
Iglesia románica construida a mediados del siglo XII, durante el reinado de Alfonso VII (1126-57); es la iglesia más antigua de la ciudad. Desde su construcción, la iglesia se dedicó a la Virgen de las Victorias, más tarde, se llamó de Santa María del Camino por estar al lado de la ruta jacobea, y desde entonces,se la conoce con ambos nombres. Según Juan de Cisneros (1616), desde finales del siglo VIII había, en el mismo lugar que ocupa la iglesia, una modesta ermita con una imagen muy antigua de Nuestra Señora, de madera policromada, llamada del Parral por una gran parra que había en la puerta.
El edificio, construido en piedra de sillería, es de grandes dimensiones si se compara con otros templos románicos de la provincia y, en general, de la Península. Su planta es basilical y se ajusta al románico primitivo, con influencias francesas debidas al paso de los peregrinos hacia Santiago. Presenta tres naves de cuatro tramos, más ancha la central, con sendos ábsides, y crucero que no sobresale lateralmente pero sí en altura, pues iguala la de la nave central. Parece que nunca tuvo torre, aunque Quadrado dice que desapareció en el incendio de 1811, durante la Guerra de Independencia; sí hay un campanario al pie de la iglesia y una pequeña espadaña sobre el crucero.
La Cofradía del Santo Cristo del Amparo celebra su fiesta en la Cuaresma con una Novena Solemne en la que se entonan cantos originales que hablan de la peste que asoló estas tierras en el siglo XIX y cómo los carrioneses invocan al Cristo para que les libre de la epidemia. El cuarto domingo de Cuaresma se celebra una procesión dentro de la iglesia: los cofrades bajan la imagen del Cristo y entonan cantos de penitencia.

Junto a la iglesia hay restos de la antigua muralla medieval.
El 3 de junio de 1931 fue declarada Monumento Histórico Artístico Nacional. En aplicación de la disposición adicional primera de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, pasa a tener la consideración y a denominarse Bien de Interés Cultural.
Algunos datos más sobre Carrión de los Condes
Carrión de los Condes es una de las localidades más emblemáticas y conocidas de la comarca de Tierra de Campos y por extensión de la provincia palentina. Ostenta el título de ciudad, además, añadido el nombre propio del río que atraviesa sus dominios.
Se emplaza prácticamente en el centro neurálgico de la provincia, su ribera es bañada por las aguas del río Carrión, aguas provinciales que discurren al oeste de la localidad, dejando a su paso un entorno esmeradamente cuidado, con buenas infraestructuras de ocio y relax. El núcleo urbano se alza sobre un altozano y mantiene entre sus calles un importante legado patrimonial, convirtiendo a la localidad terracampina en uno de los puntos más interesantes de todo el recorrido del Camino de Santiago.
Celebra sus fiestas patronales el penúltimo lunes del mes de agosto, en honor a San Zoilo. Dicho santo es el titular de uno de los monumentos más importantes de la ciudad: el Monasterio de San Zoilo, recinto que se adereza con el título de Real. Importante cenobio del medievo que peregrinos y visitantes encuentran a la ribera del Carrión, una vez han atravesado el puente que salva las aguas del río. La ciudad mantiene durante todo el año una intensa agenda festiva, tradicional y cultural, así como un importante calendario ferial.
Está muy bien comunicada, dista de la capital 40 km por la carretera CL-615, dirección sur. El trayecto por la misma vía en dirección norte nos permite divisar un espectacular horizonte presidido por las altas cumbres de la Montaña Palentina. Además, por sus dominios transita la autovía del Camino de Santiago, Burgos-León, alternativa a la histórica N-120. Se adentra en la ciudad del Carrión por el norte, encontrándose prácticamente equidistante de las dos históricas ciudades de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, a una hora de viaje.
Son muchos los lugares de interés que oferta la ciudad de los Condes, desde el mencionado Real Monasterio de San Zoilo, en el que destaca el claustro, la iglesia y la portada románica, hasta la iglesia de Santiago que, además de alojar un interesante museo, conserva una portada románica con un friso espectacular, así como diversas tallas de gran valor patrimonial esculpidas sobre la piedra.
El Real Monasterio de Santa Clara, Santa María del Camino, San Andrés Apóstol, San Julián, Nuestra Señora de Belén, San Francisco, la ermita de la Cruz, el Teatro Sarabia, el Palacio Gótico, sus casas señoriales blasonadas y un largo etc., son algunos de los muchos puntos de interés que la ciudad jacobea de Carrión de los Condes muestra a nuestro paso. Son de gran interés sus museos; dos en la categoría de arte sacro, los ubicados en Santa Clara y en la iglesia de Santiago, y un tercero, el museo de Arte Contemporáneo instalado en lo que fue el antiguo hospital de peregrinos del Monasterio de Santiago.
La ciudad dispone de un buen número de alojamientos y lugares para disfrutar de su gastronomía, camping y casas rurales donde pasar unos días de asueto y relax en un lugar donde en cada rincón se respira historia, cultura y tradición. Carrión de los Condes es para vivirlo.





