La Asociación Cultural «La Alhóndiga» de Árevalo (Ávila) ha solicitado la reformulación de las obras en el Puente de Medina

A lo largo de las últimas semanas se han venido realizando, por parte del Ayuntamiento de Arévalo (Ávila), obras de adecuación de aceras y entornos de acceso al puente de Medina, en Arévalo.

 

En el contexto de estas obras,  en la acera que se está ejecutando en la parte derecha de la calzada de entrada al citado puente, por la parte de Arévalo, se ha colocado una valla metálica delante de los pretiles existentes.

Con respecto a esta valla metálica, desde la Asociación Cultural «La Alhóndiga», un portavoz ha sostenido que «entendemos que se hace un notorio daño al entorno del puente de Medina, desvirtuando de manera grave tanto ese espacio como toda la zona de actuación.»

 

«Consideramos que lo que realmente procede en ese lugar es rehabilitar el pretil, utilizando los elementos propios, tales como piedra rajuela, arena, cal y cemento blanco, de forma que se contextualice el puente y todo lo que le rodea de manera uniforme y homogénea», ha señalado un portavoz de la citada asociación de la localidad abulense.

 

Por todo ello, se ha solicitado mediante escrito dirigido al Alcalde de Arévalo que se retire la valla metálica y se proceda a rehabilitar el pretil con las técnicas y materiales propios de construcción de estas piezas patrimoniales y se recupere, de esta forma, el contexto monumental de todo ese espacio que, con la colocación de la indicada valla, ha quedado gravemente alterado.

 

En los mismos términos, se ha presentado una queja a la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León pidiendo que se revierta la situación requiriendo al Ayuntamiento para que sea retirada dicha valla.

 

El puente de Medina, pieza fundamental del patrimonio mudéjar civil, es de origen medieval, construido en el siglo XIV y que fue declarado Monumento Histórico Artístico (antecedente de la figura de Bien de Interés Cultural) mediante Real Decreto de 19 de octubre de 1983, en el Boletín Oficial del Estado número 309 del 27 de diciembre de 1983.

 

El puente se levanta sobre el río Arevalillo y se compone de cinco arcos ligeramente apuntados, cuatro con luz y uno ciego. Los tres centrales son de mayores dimensiones, tienen triple arquivolta, siendo el central algo más alto y con una arquivolta más. En los dos machones centrales tiene unas escaleras embutidas que facilitaban el acceso a un nivel superior y que algunos autores podrían tener relación con las defensas del puente. Tuvo un torreón del que apenas quedan unos restos a ambos lados de la cabecera que da a la antigua villa.

 

Jacinto Herrero, el poeta nacido en Langa, en su “Viaje a Arévalo” nos decía, entre otras cosas, que hay que visitar «…sobre todo el puente sobre el Arevalillo, a la salida para Madrigal y Medina. Merece la pena bajar al río y contemplarle en su dimensión verdadera; se diría una catedral mudéjar sobre el agua».

 

A instancias de la propia Asociación Cultural “La Alhóndiga”, el puente fue incluido dentro del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Arévalo, con el fin de preservar, más si cabe, la integridad tanto del Monumento Mudéjar como de su entorno.

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