Hablemos de Valladolid -94: «Lo que ya no está. El Valladolid desaparecido: Cine Alameda»

MIGUEL ANGEL GUADILLA

Siguiendo con la moda de los cines que se iban implantando en los barrios con gran éxito, en 1960 surgió la iniciativa de un nuevo cine que cubriera las necesidades cinematográficas del barrio de la Rondilla, y de los de Santa Clara, San Pedro, Barrio España, San Pedro Regalado e incluso del Barrio de las Batallas.

El promotor y propietario fue Jesús Matallana Alfonso con Carlos Polo, quién encargó al arquitecto José Ramón Bros Cuesta el proyecto, de un edificio en el actual nº 7 de la calle Portillo del Prado, entonces números 19 y 21, con el cine en la planta baja y la entreplanta, y cuatro viviendas en las dos plantas superiores.

Comenzaron la edificación en 1960 y se finalizó en 1961.

Desde la calle se accedía al vestíbulo y de este a la sala, que contaba con 528 localidades dispuestas en un bloque central de 14 butacas por fila, pasillo a cada lado y otras 6 butacas a la izquierda y a la derecha de la sala.

Lo que más sobresalió en el diseño de la sala, además de la gran pantalla de 14 x 6 metros, fue la buena inclinación, las filas finales en bajada hacia la pantalla, y las seis primeras filas con inclinación hacia arriba, lo que favorecía mucho la visibilidad de todas las filas. Parecido a este diseño se utilizó años más tarde en el Cine Vistarama, e igual, por diseñarlo el mismo arquitecto, en el Cine Matallana.

En el piso superior, que ocupaba la parte del vestíbulo, se encontraba la cabina de proyección con un pequeño palco a cada lado para amigos e invitados, un bar y otras dependencias.

Se inauguró el 4 de mayo de 1961 con la película de 1959 «La Fiera anda suelta», dirigida por Maurice Labro y protagonizada por Lino Ventura y Estella Blain.

Como curiosidad, contar, que durante unos años tenía una sesión matinal a la que se accedía con las entradas que regalaba con su compra la celebre gaseosa «La Casera».

Más tarde fue cine de programas dobles y sesión continua, llegando a su final como sala X. Cerró sus puertas a principio de los 80 y el edificio se reconvirtió en edificio de viviendas, aunque su fachada recuerda aún, con su marquesina, su pasado como sala de cine.

Si quieres recordar el resto de cines que hubo en Valladolid y que ya no están, lo puedes hacer en mi artículo: «Desaparecieron los cines».

Fuentes consultadas:

«Valladolid de Cine y Teatro» de Miguel Angel Soria

«Arquitectura de Cine en Valladolid» de Daniel Villalobos Alonso

«Las Calles de Valladolid» de Juan Agapito Revilla, edición facsímil editada por Grupo Pinciano


Este artículo se publica con la autorización de Valladolidweb, portal que mantiene Miguel Ángel Guadilla, desde septiembre de 2000, que cuenta con más de 19.000 seguidores en Facebook, buceando por internet o por otros documentos como libros y cualesquiera otras publicaciones, con el fin de dar a conocer lo que Valladolid ha sido y es, en la actualidad. Desde Revista de Castilla y León difundimos algunas de sus aportaciones para mayor y mejor conocimiento del sustrato social, cultural, económico y humano que soporta al Valladolid actual y agradecemos a Miguel Ángel Guadilla su generosidad por permitirnos disfrutar de sus logros, en esa tarea sorda de búsqueda de referencias tan ardua, a veces tediosa y, casi siempre, silenciosa e invisible.

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