La 68ª Seminci de Valladolid se despide con la entrega de la Espiga de Honor a Charlotte Rampling en la Gala Final

Charlotte Rampling ha recibido, de manos de Julio Medem, que la dirigió en Caótica Ana (2007), la Espiga de Honor de la 68ª Seminci de Valladolid durante una gala de clausura en la que ha recordado sus estancias en España, de donde se marchó «con el corazón roto» por un amor juvenil, según ha bromeado. La mítica intérprete, que ha dejado papeles inolvidables de la mano de directores como Luchino Visconti (La caída de los dioses) o Liliana Cavani (Portero de noche) y protagonista de la película de clausura, Juniper, de Matthew J. Saville, recibe así el último reconocimiento de una edición que también ha homenajeado a las actrices Nathalie Baye, Blanca Portillo y Kiti Mánver.

 

La Espiga de Honor a Charlotte Rampling, la actriz para quien el oficio «es algo natural» e «intuitivo», ha puesto el cierre a la 68ª Seminci, «con ‘c’ de cine, no con ‘ch’ como algunos todavía se empeñan en pronunciar a la italiana», tal como ha dejado caer la presentadora, Elena Sánchez, al comienzo de la gala de clausura, al tiempo que ha reivindicado, en tiempos de inteligencia artificial y plataformas, «la magia del cine en la sala oscura, que nos sigue emocionando con la misma vigencia de siempre».

 

«Necesitamos más que nunca películas únicas, impredecibles, inimitables y profundamente humanas, que escapen a la gramática de los big data. Películas como las que han llenado las pantallas de la Seminci durante esta última semana. Películas como éstas», ha reclamado la periodista.

 

Las actuaciones de Santiago Auserón, protagonista de la proyección especial estrenada en el festival Semilla del son, de JuanMa V. Betancort, que abrió la gala con la interpretación de «Inadaptados» y la cerró con «Semilla negra», y de El Meister, que entonó su «Loco mundo» acompañado de un grupo de danza de paloteo, han salpicado de música la entrega de galardones. El humor ha estado también muy presente gracias al ‘despistado’ copresentador, el humorista Joaquín Reyes, que se ha puesto en la piel del popular crítico Carlos Boyero.

 

El ganador del máximo reconocimiento del festival hace dos ediciones con La última película y miembro del Jurado Internacional, Pan Nalin, ha entregado la Espiga de Oro a Laura Ferrés por La imatge permanent, tras subrayar la necesidad de «jóvenes cineastas audaces y valientes a la hora de expresarse». Ferrés ha agradecido el reconocimiento a su proyecto «más desafiante» y ha valorado el fallo del jurado hacia ese «atrevimiento y esa forma de hacer cine». La cineasta catalana se ha referido a sus orígenes, «en una familia de clase obrera» —el cierre de la empresa de autocares de su padre sirvió de base al cortometraje documental Los desheredados, que compitió en la 62 Seminci—, y ha reconocido su deseo de que este galardón le permita hacer «muchas más películas».  

 

«Celebraremos siempre un cine que se esfuerce verdaderamente en transformar nuestra forma de ver el mundo», ha sostenido el también jurado Iván Granovsky al entregar la Espiga de Plata a La quimera, de Alice Rohrwacher, que ha recogido, emocionada, la actriz Yile Yara Vianello, «un premio que va a alimentar y nutrir un cine necesario y libre», según ha descrito durante su intervención.

 

El guionista habitual de Ken Loach, Paul Laverty, ha sido el encargado de recoger el galardón al mejor actor, que recayó en Dave Turner por su aplaudida interpretación en El Viejo Roble, del veterano director británico tan apreciado en el festival, que se ha alzado también con el Premio del Público. El productor James Weis ha recibido en nombre de Marina Alberti la Espiga de Plata al cortometraje por Aitana y ha incidido en la necesidad de «no olvidar a las personas que tienen que exiliarse»; y un habitual de las galas de clausura de la Seminci, Gonzalo Miró, no ha faltado a la cita para recordar el premio que lleva el nombre de su madre, el Pilar Miró a la nueva dirección, que ha recaído en Molly Manning Walker por How to Have Sex.

 

Entre otros invitados a pasar por el escenario del Calderón, el escritor César Pérez Gellida, autor de la trilogía en la que se basa la serie presentada en la Semana Memento Mori, se ha encargado de presentar el premio al mejor guion, que recayó en Marco Bellocchio y Susanna Nicchiarelli por El rapto, dirigida por el propio Bellocchio.

 

Víctor Iriarte ha asistido a la celebración final para recoger el Premio de la Crítica Internacional (Fipresci) por Sobre todo de noche, de manos de la integrante del jurado Rosana G. Alonso. El realizador debutante ha agradecido el premio a su película, que ha descrito como «un ejercicio de memoria y reparación», a «esas madres que siguen buscando a sus hijos», en relación con las víctimas de la trama de los bebés robados, argumento sobre el que versa el filme.

 

El director portugués João Pedro Rodrigues ha entregado los galardones de Tiempo de Historia a la película brasileña Retratos fantasma, de Kleber Mendoça Filho (segundo premio de la sección), «por conseguir que la memoria colectiva y la personal se conjuguen en un sentido homenaje al cine popular del pasado siglo». La productora Silvia Cruz ha centrado su intervención en «todas las madres que siguen haciendo su oficio y consiguen estar con sus hijos», mientras que el ganador del primer premio, el director de Between Revolutions, Vlad Petri, se ha referido a «todas las mujeres de Irán que han protagonizado las últimas protestas en el país y que son un ejemplo para todo el mundo».También ha acudido a la clausura para recoger el premio DOC. España, Oskar Alegria, por Zinzindurrunkarratz.

 

El intérprete de La Navidad en sus manos (Joaquín Mazón) Ernesto Sevilla ha sido el encargado de entregar el premio de Punto de Encuentro a Bill Ross IV, codirector junto a su hermano Turner Ross de Gasoline Rainbow. «En Valladolid hemos tenido la mejor proyección de la película», ha confesado el realizador acerca del buen recibimiento que ha tenido su obra entre los estudiantes de instituto que han participado en las sesiones de Seminci Joven.

 

Palmarés de la 68ª SEMINCI de Valladolid:

  • ‘La imatge permanent’, ópera prima de la cineasta Laura Ferrés, Espiga de Oro de una Seminci cuyo palmarés alumbra a un nuevo plantel de directoras

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  • Alice Rohrwacher se alza con la Espiga de Plata por ‘La quimera’, una historia de ladrones arqueológicos y amores perdidos en la campiña toscana

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  • La polifacética Léa Seydoux (‘The Beast’) y Dave Turner (‘El Viejo Roble’) se imponen en las categorías de interpretación

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  • El estilo distanciado y elíptico en ‘Música’ le vale a de Angela Schanelec el premio Ribera del Duero a la mejor dirección, mientras que el ingenio y la empatía de ‘How to Have Sex’ reportan a Molly Manning Walker el Pilar Miró a la mejor nueva dirección

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  • El veterano Marco Bellocchio se hace con el Miguel Delibes al mejor guion por su adaptación de un suceso real en ‘El rapto’, escrito junto a Susanna Nicchiarelli

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  • La veteranía de Ken Loach (‘El Viejo Roble’), la delicadeza de Marta Lallana (‘Muyeres’) y el ingenio de Asmae El Moudir (‘The Mother of All Lies’) seducen al público

 

Cuadro de honor final

La película española La imatge permanent, de la debutante Laura Ferrés, se ha proclamado ganadora de la Espiga de Oro de la 68 Semana Internacional de Cine de Valladolid, una edición cuyo palmarés aplaude a un nuevo plantel de mujeres cineastas: Alice Rohrwacher, Angela Schanelec, Molly Manning Walker, Vera Egito, Sara Summa, Nina Gantz, Alice Brygo, Sofia Exarchou, Reema Sengupta, Emma Axelroud Bernard y la también española Marina Alberti han visto reconocidos sus trabajos en las principales categorías de los premios oficiales del festival.

Espiga de oro

La imatge permanent supone la continuación lógica en la trayectoria de Laura Ferrés, que ganó el Goya, el Gaudí y la Semana de la Crítica de Cannes con su cortometraje Los deshederados (2017), un trabajo a caballo entre el documental y la ficción sobre la quiebra de la empresa de su padre estrenado en la Sección Oficial de la 62 Seminci. La imatge permanent, cuya inspiración nace de su familia materna, procedente de Andalucía, se despliega como una historia dentro de otra historia.

 

Carmen, una publicista en plena búsqueda de caras ‘reales’ para una campaña, se topa con Antonia, una mujer que emigró a Cataluña hace décadas y con quien entabla una particular relación. Carlos Vermut y Ulises Porra colaboran también en el guion de esta suerte de melodrama sobre la búsqueda de las raíces con actores no profesionales y no exento de pinceladas de humor absurdo.

 

El galardón a Ferrés constituye la segunda Espiga de Oro a una producción española en los 68 años de historia del festival y la primera que gana una mujer cineasta del país. «Como jurado, hemos elegido de manera conjunta una película que está impregnada de temas cautivadores, que a menudo es profundamente reflexiva, lírica, y que captura notablemente la esencia misma de la humanidad», plasma el fallo.

 

Laura Ferrés (El Prat de Llobregat, Barcelona, 1989), graduada en Dirección por la ESCAC, ha estado ligada al certamen vallisoletano desde sus primeros pasos como cineasta: su proyecto de fin de carrera, el cortometraje A perro flaco (2014), fue seleccionado en La Noche del Corto Español, mientras que su siguiente trabajo, Los desheredados, participó en la Sección Oficial de la 62 edición.

Espiga de plata

El Jurado Internacional, integrado por la directora española Meritxell Colell, el productor británico Mike Goodridge, el director indio Pan Nalin, la directora Caimán Cuadernos de Cine Jara Yáñez y el director, productor y docente argentino Iván Granovsky, ha otorgado la Espiga de Plata a La quimera, cuarto largometraje de Alice Rohrwacher.

 

La directora italiana reincide en uno de esos retratos de la Italia profunda, en este caso la de los años ochenta, a través de una historia de ladrones arqueológicos y amores perdidos con Isabella Rossellini en el reparto. Rohrwacher incide en las constantes de su filmografía para ofrecer una fábula de espíritu felliniano, un canto vitalista que plasma la belleza de la campiña toscana y que, según el acta que la premia, «evoca sentimientos mágicos mientras empuja los límites de la forma artística del cine, a través de una mirada que percibe con encanto tanto la vida como la muerte, a los seres humanos y también a los espíritus, a menudo disolviendo la frontera entre la realidad y la fantasía».

 

Mejores direcciones

El estilo minimalista, distanciado y elíptico de Música ha reportado a Angela Schanelec el premio Ribera del Duero a la mejor dirección. La más veterana de todas las premiadas reformula el mito de Edipo a partir de una particular y depurada puesta en escena en la que superpone tiempos y lugares para narrar la historia de un joven que, tras ingresar en la cárcel acusado de homicidio, inicia una relación incestuosa con una de las funcionarias del centro. El jurado, que también ha reconocido la belleza austera de los planos de Ivan Markovic con el galardóna la mejor fotografía, ha valorado de Schanelec «su mirada única y la forma de aproximarse a las historias cual compositora que juega a esconder la emoción en el interior de sus imágenes para dejarla estallar de la forma más conmovedora y bella».   

 

De una veterana a otra debutante. La británica Molly Manning Walker, que llegaba a Valladolid tras su triunfo en la sección Un Certain Regard de Cannes, suma ahora el premio Pilar Miró a la mejor nueva dirección por How to Have Sex, en la que habla sobre el consentimiento sexual a través de un grupo de adolescentes británicos de vacaciones en Grecia. La película se ha alzado, además, con el premio del Jurado Joven de esta sección «por tratar la difícil situación a la que muchas mujeres jóvenes se enfrentan».

Mejores interpretaciones, guion y montaje

Una actriz consagrada y un actor que empieza se han impuesto en el apartado interpretativo. Léa Seydoux se ha alzado con el premio a la mejor actriz por The Beast, de Bertrand Bonello, un cruce de géneros en el que ofrece una fascinante variedad de registros a través de tres personajes ubicados en distintas épocas, mientras Dave Turner, bombero y hostelero de profesión hasta que Ken Loach lo eligió para papeles secundarios en Yo, Daniel Blake (2016) y Sorry We Missed You (2019), ha sido reconocido con el premio al mejor actor por El Viejo Roble, en la que el incombustible retratista de la clase obrera británica explora las semillas del racismo.

 

Otro veterano, Marco Bellocchio, ha sido reconocido con el premio Miguel Delibes al mejor guion, nueva denuncia contra las estructuras de poder a partir de la historia real del secuestro de un niño judío por parte del papado en pleno proceso de reunificación italiana.

 

El premio José Salcedo al mejor montaje ha sido para la alemana Gesa Jäger por Sala de profesores, de Ilker Çatak, cuya selección de planos refleja la propia concepción de la película, un caleidoscopio de las tensiones de la sociedad actual que florecen y ramifican a partir de un pequeño hurto en un colegio.

Crítica y público

El premio de la crítica internacional (Fipresci) ha aplaudido el debut del español Víctor Iriarte en la ficción con Sobre todo de noche, filme que aborda el trauma de los bebés robados a través de una crónica epistolar de dos mujeres a las que dan vida Ana Torrent y Lola Dueñas y en la que mezcla, de forma libérrima, distintos recursos propios del cine silente y clásico para un recorrido por la historia reciente del país. Su propuesta ha convencido al jurado, del que han formado parte la creadora de StyleFeelFree (SFF magazine), Rosana G. Alonso; la editora de la revista internacional FilmBuff, Rita Dutta; y el programador y coordinador de eventos cinematográficos Nino Kovacic.

 

El Viejo Roble, del veterano Ken Loach, ha sido la preferida del público, que ha decidido con sus votos y una puntuación de 4,73 puntos sobre cinco otorgar su premio, patrocinado por El Norte de Castilla, a un viejo conocido del festival. Su último largometraje, según sus propias palabras, «indaga en las semillas del racismo» a través de la historia de un grupo de refugiados que se asienta en un pueblo azotado por la crisis en el norte de Inglaterra.

 

Cortometrajes

La Espiga de Oro al Cortometraje ha recaído en Wander to Wonder, una nueva y detallista pieza de stop motion firmada por una de las grandes promesas de la animación europea como es Nina Gantz, que plantea una fábula sobre la pérdida y el sentido de la vida a través de tres marionetas que protagonizan un viejo programa de televisión.

 

Marina Alberti, nieta del mítico poeta Rafael Alberti y de la escritora María Teresa León, ha ganado la Espiga de Plata por Aitana, una obra homenaje a su madre, cuyo nombre da título al cortometraje, y a una memoria fragmentada sobre la que se cierne la amenaza del olvido. El Cortometraje Candidato a EFA Valladolid 2024 es Le Mal des ardents, de la francesa Alice Brygo, que reconstruye la conmoción que supuso el fuego desatado en la catedral de Notre Dame a través de muñecos inmóviles que contemplan las llamas.

Punto de Encuentro

El galardón principal de Punto de Encuentro ha recaído en Gasoline Rainbow, odisea de un grupo de jóvenes que viajan desde Oregón hasta las costas del Pacífico y que adapta la premisa de Easy Rider a la América pos-Trump. Los hermanos Bill y Turner Ross, cineastas con una destacada y galardonada trayectoria como documentalistas que los ha consagrado como referentes del indie, se han estrenado en la ficción con una historia sobre amistad y tránsito a la vida adulta que se ha ganado al jurado por «la valentía y confianza que sus directores han depositado en el joven elenco grupal y la autenticidad que se desprende del retrato de un modo de vida norteamericano alternativo y más luminoso». Los encargados del fallo han sido la comisaria de eventos relacionados con el cine de autor e independiente Helen de Witt; el músico de la banda Vetusta Morla Juan Pedro Martín ‘Pucho’; y la programadora en Indielisboa y directora de Portugal Film, Ana Isabel Strindberg.

 

Arthur&Diana, de Sara Summa, una road movie entre Berlín y París que la propia guionista y directora franco-germana protagoniza junto a su hermano en la vida real (Robin Summa), y su hijo de dos años (Lupo), se ha llevado un premio especial, mientras que Animal, de Sofia Exarchou, crónica del día a día de los animadores de un hotel en el archipiélago heleno, ha recibido una mención especial por «su incisivo y humano retrato de las brutales vidas de los artistas en un centro turístico griego, que pone de relieve las exigencias emocionales y físicas».

 

Nocturnal Burger, de Reema Maya, se ha llevado el premio al Mejor Cortometraje Extranjero de la sección, con una mención especial para Coeurs Brisés Hôtel, de Emma Axelroud Bernard, mientras el ganador de La Noche del Corto Español ha sido Meteoro, de Víctor Moreno.

 

Entre la quincena de títulos que han competido en Punto de Encuentro, el Premio del Público ha recaído en Muyeres, la delicada ópera prima de Marta Lallana. Los espectadores han otorgado una puntuación de 4,53 a este trabajo de no ficción que da voz a mujeres asturianas para fijar la memoria de sus vivencias.

 

El Jurado Joven de esta sección ha premiado One Last Evening, del alemán Lukas Nathrath, «por representar de forma realista los problemas de la juventud», «tratar temas como las relaciones tóxicas, la salud mental, la precariedad laboral, el duelo» y «haber conseguido con pocos recursos crear una historia sólida y bien estructurada». Además, ha otorgado una mención especial a Hello Dankness, de Soda Jerk, por esbozar un «retrato social de la última década en Estados Unidos, de una forma muy cercana a la juventud».

Tiempo de Historia

El primer premio de la sección Tiempo de Historia, cuyo jurado han formado la cofundadora de la productora Andergraun Films, Montse Triola; la artista, investigadora y cineasta Gala Hernández López; y el fundador de festivales de Curtas Metragens de Vila do Conde y Porto/Post/Doc Film and Media Festival, Dario Oliveira, ha recaído en Between Revolutions. Con este filme construido a partir de imágenes de archivo, el cineasta rumano Vlad Petri narra la historia de dos mujeres, Zahra y Maria, a través de cuyos testimonios, basados en documentos clasificados de la Securitate, convergen los significados de la revolución que derrocó al sah en Irán y la que hizo lo propio con Ceausescu en Rumanía. Se reconoce así «una historia íntima y poética que, a pesar de su dimensión histórica, termina resonando en cada uno de nosotros», recoge el acta.

 

Retratos fantasma, recorrido por la memoria cinéfila y reflexión sobre temas como la lucha de clases, el urbanismo y la gentrificación a través de la historia de las salas de proyección de Recife, en Brasil, ha reportado a Kleber Mendonça Filho el segundo premio de la sección por «conjugar la memoria colectiva y la personal en una construcción cinematográfica que recuerda y devuelve el placer de un cierto cine popular del pasado siglo», mientras que el galardón DOC. España, que este año, por primera vez, tenía un sentido transversal y abarcaba distintas secciones, ha recaído en Zinzindurrunkarratz, de Oskar Alegria, que, «recogiendo la frágil memoria de una España rural actualmente amenazada, nos habla de la importancia del cine como instrumento etnográfico».

 

Ours, de Morgane Frund, una reflexión metacinematográfica sobre la violencia de ciertas miradas y el voyeurismo, ha sido el elegido como mejor cortometraje de esta sección.

 

Con 4,6 puntos sobre cinco, el Premio del Público de Tiempo de Historia ha ido a parar a The Mother of All Lies, de Asmae El Moudir, una ingeniosa y personal mirada con intención artística a las revueltas de Casablanca de 1981.

Alquimias

Femme, primer largo de Sam H. Freeman y Ng Choon Ping, se ha alzado con el Premio Recoletas de la nueva sección Alquimias que entrega el jurado CICAE —Confederación Internacional de Cines de Arte y Ensayo—, integrado por el actor, guionista, director y programador chileno Martín Castillo; la directora de la Ligue de l’Enseignement, clúster cultural que gestiona la red de cines independientes Génériques, Céline Pain; y el autor, director y productor Pedro Barbadillo. «Aunque creamos vivir en un mundo mejor y más libre, esta película nos recuerda que olvidar, aunque sea por un segundo, los derechos conquistados, nos lleva a correr el riesgo de perder esos avances en un abrir y cerrar de ojos», se subraya en la argumentación del galardón.

 

A Batalha da Rua Maria Antônia, de Vera Egito, se ha alzado con el Premio Fundos de esta edición, fallado por el director y productor Néstor López, el patrono de la Fundos Leandro J. Martín, la actriz Marta Ruiz de Viñaspre y la vicerrectora de Comunicación, Cultura y Deporte de la Universidad de Valladolid, Carmen Vaquero. Esta producción brasileña plasma la efervescencia latinoamericana posterior al Mayo francés en una película llena de sudor, ideales, deseo y movimiento que sigue los pasos de un grupo de estudiantes que participan en las protestas que tuvieron lugar en 1968 entre los alumnos de la Universidad de São Paulo, contrarios a la dictadura militar, y los de la Mackenzie, favorables a ella.

Otros premios

El rey de la semana, de David Pérez Sañudo, ha sido el mejor de la sección Castilla y León en Corto a juicio del jurado formado por realizador y productor de documentales y cortos Juan Carrascal-Ynigo, la dramaturga, actriz y directora de cortos Nüll García, y el realizador, fotógrafo y videoartista Víctor Hugo Martín Caballero.

 

La Espiga Arco Iris de la 68 Seminci, fallada por Oliva Cachafeiro Bernal, Alejandro Cano Sanz y David Lagunilla Infante, ha recaído en Desconocidos (All of Us Strangers), de Andrew Haigh, «por reflejar una realidad que reconcilia presente con pasado de una forma natural, creando una obra dónde se muestra una evolución hacia una normalidad integradora del colectivo LGBTI con el resto de la sociedad». Además, se ha otorgado una mención especial a «la valentía, la frescura y originalidad» de la película española On the Go, de Julia de Castro y María Gisèle Royo.

 

La Espiga Verde de la 68ª edición ha sido concedida al largometraje Muyeres, ópera prima de Marta Lallana que explora la belleza del monte asturiano con una sensibilidad henchida de poesía, con el compositor y productor Raül Refree como protagonista y autor de la banda sonora. Además, el cortometraje Trenc D’Alba, de Anna Llargués, ha recibido una mención especial del jurado formado por la profesora de Periodismo en la Universidad de Málaga Ruth de Frutos, la colaboradora de Greenpeace y productora Catalina Jiménez y el miembro de Ecologistas en Acción Luis Rico García-Amado. La contadora de películas, de Lone Scherfig, precisamente la elegida para inaugurar la 68 Seminci el 21 de octubre, ha merecido el Premio Seminci Joven con su emotivo homenaje al cine y a la magia de compartir las historias contadas en la gran pantalla.

 

Kiti Mánver, la «eterna secundaria» del cine español, reclama «justicia» para las actrices de su generación al recibir la Espiga de Honor

Kiti Mánver, la «eterna secundaria» del cine español, según se ha autoproclamado durante la rueda de prensa de Mamacruz, proyectada fuera de concurso en la Sección Oficial y en la que da vida a una mujer que redescubre placeres que creía olvidados, ha recibido esta tarde en el Teatro Zorrilla de manos de la vicepresidenta de la Academia del Cine, Susi Sánchez, la Espiga de Honor de la 68 Seminci por una carrera tras las cámaras de algunos de los mejores realizadores del país que la ha convertido en uno de los rostros más habituales en la escena audiovisual española.

 

«Estoy teniendo una vejez dulce, me siento una privilegiada, con dos protagonistas mujeres y, además, mujeres mayores», ha reconocido Mánver para reclamar que se haga «justicia» con las actrices de su generación y se escriban más personajes femeninos maduros.

 

«Hay mucho, mucho que contar», ha incidido la intérprete, una declaración que ha respaldado con su rol en Mamacruz, la última película de la realizadora venezolana Patricia Ortega, que ya desembarcó en la 63 Semana con Yo imposible, proyectada en Punto de Encuentro y ganadora de la Espiga Arcoíris. En su tercer largometraje, Ortega insiste en una de las constantes de su filmografía como es la sexualidad para firmar un retrato sobre una mujer mayor que, tras muchos años, vuelve a experimentar deseo.

 

«Mientras escribía el guion, me preguntaba por qué tendemos a ver a las madres y abuelas como seres asexuados», ha recordado la cineasta latinoamericana para, después, situar el origen de la historia en una anécdota relacionada con su propia progenitora. Ambientada en origen en Venezuela, el traslado del proyecto a Sevilla propició una adaptación del relato y de los personajes a las idiosincrasias locales. «Encontrar el tono de la película fue lo más difícil», ha rememorado Ortega, que ha señalado que lo que «tenía claro» es que había que abordarla «desde el humor».

 

  • La 68ª Seminci rinde homenaje a la actriz coincidiendo con la proyección de ‘Mamacruz’, la última película de Patricia Ortega, donde interpreta a una mujer mayor que redescubre su sexualidad

«Para nosotros, era muy importante la vitalidad, la energía, la vida; quería que dejáramos de ver a una mujer de setenta años, que encontráramos a una persona que trasciende a su edad», ha explicado la directora venezolana sobre esa «materialización de lo invisible, esa pulsión sexual que va surgiendo poco a poco». Para representarlo en la pantalla, Ortega ha utilizado, sobre todo, la luz y el color, con gradaciones en función del estado anímico de la protagonista.

 

Kiti Mánver, nombre artístico de María Isabel Ana Mantecón Vernalte, nació en 1953 en Antequera (Málaga), aunque su familia emigró pronto a Madrid. Debutó en el teatro a los 16 años y, en el cine, a los 17, de la mano de Jorge Grau (Chicas de club, 1970), aunque su primer papel protagónico se lo daría Manuel Gutiérrez Aragón en su ópera prima, Habla, mudita (1973), alegoría de los estertores del franquismo.

 

Trabajadora incansable, ha participado en más de cincuenta películas, una treintena de obras de teatro y otras tantas series españolas de televisión, con habilidad para destacar incluso en papeles secundarios. Con Pedro Almodóvar, en Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (1980), hizo de «la chica que es modelo y cantante, pero no una puta» —tal y como se describía su personaje en los créditos—; tuvo un papel preponderante en Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988), y participó en ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (1984), La flor de mi secreto (1995) y Los abrazos rotos (2009). Con Gutiérrez Aragón, además de en Habla, mudita, participó en Cosas que dejé en la habana (1997) y El caballero don Quijote (2002). También rodó con Fernando Colomo (¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?, 1978), Fernando Trueba (Ópera prima, 1980), Julio Sánchez Valdés (Luna de lobos, 1987), Martín Patino (La seducción del caos, 1990), Gonzalo Suárez (La reina anónima, 1992), Álex de la Iglesia (La comunidad, 2000), Icíar Bollaín (Te doy mis ojos, 2003) o José Luis Garci (Luz de domingo, 2007), entre otros.

 

En la pequeña pantalla, se estrenó en 1974 con Historias para no dormir, de Chicho Ibáñez Serrador, y continuó en tan series populares como Curro Jiménez, Estudio 1, Gran Hotel, La que se avecina, El origen, La casa de papel y Cuéntame cómo pasó, entre otras.

 

El teatro ha sido su constante en la última década con obras sobresalientes como Las heridas del viento y Sensible. En 1992, logró un Goya a mejor actriz de reparto por su interpretación en Todo por la pasta, de Enrique Urbizu, que protagonizó junto a la también malagueña María Barranco. En 2009, recibió la Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos a la mejor actriz secundaria en Pagafantas, de Borja Cobeaga.

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