Hablemos de Valladolid -68: «Lo que ya no está. Valladolid desaparecido. Piscina deportiva»

MIGUEL ANGEL GUADILLA

Hoy en Las Moreras, junto a la playa hay una gran zona deportiva de arena, en este lugar junto al Pisuerga estuvieron muchos años dos piscinas que aún muchos vallisoletanos recordamos y muchos echan de menos.

En agosto de 1933 el Ayuntamiento rechazó el proyecto de Ángel Alonso Sánchez, para la construcción de piscinas junto a la Playa de las Moreras, pero en 1934  cuando se comenzó la urbanización de la zona se convocó concurso para este objetivo.

El concurso lo ganó el arquitecto Diego Pareja Núñez, con un proyecto de dos piscinas una un poco más selecta, la Piscina Samoa, y otra más popular la Deportiva.

La diferencia de una y otra estaba en el precio, la Samoa más cara y la Deportiva más barata. Mientras la primera estaba enfocada totalmente al ocio, la segunda tenía unas dimensiones que permitía celebrar competiciones de natación en ella.

La Piscina Deportiva contaba con una piscina infantil, bar, vestuarios separados, duchas, guardarropa, botiquín, y una pequeña zona de hierba con árboles.

Atravesando una pequeña puerta se entraba a una cancha de cemento con unos graderíos, que muchos utilizaban, si no habían pillado sombra, para comerse el bocata «piscinero» de rigor, sentados.

Esta cancha se aprovechaba en las noches de verano para realizar combates de boxeo, con muchos aficionados que llenaban las gradas para ver púgiles locales.

La piscina Deportiva, al igual que la Samoa se inauguró el 29 de junio de 1935.

Aunque fue conocida como la piscina de la OJE, cuyos miembros tenían precios especiales, cualquiera podía sacar un bono para entrar en ella.

Aquí repito el final que puse al hablar de la Samoa, ya que la vida y destino de ambas siempre estuvieron unidos:

Como todos sabemos, cada vez que el Pisuerga se enfadaba y subía su caudal más de lo deseado, inundaba todas Las Moreras, incluidas las dos piscinas que sufrían muchos daños y suponía mucho dinero el volver a ponerlas en orden. Aún así, aguantaron más de cincuenta años, ya que fue en 1998, cuando dado su mal estado y la falta de ganas de invertir en ellas, se decidió derribarlas y en lugar montaron un arenal para prácticas deportivas.

Sinceramente, yo hubiera preferido que hubiera continuado siendo zona de piscinas en vez de un «mar» de arena.

Fuentes consultadas:

«Valladolid: Paseos por la ciudad»  de Joaquín Martín de Uña

Hemeroteca de El Norte de Castilla


Este artículo se publica con la autorización de Valladolidweb, portal que mantiene Miguel Ángel Guadilla, desde septiembre de 2000, que cuenta con más de 18.000 seguidores en Facebook, buceando por internet o por otros documentos como libros y cualesquiera otras publicaciones, con el fin de dar a conocer lo que Valladolid ha sido y es, en la actualidad. Desde Revista de Castilla y León difundimos algunas de sus aportaciones para mayor y mejor conocimiento del sustrato social, cultural, económico y humano que soporta al Valladolid actual y agradecemos a Miguel Ángel Guadilla su generosidad por permitirnos disfrutar de sus logros, en esa tarea sorda de búsqueda de referencias tan ardua, a veces tediosa y, casi siempre, silenciosa e invisible.

Si desean aportar documentos guardados en álbumes o en otros soportes pueden remitirlos a valladolidweb.contacto@gmail.com

 
 
Compártelo:
Scroll al inicio