
La colaboración entre el Ayuntamiento de Aranda de Duero y la Asociación Ribereña de las Artes (ARA) permitirá, coincidiendo con la designación de la villa como Ciudad Europea del Vino 2022, recuperar como elemento ornamental algunos de los enseres tradicionales de la vendimia en la Ribera del Duero.
Un trabajo conjunto que ha dado como resultado la instalación artística ‘Carros, cestos, vida e historia de vendimia’, que distribuirá por diversos puntos del casco urbano arandino conjuntos de los cestos de vendimia de mimbre que durante siglos se utilizaron para transportar la uva desde el viñedo hasta las bodegas.
Una donación de la familia de Luis Bartolo Pérez, ‘Caralo’, vecino de La Colonia que durante años continuó realizando estas canastas hasta acumular más de un centenar, es el origen de este proyecto. “Durante siglos han sido un medio de vida más en la zona. Había mimbreras, gente que se dedicaba a elaborar los cestos… Cuando nos los dieron, decidimos aprovecharlos para hacer un homenaje póstumo a un objeto que ha formado parte de nuestra vida durante siglos y que ahora puede caer en el olvido, porque las normas ya no permiten su uso”, señala Ángel Pérez, presidente de ARA.
El primer montaje puede verse desde hace unos días en el río Bañuelos, a la altura del puente románico de San Juan. Casi una veintena de cestos flotan en las aguas de este cauce arandino rememorando cuando en las jornadas previas a la cosecha se introducían en el río para que, al mojarse, además de limpiarse de las impurezas que pudieran haber acumulado durante los meses de encierro, se humedeciera el mimbre y con ello ganara flexibilidad.
“Es algo que en Aranda y la Ribera vemos como normal. Pero sé de gente que se ha desplazado desde otras zonas, como Madrid, para verlo ya que es algo que no han vivido nunca”, explica el presidente de ARA.
La instalación artística, en la que ha participado una decena de integrantes de la Asociación Ribereña de las Artes, se completará esta semana con la instalación de otros 18 conjuntos por distintos puntos de la capital ribereña. En este caso, los cestos se han agrupado en cajones que permiten rememorar los carros con los que se transportaban hasta las elaboradoras.

Todos los complejos irán acompañados de un pequeño texto que permitirá conocer algo más sobre las labores de vendimia y que tomados en su conjunto acercarán al público una imagen general de la que es una labor fundamental en la zona. Además, en la Oficina de Turismo de la capital ribereña habrá un folleto que informará sobre la ruta que se puede seguir para visitar la instalación e información sobre el proyecto.
Cuatro de ellos permanecerán en la Plaza Mayor, aunque se ha querido que la intervención llegue a toda la localidad, por lo que podrán contemplarse en distintos espacios urbanos de todos los barrios arandinos, cerca de lugares de paso, cercanos al público y sin entorpecer la circulación peatonal. “Se ha concebido como algo provisional, cercano a la gente, para su disfrute. E intentamos que guste y se asuma como algo propio”, explica María Ángeles González, vocal de ARA.
El Ayuntamiento ha asumido el coste del material empleado en la instalación artística y asumirá su colocación. La alcaldesa, Raquel González, ha explicado que esta iniciativa forma parte de la apuesta del equipo de gobierno por implicar a los distintos colectivos culturales en la Ciudad Europea del Vino y que ha dado como primer resultado la muestra ‘Carros, cestos, vida e historia de vendimia’.
“Agradecer a ARA que inmediatamente aceptó este reto desde que llegaron a mi despacho a planteárselo. Agradecer a la familia de ‘Caralo’ por la cesión de los cestos y a los trabajadores de Servicios por apoyarnos para ubicar estos conjuntos artísticos por toda la ciudad”, subraya González.





