En la UE se está debatiendo un nuevo enfoque de los viajes combinados. En el caso de que se apruebe la norma que se está tramitando en el Parlamento Europeo, la revisión de la Directiva de Viajes Combinados, una norma clave que podría transformar por completo la protección del pasajero y el modelo de negocio del sector, constituyendo un hito para las agencias de viajes en Europa.

 

El corazón de la discusión gira en torno a dos ejes fundamentales:

  • En primer lugar, una redefinición del concepto de «paquete turístico», que hasta ahora cubría servicios vinculados tradicionales, como transporte y alojamiento combinados. La comisión IMCO (Mercado Interior y Protección del Consumidor) propone que también se incluyan transacciones realizadas en el mismo sitio web dentro de un plazo de 72 horas, lo que implica que la compra de entradas o experiencias complementarias podría considerarse como parte de un viaje combinado, obligando a las agencias a ofrecer reembolsos si estos productos no se consumen.
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  • En paralelo, la propuesta legislativa introduce límites más estrictos sobre los pagos anticipados —fijándolos en un máximo del 25 %— y amplía la noción de “circunstancias extraordinarias” que permiten cancelar viajes sin penalización. Esta ampliación incluiría factores como el lugar de residencia del viajero o su origen al iniciar el viaje, lo que añade complejidad a la hora de definir cuándo se aplican estas exenciones.