores dimensiones, pero el aprobado en junio de 1884 es la del tamaño actual.

En el plano de 1915 de Sánchez, realizado en la Imprenta Miñón para el Congreso de las Ciencias, la plaza aparece con le nombre de Tudela, y no llega a tener todavía la forma Circular.

El 9 de enero de 1920 el Ayuntamiento decidió ponerle el nombre oficial de «Plaza de Pérez Galdós», aunque desde hacia años popularmente se la llamaba Plaza Circular por su forma.

Es en el plano de la ciudad editado en 1922 por la Casa Santarén cuando por primera vez aparece ya con la forma actual, y curiosamente con el nombre popular, que no oficial, de Plaza Circular, ya que en otros planos de años posteriores, hasta 1952, está rotulada como Plaza de Tudela o de Pérez Galdós.

En la foto se ve la forma circular de la plaza rodeada de casas molineras y arriba a la izquierda los talleres de Miguel de Prado.

Curiosamente en la foto, el edificio más alto, que es el de la izquierda construido en 1948, esquina hoy de Padre Claret con la plaza y con Nicolás Salmerón, es quizás actualmente el edificio más bajo de toda la plaza.

En 1952 se puso definitivamente el nombre oficial de «Plaza Circular», pasando el nombre de Pérez Galdós a una de las calles que sale de la plaza y llega hasta los Vadillos.

Muchas transformaciones ha sufrido la plaza a través de los años, tanto en su parte central, donde ha habido jardines, árboles centenarios, columpios para los niños, etc.,

pero quizás una de las más importantes fue cuando a principio de los años 70 se decidió construir el túnel para unir la Calle San Isidro con la Plaza, dando mayor agilidad al tráfico al quitar el famoso paso a nivel ferroviario. También se construyó un paso subterráneo para los peatones.

El Túnel de la Circular se abrió al tráfico el 3 de agosto de 1973.

En la Plaza de la Circular confluyen nada más, ni nada menos, que nueve calles,

comenzando por la calle San Isidro, calle Cistérniga, calle Industrias, calle Veinte Metros, calle Pérez Galdós, calle Cervantes, calle Tudela, calle Nicolás Salmerón y calle Padre Claret.

Edificio donde se instaló la nueva iglesia

En 1978 se demolió la iglesia que estaba en la calle Padre Claret, y pasó al patio interior del nuevo edificio construido en la misma plaza. De forma semihexagonal y capacidad para 350 personas, fue inaugurada el 16 de mayo de 1981.

En el año 2006 se remodeló la plaza y se construyó una aparcamiento subterráneo para residentes, que por cierto sacó a la luz los restos del viejo puente.

Hoy los edificios que la rodean, casi en su totalidad superan los nueve pisos de altura.

La plaza siempre ha tenido una buena actividad comercial, con comercios de todo tipo, gasolinera, futbolines, la antigua Caja de Ahorros Provincial de Valladolid (hoy Unicaja), quiosco, bares, etc, etc., lo que siempre configuró una plaza viva.

Fuentes consultadas:

«Las Calles de Valladolid» de Juan Agapito Revilla, edición facsímil editada por Grupo Pinciano

Diversas informaciones en la red

Recuerdos propios


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