Las Cortes de Castilla y León acogen una exposición sobre el escritor abulense José Jiménez Lozano

El presidente de las Cortes de Castilla y León y de la Fundación Castilla y León, Carlos Pollán, y el director de la Agencia Ical, Luis Miguel Torres, han inaugurado. en el vestíbulo principal de las Cortes de Castilla y León, la exposición ‘El viaje interior. José Jiménez Lozano (1930-2020)’, organizada por la Fundación Castilla y León en colaboración con la Agencia Ical,con motivo del quinto aniversario del fallecimiento del autor abulense y Premio Cervantes 2002.

Pollán ha reivindicado a Jiménez Lozano como el escritor que “supo leer como pocos el presente iluminándolo a la luz del pasado”. “Fue un cronista de los adentros”, ha declarado antes de subrayar que su figura tampoco se explica sin Castilla. “Esto no significa que practicara el feo vicio de la cerrazón y el ombliguismo o viviese de espaldas a influencias de otras latitudes. Más bien, lo contario”.

‘El viaje interior’ sirve “como anticipo del merecido homenaje con motivo de su centenario”, que tendrá lugar dentro de cinco años, ha destacado Pollán. “En la medida de nuestras posibilidades, contribuiremos a completar la edición de las obras de José Jiménez Lozano, a la vez que animaremos a otros a que se sumen al empeño. Será nuestra manera de no presentarnos con las manos vacías a su centenario”, ha anunciado durante su intervención.

Por su parte, Luis Miguel Torres ha asegurado que la exposición muestra “la pura objetividad” de unos textos de Jiménez Lozano seleccionados por el periodista César Combarros y unas fotografías realizadas, en su mayor parte, por Eduardo Margareto. “Nos llevan a un pensamiento radical, en tanto que busca la raíz, lo esencial, profundo, humano, desprendido de las modas, de una vigencia rabiosa en el mundo actual, así como de una personalidad rica y enriquecedora que se daba permanentemente a modo de un sabio clásico y el Lion D’Or es testigo de ello”.

El periodista César Combarros, comisario de la muestra junto a Eduardo Margareto, ha subrayado que “el único objetivo de la exposición es poner el foco en el inagotable legado” del escritor. Con ese propósito, “imagen y palabra conviven y dialogan” para proponer al espectador “un viaje lleno de emociones” al imaginario de “uno de los más grandes humanistas y pensadores del último siglo”. “En el grueso de las piezas se pueden atisbar, como la punta de un iceberg, sus meditaciones sobre lo que llamamos progreso, el paso del tiempo, la memoria, la naturaleza, la añorada infancia o, en definitiva, la vida”, ha apuntado antes de subrayar que “Jiménez Lozano y su narrativa son fieles compañeros frente al desaliento, capaces de inspirar u consolar a partes iguales, como la luz de una candela”.

La muestra traza un viaje por el pensamiento e imaginario de uno de los grandes referentes de la literatura del siglo XX a través de una selección de citas extraídas de sus novelas, poemas, ensayos, conferencias y libros de diarios, acompañadas por retratos del autor de Langa y fotografías de los escenarios y momentos que inspiraron su obra.

‘El viaje interior’, que combina fragmentos de su obra literaria e imágenes, invita a adentrarse en el universo que José Jiménez Lozano plantea en su obra en un recorrido que pone en valor el protagonismo de Castilla y León y del diálogo intercultural. La muestra también recoge una selección de reflexiones de estudiosos y compañeros del autor que subrayan la vigencia de su legado.

La exposición, que permanecerá abierta al público hasta el próximo 30 de junio, ofrece una mirada cercana al universo interior de uno de los pensadores más importantes de Castilla y León.

Algunos datos sobre José Jiménez Lozano

En su página web, dedicada al escritor abulense, se puede leer este resumen de su vida y de su legado realizado por Guadalupe Arbona:

«José Jiménez Lozano nació en Langa, Ávila, el 13 de mayo de 1930. Es escritor y periodista español. Estudió Derecho y Periodismo; ejerció como redactor, subdirector y director del periódico El Norte de Castilla. Ha sido colaborador asiduo de otros periódicos nacionales (El País, ABC y La Razón) y regionales (grupos Vocento y Promecal) y en la revista Destino.

 

Su obra es extensa y variada. Ha publicado veintiséis novelas, doce libros de cuentos, nueve poemarios y siete diarios. En 1988 recibe el Premio Castilla y León de las Letras, y un año después el Premio de la Crítica por El grano de maíz rojo. En 1992 obtiene el Premio Nacional de las Letras Españolas y, en 1999, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. En 2002, es galardonado con el Premio Miguel de Cervantes de las letras españolas por su trayectoria. En noviembre de 2017, el papa Francisco le concede la cruz ‘Pro Ecclesia et Pontifice’. Su obra ha sido traducida al francés, al alemán, al italiano, al inglés, al checo, al ruso, al islandés y al holandés.

 

Su primera novela es Historia de un otoño (1971), en la que cuenta la libertad de un grupo de mujeres en el alba de la Modernidad, cuya resistencia llevó a la destrucción de la abadía francesa de Port-Royal des Champs. La segunda, El sambenito (1972), narra los dramas del último proceso inquisitorial en España, el del ilustrado Pablo de Olavide. Tiene una colección de novelas sobre la guerra civil y la posguerra: La salamandra (1973), Duelo en la casa grande (1982), Un hombre en la raya (2000), Retorno de un cruzado (2013), Se llamaba Carolina (2016). Otra serie es la de las historias que recrean textos bíblicos, entre ellas: Sara de Ur (1989), El viaje de Jonás (2002), Libro de visitantes (2007) y Abram y su gente (2014). Un conjunto importante de sus novelas muestra conflictos antiguos y nuevos: Parábolas y circunloquios de Rabí Isaac Ben Yehuda (1325-1402), La boda de Ángela (1993), Las sandalias de plata (1996), Los compañeros (1997), Ronda de noche (1998), Las señoras (1999), Los lobeznos (2001), Carta de Tesa (2004) y Agua de noria (2008). Lo que se podrían llamar historias fabulosas constituyen otra parte de su obra: Relación topográfica (1992), Maestro Huidobro (1999), Un pintor de Alejandría (2010). Ha dedicado tres de sus textos a maestros de nuestra literatura San Juan de la Cruz, Miguel de Cervantes y Santa Teresa: El mudejarillo (1992), Las gallinas del licenciado (2005) y Precauciones con Teresa (2015), respectivamente y ha escrito una biografía a Fray Luis de León (2001). Memorias de un escribidor (2018) es una autobiografía fabulada.

 

Ha publicado varios volúmenes de cuentos, como El santo de mayo (1976), El grano de maíz rojo (1988), Los grandes relatos (1991), El cogedor de ancianos (1993) y Un dedo en los labios (1996), protagonizado íntegramente por mujeres. Y los más recientes: El ajuar de mamá (2006), La piel de los tomates (2007), El azul sobrante (2009), Abram y su gente (2014) y La querencia de los búhos (2019). Tom ojos azules es un cuento publicado en 1995 y adaptado en 2016 como libreto de una ópera para niños, por el compositor John Craton. «El paseante, o Ester recontada» es un relato bíblico, publicado en 2012 junto al facsímil de un rollo de El libro de Ester, de la catedral de Madrid.

 

Ha estudiado nuestra historia y ha abordado los temas hispánicos más espinosos: los procesos de la Inquisición, la convivencia entre judíos, moros y cristianos en la Península, la guerra civil española, la tiranía de lo políticamente correcto. Al mismo tiempo ha relacionado nuestra historia con otros procesos culturales europeos, como por ejemplo, la llegada de la Modernidad y la Revolución francesa, la secularización europea y las consecuencias de los totalitarismos del siglo XX. Entre sus ensayos destacan Los cementerios civiles y la heterodoxia española (1978) denuncia de la intolerancia religiosa y un reclamo de la libertad. Sobre judíos, moriscos y conversos (1982), Guía espiritual de Castilla (1984) y Ávila (1988) son tres estudios sobre los problemas de convivencia y la tolerancia cotidianas en la historia castellana; El narrador y sus historias (2003) recoge unas conferencias sobre el quehacer literario; Los ojos del icono (1988), Estampas y memorias (1990) y Retratos y naturalezas muertas (2000) son reflexiones sobre el arte y la pintura, el segundo título es el alma literaria de las exposiciones de arte en Castilla y León, denominadas «Las edades del hombre». Ha escrito dos biografías una sobre Juan XXIII (1973) y otra sobre Fray Luis de León (2001) y dos recopilaciones de ensayos misceláneos: Obstinación del almendro (2012) y Siete parlamentos en voz baja (2015). Además de cuatro recopilaciones de artículos de periódicos: La ronquera de Fray Luis y otras inquisiciones (1973), Retratos y soledades (1977), Ni venta ni alquilaje (2003) y Buscando un amo (2017).

 

De su gusto por el coloquio y la charla como forma de conocimiento, se han publicado dos libros entrevista -Una estancia holandesa. Conversación con Gurutze Galparsoro (1992) y Las llagas y los colores del mundo. Conversación con Guadalupe Arbona (2011)- y las cartas que intercambió con el historiador Américo Castro -Correspondencia 1967-1972. Américo Castro y José Jiménez Lozano (2020)-. Asimismo, tiene numerosos artículos sobre escritores y escritoras, entre los cuales: Kierkegaard y Unamuno, Azorín y Flannery O’Connor, Emily Dickinson y Antonio Machado, Cervantes y Pascal, las Brontë y los narradores de la Biblia, Spinoza y Sushako Endo, etc.

 

Es autor de nueve poemarios. Los tres primeros de verso desgarrado, muestran las heridas de la historia y la caducidad de las cosas: Tantas devastaciones (1992), Un fulgor tan breve (1995), El tiempo de Eurídice (1996). Los siguientes, de versificación breves y transparente, celebran la naturaleza, hacen retratos de poetas y ´cómplices literarios’ y recogen momentos y cosas sencillas: Pájaros (2000), Elegías menores (2002), Elogios y celebraciones (2005), Anunciaciones (2008), La estación que gusta al cuco (2010), Los retales del tiempo (2015).

 

Además, ha escrito varios tomos de diarios, que el autor denomina cuadernos o libros de cavilaciones porque su intención es la de acompañar al lector que se acerque a ellos. Son Los tres cuadernos rojos (1986), Segundo abecedario (1992), La luz de una candela (1996), Los cuadernos de letra pequeña (2003), Advenimientos (2006), Los cuadernos de Rembrandt (2010), Impresiones provinciales (2015), Cavilaciones y Melancolías (2018) y Evocaciones y presencias (2020) .

 

Además de otros galardones recibidos («Miguel Delibes» de Periodismo, Fundación Troa, Premio ¡Bravo! de la Comunicación, «Luca de Tena», La corona de Ester, etc.) forma parte del Patronato del Instituto Cervantes y de la Residencia de Estudiantes.

 

Las obras de José Jiménez Lozano están escritas en un castellano sencillo y su lengua actualiza la tradición oral hispánica. Las huellas de tres de nuestros clásicos están muy presentes: Cervantes, Teresa de Jesús y fray Luis de León. En la obra del escritor, se descubren huellas del narrador cervantino, se participa de la llaneza teresiana en el contar y de la prosa frailuisiana. A la sencillez de la lengua y a la presencia de los clásicos, se suman los referentes universales que nutren su mundo y le llevan a enriquecer su escritura con otros territorios: los orientales del mundo bíblico, los rusos de Dostoyewski y Tolstoi, el francés de Pascal y el jansenismo, los europeos de Spinoza, Kierkegaard y los islandeses, los norteamericanos de Emily Dickinson y Flannery O’Connor.

 

El mundo imaginario del escritor nace en este crisol de territorios y personajes. Cosa que da lugar a una gran variedad genérica: fábulas imposibles, relatos históricos, recreaciones bíblicas, historias sociales. Sus personajes están siempre escogidos de entre los más pobres y desvalidos porque el escritor quiere ennoblecer su palabra dando la voz a los seres de desgracia, la escritura consiste precisamente en hacer memoria de ellos. Los poemarios van del grito ante las atrocidades de la historia a la celebración de la naturaleza y el elogio de personas. Los diarios y ensayos dan razón de la sabiduría en la que se basa su quehacer literario, de la lucha por la libertad, centro y motor de sus trabajos históricos, y de su amor por el arte. La trayectoria artística y literaria de José Jiménez Lozano ha llegado a los lectores que han descubierto la riqueza de su arte y ha abierto un espacio de libertad en el panorama cultural español. Hoy se le puede considerar maestro de escritores españoles contemporáneos.

 

El escritor fallece el 9 de marzo de 2020 en Valladolid. Escribió para que quedase huella de la vida los pobres y menesterosos, esos que ocupan los márgenes de la historia. Su palabra quería dejar memoria de sus vidas. Su amor por lo otro es la génesis misma de su escritura: una continua conversación consigo mismo, con los otros, con las cosas entorno y con lo Otro.

 

Se definió a sí mismo como un converso al cristianismo, había recuperado la fe de sus padres de una manera existencial y dramática (en diálogo con el ateísmo europeo y los hombres de fe franceses). La conciencia de ser amado por Dios fue a la vez agradecida y dramática. Se sentía hijo de la Iglesia a la que decía amar como a las niñas de sus ojos, cosa que le había hecho reclamar la libertad religiosa y criticar con dolor los episodios de nuestra historia en donde el acceso a la verdad no era una decisión libre. Tenía una alegría contagiosa, una capacidad de abrazo a todos, una razonabilidad y capacidad crítica incansables, una pobreza de espíritu que lo hizo extraño a las pompas del mundo.

 

Nos deja un legado inmenso para nosotros y las generaciones venideras.»

 

Más información:

Guadalupe Arbona Abascal
Profesora de Literatura en la Universidad Complutense de Madrid
Directora de la Página oficial de José Jiménez Lozano

Dirección: Guadalupe Arbona Abascal [GA]

Secretaria de dirección: MªAmada Álvarez [AA]

Redacción: Blanca Álvarez de Toledo [BA], Victoria Howell [VH], Alicia Nila Martínez [AN], Antonio Martínez Illán [AM], José R. Ibáñez Ibáñez [JI]

Ilustraciones: Isabel Acerete [IA]

Fotografías: José Luis Rodríguez Torrego [JR]

Bibliografía: Guadalupe Arbona Abascal [GA], Amparo Medina-Bocos [AMB], MªAmada Álvarez [AA]

Vídeos: : Oskar Alegria [OA]

 
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