
MIGUEL ANGEL GUADILLA
Ya con la Desamortización de Godoy de 1798 y sobre todo con la de Mendizábal en 1836, se acumuló gran cantidad de obras de arte religioso a las que había que buscar un destino para que no se perdieran. Por ello surgió en Valladolid, como había ocurrido en otras ciudades europeas, la idea de crear un museo donde albergar ese rico patrimonio artístico, sobre todo de nuestra provincia.
Se decidió ubicarlo en el Palacio de Santa Cruz, acondicionando el edificio para albergar las piezas de las que disponían en aquel momento.
Su historia comienza el 4 de octubre de 1842 con la apertura del entonces llamado Museo Provincial de Bellas Artes, con sede en el Palacio de Santa Cruz y bajo la dirección de Pedro González Martínez, director también de la Real Academia de Bellas Artes.

Las obras allí expuestas provenían de iglesias y conventos afectados por la desamortización, que fue ampliándose durante años con nuevas obras de otros conventos, iglesias y monasterios desamortizados.

Tal fue la repercusión que tuvo el Museo en la ciudad, que a la Plaza de Santa Cruz se la llamó popularmente y durante muchos años Plaza del Museo y al colegio que hay en ella las Carmelitas del Museo.
Los siguientes directores del Museo Provincial de Bellas Artes fueron: Agapito López de San Román (1873), José Martí y Monsó (1910), Ángel María Álvarez Taladriz (1913), Francisco de Cossío (1919) y Juan Agapito y Revilla (1923).
En 1879 se separó una parte de sus piezas, dando origen al Museo Provincial de Antigüedades, hoy Museo de Valladolid.
Dada la cantidad y calidad de las obras que acumulaba, siendo su director Francisco de Cossío desde 1931, cargo que ocupó hasta 1959, consiguió que pasara a ostentar el título de Museo Nacional de Escultura, según decreto del 29 de abril de 1933.

También se acordó el cambio de sede al edificio del Colegio de San Gregorio, por disponer de mucho más espacio para las obras que ya poseía el Museo.
El Director General de Bellas Artes, Ricardo de Orueta, aprobó ampliar y reformar el Colegio de San Gregorio para el Museo y dedicar este, sobre todo a la escultura religiosa.
Las obras que se realizaron en el edificio del Colegio de San Gregorio seguramente le salvaron de su desaparición o de su ruina, ya que anteriormente había albergado el Gobierno Civil, la Delegación de Hacienda, fue utilizado como almacén, como Instituto de Segunda Enseñanza o aula de la Universidad, todo ello había llevado a este magnífico edificio a un mal estado de conservación.
Una vez concluidas las obras, los fondos que estaban en Santa Cruz se trasladaron a la nueva sede, añadiendo algunas obras procedentes del Museo del Prado.
El nuevo Museo Nacional de Escultura abrió sus puertas el 3 de julio de 1933. La inauguración oficial se retrasó hasta septiembre para que la realizara el presidente Alcalá Zamora.


Los fondos han ido aumentando con el paso de los años, con obras de grandes escultores como Gregorio Fernández, Alonso Berruguete, Juan de Mesa, Pedro de Mena o Juan de Juni, así como pinturas y trípticos españoles y extranjeros.


También destacar la gran sillería y el retablo de la Iglesia de San Benito el Real, artesonados rescatados de iglesias en ruina, conjuntos escultóricos y pasos de Semana Santa, relicarios y un largo etcétera que, junto con el impresionante edificio, hacen obligada su visita tanto para los vallisoletanos como para los turistas que llegan a la ciudad.
En 2008, cuando comenzó la rehabilitación del edificio, se le cambió el nombre a Museo Nacional Colegio de San Gregorio, pero afortunada y acertadamente en 2011, coincidiendo con la incorporación de algunas obras del Museo Nacional de Reproducciones Artísticas, el Consejo de Ministros le devolvió el nombre de Museo Nacional de Escultura. La rehabilitación se dio por finalizada el 18 de septiembre de 2009 con su reapertura.
Actualmente el Museo consta de tres sedes situadas en la misma calle:

La principal, en el propio Colegio de San Gregorio y su capilla, donde se encuentra instalada la exposición permanente.

La segunda es el Palacio Villena del siglo XVI, adquirido en 1986 y rehabilitado completamente en 1998.

En él se realizan las exposiciones temporales, muchas veces con fondos del propio museo no expuestos habitualmente. También está allí permanentemente el gran Belén Napolitano del siglo XVIII, fomado por más de seiscientas piezas.

Y por último el Palacio del Conde de Gondomar del siglo XV, conocido popularmente como Casa del Sol, junto con la Iglesia de San Benito el Viejo, que fueron adquiridos por el Estado en 1999.

Tras su rehabilitación y acondicionamiento, desde el 29 de febrero de 2012 lo que fue la iglesia alberga una exposición permanente con algunas obras del Museo Nacional de Reproducciones Artísticas, museo que estaba en Madrid cerrado desde hacia más de diez años y sin sede permanente desde los años 60.
El Museo Nacional de Escultura de Valladolid forma parte del Ministerio de Cultura y Deporte y es gestionado por la Dirección General de Bellas Artes y Patrimonio Cultural.
Fuentes consultadas:
Página Oficial del Museo Nacional de Escultura
Hemeroteca de El Norte de Castilla, artículo de Enrique Berzal – 30 julio 2018
Wikipedia
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