
MIGUEL ANGEL GUADILLA
Según nos cuenta Juan Agapito Revilla en su libro «Las Calles de Valladolid»:
«Desde tiempos antiguos se llamó esta calle de la Careaba, por los hoyos y excavaciones que existirían en ella, pues fué muy irregular la superficie del terreno en esa zona, por la proximidad a la hoy plaza de la Universidad, antes de Santa María, punto culminante de la ciudad. Venía a ser la línea inferior del vallecillo que formaban dicha plaza y la calle de Fray Luis de León.»
«Es de advertir que ya de muy antiguo, por lo menos, en 18 de Marzo de 1341, se llamaba ya esta calle «de la «Careaba », y con esa ortografía ha seguido escribiéndose hasta hace pocos años; pero debió ser «Cárcava», por ser esta palabra la que significaba el hoyo que hacen las corrientes de agua impetuosas».

Y así debió de ser, ya que en en el plano de Ventura Seco de 1738, la calle figura como «Calle de la Cárcaba».
Después pasó a llamarse «Calle de Núñez de Arce», en honor al escritor y político Gaspar Núñez de Arce, que fue Ministro de Ultramar en el Gobierno de Sagasta y miembro de la Real Academia de la Lengua en 1876.
Núñez de Arce había nacido en Valladolid el 4 de agosto de 1832, no se sabe si en el actual nº 7 o en el 9, pues aunque la placa está en el nº 7, no está demostrado.

La calle comienza en la esquina con Cascajares y llega hasta la Plaza del Colegio de Santa Cruz. Aunque muchas veces queda relegada a un segundo plano, por tener al lado en paralelo la Calle Fray Luis de León, con edificios mucho más antiguos.
Esta calle sufrió una gran transformación arquitectónica a finales del siglo XIX y principios del XX, debido a su céntrica situación. A finales de los 60 y principio de los 70 del siglo XX, muchos edificios de aquella época se derribaron para construir otros más altos y modernos, bien por su mal estado o por intereses económicos.
Recorramos la calle para conocer algunos de los edificios históricos que en ella quedan, sobre todo en el primer tramo hasta López Gómez, la mayoría ya rehabilitados e incluso ampliado en el número de alturas.

El primer edificio que encontramos, aunque da vuelta a Cascajares, el portal está en el nº 1 de Núñez de Arce y fue construido hacia el año 1900. Con su esquina en chaflán y con sus miradores da una bella entrada a la calle.

El nº 2 nos pasa lo mismo, solo que la vuelta es con Regalado. Fue construido hacia 1880.

En el local que hoy ocupa Monedero, estuvo durante muchos años Rayse, concesionario oficial de Vespa.

El nº 3 es otro bonito edificio con miradores de madera, rehabilitado en 1991.

El nº 5 corresponde a un bonito edificio con balcones con rejería y miradores, restaurado en 2004 para albergar un hotel.

Los números 4, 6, 8 y 10, también son edificios ya rehabilitados, de tres alturas y con balcones. Al menos los originales del 6 y el 8 se construyeron a finales del siglo XIX, hacia 1880 según la página del catastro.

El nº 12, otro bonito edificio con miradores blancos y balcones con rejería, rehabilitado hacia 1987.

Y llegamos a los número 7 y 9 (antes 11 y 13), donde encontramos un pequeño muro de piedra con verja, que da paso a los dos edificios, uno de tres alturas y el otro de dos.
En el nº 7 es donde está la famosa placa:

cuya historia nos cuenta Juan Agapito Revilla:
«…por suponer, pues no está bien demostrado, que en la casa del número 11 nació el gran poeta Don Gaspar Núñez de Arce, pues si para fijar la casa se tuvo en cuenta que, según referencias, la casa tenía jardincillo por la mencionada vía pública, y daba también a la calle de la Obra (hoy de Arribas), en iguales circunstancias se encontraba la numero 13, adyacentes ambas. Pero el propietario de la 11 fué más avispado que el de la inmediata, y de su cuenta puso en la fachada de la casa que dá al jardín, la lápida que recuerda el natalicio del ilustre poeta, escribiendo como fecha del día de tal suceso la de 4 de Septiembre de 1834, tampoco comprobada, como ha demostrado el erudito literato cronista de la ciudad Don Narciso Alonso Cortés.»

Justo frente a ellas encontramos los números 16 y 18, dos bonitos edificios del siglo XIX con miradores y balcones, también rehabilitados.

Curiosamente, en el nº 18 hay otra placa que nos indica que allí nació y vivió, nada más y nada menos que Juan Agapito Revilla, arquitecto al que tanto recurro por su libro «Las Calles de Valladolid» y por ser la persona que encontró el famoso plano de Ventura Seco de 1738, que nos da la oportunidad de saber como era nuestra ciudad en el siglo XVIII.
Los números 11 y 13, siguen la misma tónica que los anteriores: miradores, balcones y rehabilitación. En el nº 11 hay otro hotel.
Llegamos a la esquina con la Calle López Gómez, donde la calle finaliza a cada lado con dos edificios modernos, que nada tienen que ver con lo que hemos visto hasta ahora, y hasta llegar a la Plaza del Colegio de Santa Cruz, cambia su imagen casi totalmente, salvo algunas excepciones.
Nada más atravesar López Gómez encontramos a la izquierda la Calle Tercias, donde estuvo el almacén de grano para abastecer a la Universidad.

En el nº 21, haciendo esquina con Tercias, estaba este bonito edificio desaparecido, con una hermosa portada y un patio interior. En él estuvo la Delegación de Trabajo, donde se llevaban los partes de baja y alta de accidentes de trabajo, también se firmaban los visados para ir a trabajar al extranjero .
A la izquierda de la foto se ve otro bello edificio con miradores que hacía esquina con López Gómez.
En el edificio anterior a la construcción del que se ve, donde estuvieron las Galerías López Gómez, estuvo el Colegio José Zorrilla, conocido popularmente como La Gota de Leche.

Y a la derecha nos encontramos con un patio, antes del Colegio de las Jesuitinas y hoy perteneciente a una residencia de personas mayores, que fue de la Casa – Palacio de los Escudero Herrera, cuya entrada está en Fray Luis de León.

Tenemos que llegar al nº 23 para encontrar otro edificio de principio del siglo XX, con balcones, miradores y una placa:

Dedicada al sacerdote Santiago J. García Mazo que vivió entre los siglos XVIII y XIX, que destacó por sus escritos, un catecismo y una recopilación de la historia de la religión, y que al parecer fue muy famoso en su tiempo. No vivió en esta casa y sí en una que hubo anteriormente en el mismo solar.

Al lado tenemos otro estrecho edificio de ladrillo con zócalo de piedra, también de principio del siglo XX, con miradores de hierro y balcones.

Justo enfrente está la Calle Francisco Javier Martín Abril, dedicada a este escritor y periodista vallisoletano fallecido en 1997. En ella se encuentra un monolito en recuerdo de su hijo Ignacio Martín-Baró y de Segundo Montes Mozo, ambos jesuitas, que fueron asesinados en El Salvador por los militares en 1989.

En el nº 33 nos encontramos con otro bonito edificio de principio del siglo XX, rehabilitado, con zócalo de piedra y miradores y balcones.

Y llegamos al final de la calle con el nº 38, un edificio rehabilitado en 1992 de solo dos alturas, pero con un precioso mirador curvado en su esquina con Alonso Pesquera, que a todos nos gusta mirar y envidiar por sus vistas de la Plaza del Colegio de Santa Cruz.
Fuentes consultadas:
«Las Calles de Valladolid» de Juan Agapito Revilla, edición facsímil editada por Grupo Pinciano
El Día de Valladolid, artículo de Jesús Anta de 22-02-2019
Página oficial del Catastro de Valladolid
Recuerdos propios
Este artículo se publica con la autorización de Valladolidweb, portal que mantiene Miguel Ángel Guadilla, desde septiembre de 2000, que cuenta con más de 18.000 seguidores en Facebook, buceando por internet o por otros documentos como libros y cualesquiera otras publicaciones, con el fin de dar a conocer lo que Valladolid ha sido y es, en la actualidad. Desde Revista de Castilla y León difundimos algunas de sus aportaciones para mayor y mejor conocimiento del sustrato social, cultural, económico y humano que soporta al Valladolid actual y agradecemos a Miguel Ángel Guadilla su generosidad por permitirnos disfrutar de sus logros, en esa tarea sorda de búsqueda de referencias tan ardua, a veces tediosa y, casi siempre, silenciosa e invisible.
Si desean aportar documentos guardados en álbumes o en otros soportes pueden remitirlos a valladolidweb.contacto@gmail.com




