
La Fundación Sierra Pambley inaugura un nuevo espacio en su sede de Villablino (León). A través de la musealización de tres salas de este emblemático edificio de la capital lacianiega, los visitantes podrán sumergirse en la fascinante historia de esta institución educativa que transformó la vida de generaciones a través de la enseñanza y que, 140 años después, sigue muy viva. Es una invitación a comprender cómo el compromiso con la educación puede construir un futuro más próspero para el mundo rural.
Por su parte, LacianArt ha organizado, con la colaboración de la Fundación Sierra-Pambley y del Ayuntamiento de Villablino, una extensa programación estival durante los meses de julio, agosto y septiembre. En esta ocasión extiende su ámbito por otras localidades de Laciana y Babia para homenajear a uno de los artistas más populares y queridos en su tierra: Manuel Sierra.
Desde inicios de julio ya se puede visitar en la Casa de Cultura de Villablino la IV Muestra Colectiva de los artistas de Laciana
El pasado día 3 de agosto se inauguró la Exposición principal «Universo Sierra» en la Casona de la Fundación en Villablino. Simultáneamente habrá otras tres exposiciones: una, al aire libre, en Caboalles, organizada por Inculca; otra, de los artistas de Babia, en la Casa del Parque de Riolago; y una tercera, en la iglesia de la localidad de Lago. Además, Sierra mostrará obras suyas en distintos locales hosteleros de Babia y Laciana. Todas estas muestras, y los lugares y horarios donde se pueden visitar, están detallados en un tríptico (mapa-programa) que estará a disposición de los vecinos y visitantes en numerosos puntos de toda la comarca.
Paralelamente a la actividad expositiva, habrá dos charlas- mesas redondas protagonizadas por Manuel Sierra y algunos amigos y grandes conocedores de la obra del artista; habrá talleres creativos; un encuentro para dibujantes urbanos de todo el país, que dibujarán por las calles de Villablino; presentaciones, conciertos, documentales y más actividades durante los meses de verano para conocer y difundir la obra del artista homenajeado, que recibirá asimismo por parte del Ayuntamiento de Villablino la distinción como Hijo Predilecto.
A continuación, se muestra la programación estival de la Fundación Sierra Pambley en Villablino:


El legado educativo de la Fundación Sierra Pambley cobra vida en Villablino
La Fundación Sierra Pambley, una institución centenaria dedicada a la educación y la cultura, inaugura un nuevo espacio en su sede de Villablino. A través de la musealización de tres salas de este emblemático edificio de la capital lacianiega, los visitantes podrán sumergirse en la fascinante historia de una iniciativa pionera que transformó la vida de generaciones a través de la enseñanza y la innovación.
La escuela de Villablino
Dos salas de la planta baja se dedican a la historia de las escuelas creadas por la Fundación Sierra Pambley y su trascendental impacto en el desarrollo social y cultural de la región. Aquí, los visitantes descubrirán cómo «don Paco Sierra» (Francisco Fernández-Blanco y Sierra Pambley) llevó a cabo este proyecto, influido por las ideas
progresistas del republicanismo de Ruiz Zorrilla y el movimiento krausista, y con la amistad del jurista leonés Gumersindo de Azcárate y los pedagogos de la Institución Libre de Enseñanza Francisco Giner de los Ríos y Manuel Bartolomé Cossío. Además, en estas salas también se narra la historia de los principales personajes de
la familia Sierra Pambley.
Fue en el invierno de 1885 cuando don Paco los reunió en su casa familiar de Villablino, un encuentro crucial donde se gestó la idea de apostar por la educación como herramienta indispensable para la mejora de la vida y la regeneración social. Tan solo un año después, en octubre de 1886, la escuela de Villablino abría sus puertas con una innovadora sección de Comercio. En 1887, se formalizaba la Fundación Sierra Pambley, sostenida íntegramente con los bienes personales de don Paco.
En 1887 se incorporó la Sección de Agricultura, que pronto se especializó en lechería, quesería y mantequería, un claro ejemplo de cómo la educación podía adaptarse al entorno rural. En 1913, la Fundación dio un paso revolucionario al añadir la sección de niñas, brindando a muchas jóvenes de Laciana una oportunidad para acceder a la cultura y la educación.
La Fundación apostó por una enseñanza moderna, digna y humana. Las aulas, con pupitres inclinados, globos terráqueos de Inglaterra, esferas armilares de Francia, mapas detallados, libros de consulta llegados desde Alemania o máquinas de escribir, fueron pioneras en considerar la salud y el bienestar de los alumnos como parte esencial del aprendizaje. Los visitantes podrán imaginar a los estudiantes experimentando en laboratorios, observando grabados científicos y utilizando maquinaria puntera para la época en las enseñanzas profesionales, como los objetos vinculados a la lechería. Además, cuando el clima lo permitía, las clases se trasladaban al aire libre, en contacto directo con la naturaleza. Estas salidas al campo eran verdaderas lecciones, donde el aprendizaje se desarrollaba por medio del diálogo y la observación.

Una conversación al amor de la lumbre
El segundo espacio musealizado es la antigua cocina de la casa Sierra Pambley, el lugar donde nació la Fundación. Con una recreación de la reunión de 1885, este espacio rinde homenaje a los cuatro fundadores: Don Paco, Gumersindo de Azcárate, Francisco Giner de los Ríos y Manuel Bartolomé Cossío. En palabras de Cossío, en esa cocina, «al amor de aquel fuego, proyectaron, meditaron y resolvieron”.
La recreación de esa conversación, inspirada en la obra «Las lecciones de las cosas» de Luis Mateo Díez, permitirá a los visitantes sentir la atmósfera de aquel encuentro que significó el principio de un proyecto educativo que 140 años después sigue vivo.
Esta musealización de algunos espacios de la casa de la Fundación Sierra Pambley en Villablino es un viaje a las raíces de una institución que transformó la comarca lacianiega. Es una invitación a comprender cómo el compromiso con la educación puede construir un futuro más próspero para el mundo rural.





